Por Marcelo Barros, Resumen Latinoamericano, 4 de julio de 2021.

Desde Brasil:

Este lunes, la República Bolivariana de Venezuela celebra los 210 años del 5 de julio de 1811, en el que el General Francisco Miranda, el libertador Simón Bolívar y otros patriotas declararon independiente a Venezuela y dieron el primer paso concreto hacia la formación de una América Latina de unidad que llamaron. “La gran Colombia”.

En toda Sudamérica, Venezuela fue el primer país en independizarse, aunque el proceso de esa independencia tardó años en consolidarse. También sabemos que, como en todos nuestros países, los movimientos independentistas de los imperios europeos se inspiraron en la revolución francesa y el movimiento independentista de los Estados Unidos de Norteamérica. En todos ellos, los ideales de igualdad, fraternidad y libertad llegaron a los blancos y no tanto a negros e indios. Se trataba de hombres y no se mencionaba a las mujeres. Incluso los hombres que tenían tierras, dinero y nombres de nobleza eran más iguales que aquellos que solo tenían sus cuerpos para trabajar. Esto hace que la figura de Simón Bolívar, el libertador, sea aún más admirable. A pesar de pertenecer a una familia noble y acomodada, desde joven Bolívar reunió a su alrededor a personas de diferentes razas e integró indios y negros en el ejército liberador.

El proyecto de una gran Colombia no resistió las luchas por el poder de las élites locales de cada región, pero el ideal bolivariano se plantó en las tierras de Venezuela como semilla de una sociedad más justa, libre de todo imperialismo y que pudiera ser un instrumento de integración de la gran patria, Nuestra América.

En la última década del siglo XX, a partir del extraordinario carisma del Comandante Hugo Chávez y su atractivo especialmente para las clases más oprimidas, el espíritu bolivariano fue reincorporado por el pueblo venezolano. En diciembre de 1999, la nueva Constitución oficializó la República Bolivariana de Venezuela. La propuesta de un nuevo socialismo latinoamericano, basada en la realidad del siglo XXI, se hizo aún más fuerte. Para ello, la primera condición, ya sea en Venezuela o en todos nuestros países, es consolidar la independencia política, garantizando una verdadera liberación económica y social: la liberación de todo imperialismo externo, así como de los dominios internos de la élite de cada país que hace de todo. para mantenerse en el poder y garantizar sus privilegios de clase.

Además, retomar la propuesta de integración continental y consolidación de una democracia en la que los dispositivos de participación popular completen y garanticen una verdadera democracia. Desde la muerte del Comandante Hugo Chávez en marzo de 2013, el pueblo y el gobierno de Venezuela han sido objeto de una guerra cruel y asesina por parte del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica y sus aliados internacionales. Esta guerra se materializa en múltiples ataques de desestabilización social, en intentos de golpe de Estado, pero principalmente en un bloqueo económico violento e injusto, así como en la producción diaria y permanente de noticias falsas y una campaña permanente contra el gobierno y contra alma bolivariana del pueblo.

La resistencia del gobierno y del pueblo venezolano es heroica y fundamental para toda América Latina. Actualmente, los gobiernos miopes y de derecha que tenemos en varios países como Brasil han hecho prácticamente imposible los instrumentos de integración que había creado el espíritu bolivariano, pero el poder popular se reanudará y cuerpos como UNASUR y CELAC volverán a iluminar. nuestra patria grande.

La resistencia de la Revolución Bolivariana hoy solo puede explicarse por lo que dijo el presidente Chávez: “La verdadera política solo se puede hacer con amor y amor”. Que todos expresemos siempre nuestra solidaridad con la revolución bolivariana y su gobierno. ¡¡¡Viva Venezuela !!!