El presidente boliviano, Luis Arce, tumba las leyes aprobadas “sin sonrojarse” por la exmandataria interina Jeanine Áñez que permitían el uso de transgénicos.

El Gobierno de Bolivia ha abrogado este jueves tres leyes aprobadas durante el gobierno de facto, encabezado por la expresidenta interina Jeanine Áñez, que permitían el uso de transgénicos en los cultivos de maíz, caña de azúcar, algodón, trigo y soya.

“Eliminamos el abuso del gobierno de facto anterior, que introdujo con un solo decreto y sin sonrojarse, toda la cadena de transgénicos en nuestro país, en trigo, maíz, en todo”, ha dicho Arce en un discurso en la inauguración de la “Expo Feria de Nuestra Madre Tierra”, en ciudad de La Paz (capital administrativa).

En esta misma línea, Arce ha denunciado el sistema del “desarrollo capitalista salvaje” que ha convertido hasta la vida misma en “un gran mercado” y que está amenazando el planeta. Por este motivo, el mandatario ha asegurado que la decisión de eliminar dichas leyes busca “garantizar la seguridad y soberanía alimentaria”, así como los derechos de los componentes de “la Madre Tierra”.

El nuevo decreto prohíbe también la entrada de “paquetes tecnológicos agrícolas” que contengan semillas genéticamente modificadas de especies autóctonas, ni aquellos que pongan en riesgo la biodiversidad y la salud humana y del resto de sistemas de vida.

Además, permite la apertura de una visión holística de la sociedad y la naturaleza y se avanza en lograr la visión “sostenible” y “en armonía” con la naturaleza, también apoya “varias decisiones” promovidas desde las Naciones Unidas.

El gobierno de facto de Bolivia ratificó en mayo de 2020 un decreto que dio luz verde al ingreso de una mayor variedad de semillas transgénicas a territorio boliviano.

De acuerdo con los científicos, los cultivos transgénicos son incompatibles con una vida sana de los pueblos y con la salud de la Madre Tierra. La alta nocividad de los productos transgénicos, así como la toxicidad de la variedad de maíz transgénico, ha generado gran descontento entre los campesinos de varios países latinoamericanos.

Cabe destacar que la expresidenta de facto Jeanine Áñez se encuentra detenida junto a varios de sus colaboradores, para responder por delitos de sedición, terrorismo y cargos vinculados con el golpe de Estado de 2019 contra el entonces presidente Evo Morales.