VIJAY PRASHAD (*)  20 NOVIEMBRE 2020 

El pasado mes de junio Joe Biden, que será el próximo presidente de Estados Unidos en enero de 2021, envió un tuit en el que calificaba al presidente de Venezuela Nicolás Maduro y a otros dirigentes de “matones y dictadores”. No obstante, Maduro ganó dos elecciones para llegar a ese puesto, en 2013 y 2018. En esta última, Maduro consiguió el 67,8 por ciento de los votos, y el tercio restante se repartió entre dos figuras de la oposición, Henri Falcón y Javier Bertucci.

La participación en esa elección se vio mermada por el sabotaje por parte de otros partidos de la oposición que siguieron las instrucciones de Washington para deslegitimar el proceso político venezolano. EEUU fue promotor de un golpe de Estado en nombre de la democracia, en lugar de reconocer que sus aliados simplemente no tenían la capacidad de ganar la presidencia en las urnas.

Las administraciones de EEUU, tanto demócratas como republicanas, han intentado emplear métodos antidemocráticos para derribar los gobiernos en Venezuela desde la victoria de Hugo Chávez en 1998.

En enero de 2019, el relator especial de la ONU sobre el impacto de las sanciones, Idriss Jazairy, afirmó “estar preocupado al conocer que el objetivo de dichas sanciones es el cambio de gobierno en Venezuela”, algo que según el embajador Jazairy “viola todas las normas del derecho internacional”.

Pero no parece que esto tenga importancia para Biden, cuya lengua suelta recuerda la expresión peor utilizada por Trump: “países de mierda”.

La Organización de las Naciones Unidas ha pedido que se retiren todas las sanciones durante la presente crisis. En sus propias palabras, “estas sanciones están causando la muerte de muchas personas al privarlas de sus derechos fundamentales, entre otros del derecho a la salud, a la alimentación y a la propia vida”

Todo parece indicar que la nueva administración mantendrá las sanciones punitivas contra Venezuela que ahogan al país en medio de la pandemia. El presidente Maduro, por el contrario, apareció en televisión para felicitar a Biden y afirmó que su gobierno tiene esperanzas de “retomar unos canales de diálogo dignos, sinceros y directos” con la nueva presidencia.

Sería buena idea que Biden aceptara esta oferta de Maduro y participara en conversaciones para acabar con las políticas estadounidenses destinadas a derrocar al gobierno venezolano. Es la única opción digna que tiene.

(*) Vijay Prashad es historiador, editor y periodista indio, corresponsal habitual de Globetrotter. Es también editor de LeftWord Books y director de Tricontinental: Institute for Social Research. Autor de más de 20 libros, el último de ellos Washington Bullets prologado por Evo Morales.

16 de noviembre de 2020

Traducido para Rebelión por Paco Muñoz de Bustillo

Fuentes: peoplesdispatch.org y rebelion.org