Por Tony López R (*)
Aunque oficialmente, nunca el sistema judicial colombiano, ha esclarecido quienes fueron los autores intelectuales del asesinato del reputado y popular líder Jorge Eliecer Gaitán, siempre ha quedado claro que el autor material Juan Roa Sierra, fue utilizado y a su vez víctima, de la criminal oligarquía conservadora-liberal evidente autora intelectual del crimen, apoyada por EE: UU.

Sin duda, una conspiración de la oligarquía liberal-conservadora, en complicidad con los Estados Unidos al extremo, que a 72 años del vil asesinato de Gaitán, la CIA y el FBI han desclasificado algunos documentos sobre los hechos, pero nunca los documentos de quienes fueron los autores intelectuales y que pagaron al asesino para la ejecución del crimen, tampoco la justicia colombiana ha exigido a Estados Unidos que entregue esas informaciones no desclasificada, todo muy sospechoso.

En una entrevista para la publicación “Las 2 Orillas”, el 6 de abril de 2020 la prestigiosa luchadora por la justicia social, Gloria Gaitán, hija y heredera del pensamiento gaitanista en Colombia, señaló “mi padre fue entregado a manos del asesino por un reconocido traidor, que se hacía pasar por su amigo, tal como lo había anunciado mi padre en un reciente congreso del Partido Liberal y cuya denuncia se conserva en los anales de dicho evento”
Y apuntó “el judas colombiano invito a mi padre a almorzar el 9 de abril con otros amigos que estaban en su oficina. Bajaron todos juntos en el ascensor, pero al llegar al primer piso les pidió a los demás que se quedaran ahí, en el fondo del corredor, porque tenía que decirle algo privado a mi padre”. “Avanzó en solitario el traidor del brazo con mi padre, (llevarlo del brazo era la consigna) y lo puso frente al asesino, salió corriendo tomo un taxi y se fue directamente al Palacio Presidencial, como consta en una carta escrita en esos días por el exministro Alfonso Araujo, partidario del régimen”.

Como bien queda expresado y denunciado por Gloria Gaitán, todo fue una gran conspiración cuyo objetivo era impedir que el gran líder del movimiento gaitanista fuera elegido presidente y pusiera en práctica sus planes de justicia social. Ni Estados Unidos, ni la oligarquía liberal-conservadora podían permitir que Colombia enrumbara por ese camino, salvando las distancia, no han sido distintos los hechos políticos desde esa fecha a nuestros días. Alianza liberal conservadora con el pacto de Benidorm y Sitges el 20 de julio de 1957 en España, ejecutados por el conservador Laureano Gómez y Alberto Lleras Camargo, allí comenzó todo. Lleras Camargo fue elegido en 1958 presidente del primer mandato bipartidista que finalizó en agosto de 1962.

Le sucedió el gobierno autoritario y criminal de Guillermo León Valencia de 1962-66 que dio lugar al nacimiento del movimiento guerrillero en Marquetalia; el fraude electoral que favoreció el gobierno liberal de Carlos Lleras Restrepo (1966-70). En las elecciones de 1970, para impedir que la coalición política de la ANAPO ganara las elecciones y amparar al candidato del Frente Nacional, el conservador Misael Pastrana, (1970-74) este fue el último presidente del Frente Nacional, a partir de entonces, los partidos liberal y conservador, caminaron por senderos independientes. En 1974 ganó las elecciones el líder de la corriente Movimiento Revolucionario Liberal (MRL), Alfonso López Michelsen.

Al pasar los años, ambos partidos, gobernando por casi dos siglos, han devenidos en fracciones y divisiones políticas, corrientes y tendencias, que, en estos últimos 40 años, penetrados por el narcotráfico, ha llevado a una lucha criminal y luctuosa muy desafortunada para el país, hoy la fuerte alianza del narcotráfico, con sectores muy poderosos de la oligarquía agraria, económica y financiera de Colombia y con las trasnacionales y gobierno de Estados Unidos, han convertido a esta nación en una punta de lanza del imperialismo en la región.

Ese maridaje de sectores del Estado, con el narcotráfico, paramilitarismo y con la subordinación al gobierno de los Estados Unidos, ha llevado a la presidencia de la republica a exponentes muy claro de esa política, como lo es el actual mandatario Iván Duque Márquez y como lo fue su protector Álvaro Uribe Vélez y el máximo responsable de instalar siete bases militares estadounidense violando la Constitución del 91, como hoy lo hace el presidente Duque al permitir el ingreso de tropas norteamericanas a territorio colombiano, con la intención de agredir a Venezuela, por tal motivo está siendo sometido a un proceso por el Senado de la Nación.

Nada distinto lo fueron los mandatos de Andrés Pastrana y Juan Manuel Santos, en cuyos gobiernos creció el narco-paramilitarismo y en el año 2000 se puso en práctica el Plan Colombia y en gobierno de Santos este gestionó el ingreso de Colombia a la criminal fuerza intervencionista OTAN.
Es precisamente en ese escenario donde se inscribe el papel difamador de la senadora Paloma Valencia Laserna. Veamos quien es está senadora que se arrogó el derecho de acusar al líder revolucionario cubano Fidel Castro Ruz, con la muerte de Jorge Eliecer Gaitán. Este reciente hecho motivó a Gloria Gaitán a presentar una petición ante la Fiscalía General, la Justicia Especial de Paz (JEP) y la Comisión de la Verdad, para que la senadora demuestre con fehacientes pruebas sus acusaciones. Esperemos que esas instituciones respondan y cumplan con sus funciones y se tomen las medidas pertinentes.

Nacida en 1978 en el departamento del Cauca, uno de los feudos de la familia Valencia, criada en ambiente absolutamente conservador, bisnieta de Guillermo Valencia y nieta de Guillermo León Valencia ex presidente de Colombia y en cuyo mandato se produjeron cientos y cientos de crímenes en las zonas campesinas del Tolima, Huila, Cauca, Caquetá, entre otros territorios y que dio lugar al nacimiento de las Autodefensas Campesinas y en mayo de 1964 el nacimiento de las insurgentes FARC-EP en Marquetalia, comandada por el legendario guerrillero Manuel Marulanda.

Fue también el presidente Valencia el que permitió el ingreso de las FF:MM de los Estados Unidos a Colombia y la aplicación del llamado plan LASO. Plan que terminó sin cumplir su objetivo y que dio lugar a que la guerrilla se fortaleció y durante 52 años se mantuvo hasta la firma de los Acuerdos de Paz de La Habana, el 24 de noviembre del 2016, Acuerdos que la senadora Paloma Valencia, desarrolla ingentes esfuerzo y trabajo en hacerlos trizas, siguiendo las orientaciones de Álvaro Uribe Vélez y de Fernando Londoño Hoyos, director honorario del Centro Democrático, ex ministro del Interior del primer gobierno de Uribe Vélez en el 2002, destituido por corrupción en los hechos de Inverscolsa.

Paloma junto al Partido Centro Democrático se han opuesto a varias iniciativas presentadas en el Congreso, entre otras el Acto Legislativo para la Paz. También ha liderado la propuesta de realizar una consulta popular para dividir el departamento del Cauca en dos partes, una para los mestizos y otras para los indígenas, una propuesta que muestra su odio y su carácter racista.
Otras de sus iniciativas que atenta contra la Paz y la garantía jurídica del país al proponer una sola Corte de Justicia, con magistrados mayores de 60 años y una sala nueva para los militares. Eliminación de la Justicia Especial de Paz. O sea, concentrar todo el poder judicial en una sola Corte Suprema de Justicia, lo que facilitaría al poder ejecutivo un manejo de la justicia en Colombia.

Es recordada esta senadora, por el debate como el de Electricaribe, el precio de los servicios públicos y el estado de las reservar de petróleo y gas, todo en ello para beneficiar a las empresas transnacionales y afectar a los sectores más vulnerables.
Ha sido y fue defensora del narco-paramilitar Cartel “Los Rastrojos” muy bien documentado en el Congreso cuando el senador Gustavo Petro, en una intervención en el senado, y mostrando fotos del “autoproclamado” venezolano Juan Guaido, fue trasladado a Cúcuta, por miembros del Cartel de los Rastrojos, en febrero del año 2019, Guaidó apoyado por el presidente Duque, los presidentes de Chile y Paraguay, Mike Pompeo, John Bolton, el senador Marco Rubio y el golpista Secretario de la OEA Luis Almagro, montaron el Show, de intervenir en Venezuela mediante la gran mentira de ingresar ayuda humanitaria. Operación fracasada que ocasionó varios muertos y heridos venezolanos.

La senadora Paloma Valencia al conocer que las fotografías fueron presentadas por el senador Gustavo Petro, donde aparece Guaidó con cuatro de los narco-paramilitares del cartel de los Rastrojos que lo escoltaron y protegieron hasta territorio colombiano. En el pleno de senado dijo: “Los Rastrojos no son paramilitares, es el uso de un senador irresponsable (Petro) de implicar al Ejército colombiano en acciones que no tienen nada que ver con él”. En su intervención Petro no mencionó al Ejército, pero se sabe desde hace muchos años que sectores importantes del Ejército colombiano tiene vínculos y relaciones con el narco-paramilitarismo en Colombia.

Fue ella quien menciono al ejército y la que los implicó. los juicios y condenas a algunos altos oficiales así lo demuestran, también los caso que está conociendo actualmente la JEP, esa es una de las razones por la que Uribe Vélez y Paloma Valencia quieren acabar con la JEP.
Es muy importante conocer que los narcoparamilitares del Norte del Valle del Cauca, siempre tuvieron relaciones con los grandes terratenientes del Cauca y de Valle del Cauca, dentro de esos grandes terratenientes esta la familia Valencia Laserna.

La senadora Paloma Valencia pertenece a una familia de terratenientes del Cauca, y de la oligarquía conservadora del Tolima. Por el lado paterno es bisnieta del conservador Guillermo Valencia, y nieta del ex presidente Guillermo León Valencia, su familia forma parte de la aristocrática sociedad caucana, hizo su fortuna con el trabajo esclavo en las minas del Choco y así se hicieron de enormes cantidades de tierras en el Cauca, de hecho, su bisabuelo Guillermo Valencia, se quejaba en los años 80 del siglo XIX de la liberación de los esclavos que según decía le había sido perjudicial para su familia. Semejante esclavista.

Su bisabuelo Guillermo Valencia de militancia conservadora fue uno de los promotores de la captura y una salvaje paliza, a uno de los líderes indígenas caucano Manuel Quintín Lame de quien decía: “como ese indio se atrevía a impedir que los Valencias se tomaran las tierras”. La familia Valencia siguió acaparando tierras y humillando indígenas, hasta llegar a ser una de las familias terratenientes más grandes de Colombia, aliándose con otros clanes latifundistas y burgueses como los Iragorri y los Laserna para promover su odio de clase.

De acuerdo a fuentes amigas en el senado, he conocido que la senadora Paloma Valencia, ha sido una importante opositora a que el presidente Iván Duque, visitara a la Minga en el Cauca y mucho menos que los reciba en la Casa de Nariño, ha realizado campañas y en privado ha comentado sutiles amenazas diciendo que: “las poderosas familias como los Iragorri, los Laserna y los Valencia, verían una entrevista del presidente con la Minga, con malos ojos”.

De acuerdo a otras opiniones de la senadora e importantes miembros del derechista Centro Democrático, comparten la opinión, que recibir a la Minga no es más que darle respaldo a unos indígenas que no son nada, ella bien a dicho “Las tierras del Cauca son de sus dueños legales, lo de los indígenas es una invasión violenta”, la historia real ha sido todo lo contrario, han sido los indígenas y los afrodescendientes los que han sido despojados de sus tierras por estas poderosas familias. En este tema la senadora Valencia, también miente, ella es una mitómana y de Paloma tiene poco, pero si tiene mucho de Buitre.

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.
La Habana, Cuba, 26 de octubre del 2020. 12:00 hrs.