EL CONGRESISTA COLOMBIANO QUE CONSIGUIÓ QUE DETUVIERAN AL INTOCABLE EXPRESIDENTE ÁLVARO URIBE

Por Olga Gayón

– La justicia colombiana no ha juzgado al expresidente Álvaro Uribe, pese a que tiene en su poder, al menos 200 denuncias contra él, por crímenes y violaciones a los derechos humanos.
– El senador de la oposición, Iván Cepeda, se ha convertido en el único que ha conseguido que la Corte Suprema de Justicia lo detenga y que, además, el expresidente renuncie a su curul de senador.

– En caso de que la Fiscalía exonere a Uribe de los crímenes por los que se le ha denunciado, las organizaciones de derechos humanos colombianas anuncian que acudirán a la Corte Penal Internacional en La Haya.
Colombia, el país latinoamericano en el que más violaciones de derechos humanos ha habido: desapariciones forzadas, torturas, masacres, robo de tierras, desplazamiento forzado y asesinatos, allí se cuentan por miles: los desterrados, por millones. En este país suramericano aparentemente no ha habido dictadura. Pero supera por lo alto en el número de víctimas a todas las dictaduras del Cono Sur unidas. Y Álvaro Uribe, presidente de Colombia de 2002 a 2010, es el mandatario que más denuncias tiene en su contra, entre otros muchos delitos, por crímenes de lesa humanidad.

La impunidad en Colombia hace posible que hayan exterminado un partido político-la izquierdista Unión Patriótica-, cuyos cargos públicos y militantes asesinados superan el número de 6.000. De momento, ni un responsable político ni autores intelectuales investigados, juzgados y condenados. Una de las víctimas de este exterminio es el padre del actual senador de la oposición Iván Cepeda, el también senador de entonces, Manuel Cepeda, a quien los militares lo asesinaron en plena calle en Bogotá en 1994.

Iván Cepeda, el vigente senador, ha tenido que sufrir más de un exilio para salvar su vida y la de su familia. Ha decido no tener hijos para no arriesgarlos por su actividad política y de defensa de los derechos humanos, actividad esta última, que en Colombia te condena a muerte.
En 2012 denunció ante la Cámara de Representantes de Colombia al expresidente colombiano Álvaro Uribe como uno de los fundadores de un escuadrón de la muerte que realizó, entre otros muchos crímenes, una masacre dentro de un extenso terreno de su propiedad en el departamento de Antioquia. Después del debate el expresidente Uribe demandó al entonces diputado Cepeda por supuestamente haber sobornado testigos para que lo inculparan. Pero en 2018 el caso se le vino a Uribe en su contra, pues la Corte Suprema de Justicia tiene pruebas de que la verdad es toda la contraria: Uribe sobornó a testigos para que aseguraran que Cepeda les había pagado por sus testimonios. Y a comienzos de agosto de 2020 el tribunal supremo decidió detener a Álvaro Uribe, dándole su enorme hacienda como casa por cárcel.

Los abogados de Uribe, tras renunciar este a ser senador, consiguieron que el caso pasara de la CSJ a la Fiscalía, donde, se teme, primero saldrá libre y después, completamente inocente, pese a las pruebas contundentes que tienen contra el expresidente.
Desde que detuvieron a Uribe, la extrema derecha no se ha hecho esperar. Casualidad o no, en Colombia se incrementaron las masacres contra jóvenes, al punto que, en menos de dos meses, han asesinado en 20 de ellas, al menos a unos 120 niños y jóvenes colombianos. Algunos uribistas, no pocos, sin reparo anunciaron que mientras Uribe siga preso, Colombia no dormirá en paz.

Y al senador Iván Cepeda, miembro del partido de oposición Polo Democrático, las amenazas no paran de llegarle por distintas vías. Y mientras, desde su hacienda por cárcel, el expresidente y exsenador y ahora preso número 1087985, desde su twitter no descansa, señalando a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia como secuestradores por haberlo detenido, y al senador Cepeda como dirigente de las “nuevas Farc”, querrilla ya extinta desde que firmara el paz con el Estado colombiano en noviembre de 2016 .

Es tal la campaña de acoso y derribo contra Cepeda que de muchos parlamentos de Europa y de diversas partes del mundo han enviado cartas para que el presidente de Colombia, Iván Duque, garantice la vida de este político colombiano que se ha convertido en el político latinoamericano más amenazado de muerte.

Por su parte, los miles de víctimas colombianas tanto en el país como las que se encuentran en el exilio, así como políticos y ciudadanos de diversas partes del mundo, apoyan a este senador de 57 años. Por las redes sociales envían su respaldo y además exigen por carta a organismos internacionales como la ONU y a entidades políticas como la Unión Europea, que lo protejan. La campaña de solidaridad mundial también se ha plantado en Estados Unidos con varias organizaciones que vigilarán el proceso contra Uribe en la Fiscalía colombiana. Esto último, como respuesta a la contratación que hizo Uribe de un poderoso grupo de lobby en Washington que paga costosas campañas en los medios de comunicación para blanquear la negra imagen internacional de Álvaro Uribe, desprestigiar a la Corte Suprema de Justicia colombiana, y enlodar la trasparente carrera política de Iván Cepeda, uno de los hombres más valiosos y valientes de la política colombiana y latinoamericana.

Todos los organismos de derechos humanos colombianos e internacionales temen que la Fiscalía exonere por completo al expresidente por este y otros tres procesos que le fueron remitidos por la CSJ. En caso de que así fuese, recurrirán ante la Corte Penal Internacional, porque los crímenes de los que se le acusa constituyen crímenes de lesa humanidad.
Desde aquí pedimos al mundo toda la solidaridad con Iván Cepeda y con el castigado pueblo colombiano. Protegerlos a él y a ellos, es proteger a la humanidad.