NELSON LOMBANA SILVA |PACOCOL.ORG| 17 ABRIL 2020

Todo parecería indicar que el único que no entiende que la única forma de combatir coordinadamente la pandemia del Coronavirus, practicando la cooperación internacional, pese a las diferencias políticas e ideológicas es Estados Unidos y concretamente su deschavetado presidente Donald Trump. Persiste en la torva idea de anteponer el interés imperialista y capitalista, al interés humano de la lucha por la vida y la esperanza. Prueba de ello, es la manera irresponsable como viene permitiendo los millares de muertos en el denominado suelo americano.

El drama latente es mundial fruto de esta pandemia del Covid – 19. La cantidad de personas afectadas en todo el planeta, la dolorosa cifra de muertos, el inexorable daño a la economía mundial, la producción, el comercio, el empleo y los ingresos particulares de millones y millones de personas; es una crisis que rebasa con creces el ámbito sanitario, destaca el periódico digital cubano: Granma del 16 de abril, primer plano.

Resulta monstruosa la pandemia. Sin embargo, hay que tener claro la realidad de los pueblos del mundo capitalista antes de la aparición del primer enfermo por este virus. Eso es importante, y este órgano informativo lo trae a colación con cifras certeras y asombrosas: Había 820 millones de hambrientos en el mundo, 2 mil 200 millones sin servicio de agua potable, 4 mil 200 millones sin servicio de saneamiento gestionado de forma segura y 3 mil millones sin instalaciones básicas para el lavado de las manos.

Los medios masivos de comunicación de la clase dominante, señalan con escándalo que todos están expuestos a contraer por igual el virus: Ricos y Pobres. Eso no es cierto. Los pobres, los humillados y explotados por estas rancias y criminales oligarquías, son los más propensos a infectarse, porque no tienen los recursos económicos, ni el conocimiento científico para protegerse de la pandemia. El desarrollo deslumbrante de la medicina en el capitalismo está al alcance de un reducido grupo. Mire usted – por ejemplo – el decepcionante y escalofriante espectáculo que viene sucediendo en la primera potencia imperialista: Estados Unidos.

Hay otras cifras dicientes, que reflejan claramente la criminalidad del capitalismo y el imperialismo y que destaca este medio de comunicación: Se emplean al año unos 618 mil 700 millones de dólares estadounidenses en publicidad; un billón 8 mil millones de dólares estadounidenses en gasto militar y armamentismo, que de nada servirá para detener la pandemia que hoy tiene en jaque a la humanidad.

Es muy diciente los más recientes acontecimientos: Mientras países con distintos regímenes políticos, se unen para conjurar esta pandemia, Estados Unidos, condena a su pueblo pobre a morir en el más atroz abandono. Y como si fuera poco, acecha como buitre a la hermana República Bolivariana de Venezuela, a Cuba, a Nicaragua y demás países que no comulgan con su avasallante política imperialista. Es una fiera sedienta y acorralada.

El pueblo de a pie debe entender esta realidad mundial que estamos viviendo. Sin lugar a dudas, el planeta será diferente en el futuro próximo. Las crisis dejan sus secuelas. Ojalá los pueblos interpreten correctamente esta nueva realidad, concretándose un cambio radical a favor de los humildes y desprotegidos de todos los tiempos.