Por Martha Andrés Román

Washington, 8 feb (Prensa Latina) Con la celebración de los caucus (asambleas) de Iowa el pasado lunes, comenzó en Estados Unidos el proceso electoral primario con vistas a que los dos principales partidos políticos del país seleccionen a su candidato para los comicios presidenciales de noviembre próximo.

El presidente Donald Trump obtuvo allí una amplia victoria ante retadores con pocas posibilidades de éxito, lo cual lo confirmó como el nominado casi seguro del Partido Republicano para esas elecciones, y como ese resultado estaba previsto, la atención mediática se centró fundamentalmente en el campo demócrata.

La formación azul cuenta actualmente con 11 precandidatos, de los cuales, el exvicepresidente Joe Biden, los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren, el multimillonario Michael Bloomberg y el exalcalde Pete Buttigieg aparecen con más posibilidades de ganar la nominación del partido, según el promedio de encuestas del portal digital RealClearPolitics. De ahí que medios de prensa, analistas políticos y el público estadounidense en general miraron hacia Iowa para saber quién comenzaría a mostrarse como favorito para representar a la fuerza azul en las presidenciales.

Mientras en ciclos electorales anteriores los resultados de esas asambleas partidistas se conocieron el mismo día, problemas atribuidos a una aplicación informática llevaron a criticados retrasos en la difusión de los números de Iowa.

Al cierre de esta edición, cuando ya se conocían los resultados del 92 por ciento de los casi 1 700 recintos donde hubo caucus, los líderes de esa cita electoral eran Buttigieg, con un 26,5 por ciento de los equivalentes de delegados estatales (SDE) y Sanders, con un 25,6 por ciento.

Después de ellos se ubicaron Warren (18,3) y Biden (15,9), quien tuvo un resultado pobre, sobre todo si se tiene en cuenta que se trata de la figura que durante toda la campaña ha encabezado las encuestas a nivel nacional.

Los SDE se utilizan para calcular el número de delegados nacionales que recibe cada precandidato de cara a la Convención Nacional Demócrata de julio próximo, cuando se elegirá al nominado del partido.

Con su desempeño en ese estado del Medio Oeste, Sanders llegará en una buena posición a las elecciones primarias del 11 de febrero en New Hampshire, donde está al frente de los sondeos, seguido por Biden, Buttigieg y Warren, en ese orden.

De cualquier modo, todavía falta un largo camino por recorrer en este proceso de caucus y primarias, incluido el supermartes 3 de marzo, cuando habrá citas de ese tipo en un total de 15 territorios.

mem/tpa/mar

(Tomado de Orbe)