Santiago de Chile, 13 ene (Prensa Latina) El presidente Sebastián Piñera se convirtió hoy nuevamente en el mandatario con menos respaldo desde 1990 en Chile y muchos se preguntan si en esa caída tocará fondo.

La encuesta Plaza Pública, de la consultora Cadem, en su más reciente estudio señaló que solo en una semana el apoyo al mandatario bajó dos puntos porcentuales hasta ubicarse en un ínfimo 10 por ciento.

Al mismo tiempo subió dos puntos el porcentaje de quienes desaprueban su gestión, hasta ubicarse en el 82 por ciento.

En cuanto a los niveles de rechazo, el mandatario arrastra consigo a su gabinete, que solo logra un reconocimiento público de 15 por ciento a su gestión, mientras que el 80 por ciento de los encuestados la rechaza

El sondeo se realizó en una semana de fuertes manifestaciones estudiantiles contra la prueba de selección universitaria (PSU), que la mayoría considera injusta porque confirma las desigualdades existentes en el sistema educacional entre la enseñanza privada, que cuenta con todos los recursos, y la pública, con condiciones precarias.

Si bien una parte considerable de la población no estuvo de acuerdo con el boicot de las organizaciones estudiantiles a la PSU, el anuncio del gobierno de aplicar la ley de Seguridad Interior del Estado a los alumnos que promovieron las protestas fue considerado por la mayoría como deplorable.

Analistas consideran que, evidentemente, los resultados de las encuestas reflejan la enorme debilidad del mandatario y su ejecutivo, pues tan bajo nivel de respaldo, aseguran, se debe a que incluso quienes votaron por él en las presidenciales ya no lo quieren.

Piñera una y otra vez ha dicho que no renunciará, actitud que desde la oposición aprovechan para recordarle que cuando la popularidad de su predecesora Michele Bachelet cayó en las encuestas ?aunque nunca a niveles tan bajos- el propio Piñera le exigió que era el momento de que la presidenta dejara su cargo.

La encuesta de Cadem reveló además que la forma en que el presidente asumió la crisis social y política que se desencadenó a mediados de octubre, precipitó los niveles de descrédito del mandatario.

Así, desde septiembre de 2019 a este comienzo de 2020 al preguntársele a los encuestados sobre algunos atributos del mandatario, bajaron en 35 puntos porcentuales quienes consideran que tiene autoridad y liderazgo, en 26 quienes le atribuyen carisma, y en 23 los que opinan que es capaz de solucionar los problemas del país.

Los propios realizadores de la encuesta de Cadem, al analizar los resultados señalan que ‘es la brecha entre aprobación y desaprobación más grande que habíamos visto desde que se inició esta crisis’.

Al respecto, en declaraciones a la prensa, el gerente de Asuntos Públicos de Cadem, Roberto Izikson, considerado un funcionario muy cercano al gobierno, advirtió que ‘este gobierno está en su peor momento en la relación con la opinión pública’.

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