21 de diciembre de 2019.- Richard Black, senador estadounidense del Partido Republicano por el estado de Virginia señaló que EEUU debe dejar de interferir en los asuntos internos de Venezuela y Bolivia, así como eliminar las medidas coercitivas contra el pueblo venezolano.

El senador sostuvo que Washington debería levantar el bloqueo y las sanciones contra Venezuela, porque están causando un “sufrimiento inimaginable”, especialmente al impedir que el país comercialice su petróleo.

“Hemos desmonetizado su moneda y, a través del sistema bancario internacional, hicimos que la moneda venezolana careciera de valor y luego vamos y decimos: ‘Miren lo malo que es este Gobierno, su moneda no vale nada’. Bueno, no fueron ellos, fuimos nosotros quienes hicimos inútil su moneda”, dijo Black a Sputnik.

Resaltó que EEUU también mantiene un bloqueo a las exportaciones venezolanas de petróleo para luego decir “mira, no pueden alimentar a su gente”, comentó Black.

No pueden alimentar a su gente porque les hemos cortado toda fuente de ingresos, dijo y también recalcó que “Nosotros (Estados Unidos) necesitamos dejar a Venezuela en paz. Déjenlos en paz. Dejen que resuelvan su propio Gobierno. Creo que eso sería lo mejor para todo el mundo”, expresó.

“Les diré que mi confianza en mi análisis fue un poco sacudida porque siempre había pensado que la economía venezolana estaba en mal estado debido al Gobierno. Pero es difícil determinar cuánto es el Gobierno y cuánto de eso son las sanciones”, dijo Black.

Comentó que EEUU, el Departamento de Estado y la CIA (Agencia Central de Inteligencia) fueron los que decidieron darle a Juan Guaidó rango de presidente. “Es una broma, nadie lo escucha y es un títere total. La mayoría de las naciones no reconocen su presidencia”, dijo.

Black coincide con el señalamiento hecho por el presidente constitucional, Nicolás Maduro, de que Guaidó es un títere de Washington y que EEUU está orquestando un golpe para tomar los recursos naturales de Venezuela.

EEUU intensificó las sanciones contra Venezuela en enero, días después de que Guaidó se autoproclamara “Presidente interino”.

“No es mi Gobierno y no me corresponde a mí ni a ningún estadounidense determinar cómo los venezolanos deben manejar sus asuntos”, expresó.

EEUU interfiere igualmente en Bolivia

Black señaló que aunque la situación en Bolivia es diferente porque fue resultado de un golpe de Estado por parte del Ejército, Morales contó con el apoyo mayoritario de los electores.

Dijo que nuevamente EEUU selecciona a un gobernante para Bolivia. “Creo que hubiera sido mejor que los bolivianos resolvieran las cosas por sí mismos. Las irregularidades que ocurrieron fuero debido a las luchas internas en Bolivia. No nos corresponde a nosotros resolverlo”, puntualizó.

Considera que Washington tiene un interés en Bolivia por sus depósitos grandes de litio, componente esencial para las baterías.

“Creo que esta influencia es nuestro deseo de ver un nuevo Gobierno allí. Creo que hubo preocupación de nuestra parte de que los chinos podrían comenzar a ejercer influencia dentro de Bolivia. Y que de alguna manera podría haber hecho más difícil que Estados Unidos obtenga litio para las baterías que ahora estamos usando en automóviles (…) Creo que fue parte de la ecuación al menos”, argumentó.

Comentó que desde hace años EEUU estableció la Doctrina Monroe la cual fijó la condición de que Latinoamérica estaría bajo el dominio de Washington.

“Hemos estado involucrados, particularmente en América Central, involucrados en el derrocamiento de gobiernos que no nos gustaban”, dijo Black y añadió que “a veces eran líderes socialistas o comunistas y simplemente no nos gustaba que ese tipo de cosas se acercaran a nuestras fronteras”, agregó.

Aseguró que los derrocamientos impulsados por EEUU exacerbaron problemas de inmigración y de tráfico de drogas, dando poder a grupos como el cártel de Sinaloa en México.

“Creo que si dejamos de microgestionar la región y permitimos que las personas experimenten con cualquier forma de Gobierno que quieran, estaríamos mucho mejor. Creo que América Latina sería mucho más rica y mucho más estable, y eso aliviaría algunas de estas presiones sobre EEUU”, concluyó Black.