En medio de la más importante movilización ciudadana de las últimas décadas en Colombia culminó exitosamente la reunión de la Junta Nacional de la Unión Patriótica con una activa participación de sus integrantes provenientes de 29 territorios de la geografía nacional, y el acompañamiento solidario de importantes dirigentes y fuerzas políticas hermanas.

A la luz de los objetivos trazados, la UP manifiesta al conjunto de los afiliados y afiliadas, simpatizantes y opinión pública en general la siguiente declaración:

1. En Colombia y Nuestra América asistimos a un nuevo momento de la disputa económica, ideológica y política contra el neoliberalismo, forma capitalista contemporánea que ha llevado a niveles insoportables la negación de derechos fundamentales a millones de seres humanos y amenaza con la destrucción de los recursos naturales necesarios para una vida digna.

Este movimiento en desarrollo constituye una fuerza de cambio y trasformaciones socio políticas que confiamos puede ir avanzando en el corto y mediano plazo. Contribuir a su cualificación y fortalecimiento con amplitud, creatividad y unidad es un llamado que compartimos y con el cual nos comprometemos desde nuestros acumulados de lucha.

Saludamos con admiración todas las resistencias que avanzan en Nuestra América; la lucha del pueblo de Chile, Ecuador, Haití contra el neoliberalismo y la represión.

Nos sumamos a las voces de denuncia contra el golpe de estado en Bolivia; acompañamos la persistencia ejemplar en defensa de la soberanía y la voluntad popular que ejercen el pueblo y los Gobiernos de Cuba, Venezuela, México y Nicaragua.

Así como deseamos los mejores augurios al nuevo gobierno de Alberto Fernández y Cristina en Argentina.

2. En este contexto de cambios y aprendizajes para la lucha emancipadora de los pueblos, y la persistencia de la protesta ciudadana en nuestro país, la Unión Patriótica llama al fortalecimiento de los comités unitarios de paro en todos los municipios, departamentos y sectores.

Invitamos a difundir, estudiar, explicar y enriquecer el pliego nacional y los pliegos regionales que vienen emergiendo en asambleas y cabildos en universidades, barrios y otros espacios populares, como expresión de la participación y el protagonismo directo de las comunidades.

El Paro continúa en la resistencia, encuentros, debates y movilizaciones de rechazo al paquete legislativo en trámite en el Congreso de la república que contiene entre otras medidas nefastas, más beneficios tributarios a los grandes empresarios y mayores cargas a los trabajadores, en detrimento de los derechos sociales de los ciudadanos.

Apoyamos la gran jornada de protesta convocada para el lunes 16 de diciembre, las novenas populares, los cacerolazos, los encuentros regionales ya previstos, y la asamblea nacional del mes de enero del próximo año.

Llamamos con toda la fuerza a defender la vida, el derecho universal y constitucional a la protesta, al respeto y cumplimiento de los acuerdos de paz, al reinicio de los diálogos con el ELN; a levantar la consigna del desmote inmediato de los escuadrones ilegales y legales de la muerte, en particular el desmonte del ESMAD y toda la política de estigmatización, represión y macartismo contra la oposición.

3. Junto al ascenso de la resistencia y la protesta social en contra de la política neoliberal dominante, desde hace un buen tiempo se viene expresando simultáneamente un cambio en la participación política electoral de importantes sectores ciudadanos, reforzada por las posibilidades democratizadoras contenidas en el Acuerdo de Paz y el rechazo cada vez más generalizado a la corrupción.

Los resultados electorales del pasado 27 de octubre muestran una clara tendencia al cambio. El debilitamiento del Centro Democrático y el desplome de la popularidad del presidente y el gobierno nacional son otra expresión de la crisis en curso.

Los éxitos de candidaturas provenientes de sectores no tradicionales en ciudades y departamentos importantes tienen el desafío de gobernar con independencia real de los grandes contratistas y maquinarias corruptas, y a través de mecanismos realmente democráticos con planes de desarrollo que prioricen la igualdad social y la paz.

4. Reconocemos a los miles de liderazgos sociales que en medio de las adversidades y las desigualdades de diverso tipo asumieron sus candidaturas propias o en coalición con la representación de la alianza Colombia Humana – Unión Patriótica. Celebramos los éxitos obtenidos en varias gobernaciones aliadas, Alcaldías, Concejales y Ediles.

En particular, felicitamos los resultados obtenidos en Bogotá y llamamos a fortalecer el apoyo a la bancada de coalición liderada por las cuatro compañeras concejales y los 27 ediles comprometidos en la defensa del proyecto de ciudad democrática que representamos.

Así mismo, el reconocimiento Upecista a los nuevos gobernantes que a partir del 1 de enero empezaran a ejercer sus mandatos en representación de las fuerzas alternativas. Entre otros, los alcaldes de Turbaco, Guapi, Buenaventura, Villavicencio, Santa Marta y al nuevo Gobernador del Magdalena.

Reafirmamos el compromiso con la alianza entre la UP y la Colombia Humana (CH-UP), y la voluntad de avanzar en su fortalecimiento sobre la base del respeto a las identidades programáticas acordadas, las condiciones legales existentes, las autonomías organizativas mutuas, y la puesta en funcionamiento de los mecanismos de coordinación previstos.

La CH-UP constituye un núcleo político importante que puede desde la izquierda y los sectores progresistas contribuir a proyectar con respeto a la diferencia, una política de Convergencia y Frente Amplio con otras expresiones organizadas y no organizadas del campo popular, democrático, y alternativo, en contraste con otras fórmulas políticas tradicionales o de “centro”.

Reafirmamos la disposición de contribuir a articular desde ya las luchas sociales y políticas hacia fórmulas de coalición capaz de avanzar en el crecimiento, cualificación y fortalecimiento de la actual bancada alternativa en la Cámara de Representantes y Senado de la República, y en hacer realidad un nuevo gobierno para Colombia en el año 2022, mediante una candidatura presidencial y un programa de gobierno democrático construido de forma colectiva y unitaria.

Así mismo, es importante fortalecer otros procesos de organización y participación, entre ellos la representación de nuevos liderazgos populares en las elecciones a las juntas de acción comunal previstas para el próximo año.

Estamos convencidos que cada vez más en el conjunto de la sociedad colombiana, los sectores de trabajadores, estudiantes, mujeres, campesinos, étnicos, culturales, profesionales, existe la disposición y el compromiso para participar de un proyecto y un sujeto político transformador, amplio, plural, unitario, que conduzca todas las luchas en curso en la perspectiva de los cambios y un nuevo poder democrático.

5. Como Unión Patriótica, llamamos a todos los sectores inconformes de Colombia, a los trabajadores, al pueblo, a la juventud y a las mujeres a seguir vinculándose masivamente a la lucha por las transformaciones. Los invitamos a vincularse a las filas del proyecto político que representamos y contribuir a forjar la gran fuerza de unidad y convergencia para cambiar definitivamente el rumbo al país.

¡Que Viva la Unión Patriótica!
¡Que viva la Colombia Humana – UP!
¡Que viva la Unidad y la construcción de una gran convergencia social y política!
¡Que viva el Paro Nacional!

Bogotá, diciembre 13 de 2019.