Las víctimas de crímenes de Estado, las organizaciones de víctimas y las organizaciones de derechos humanos celebramos que la Corte Constitucional haya aclarado la forma en que se conforman las mayorías absolutas para votación en el Congreso, descontando las curules que no pueden ser reemplazables, lo que en consecuencia valida la votación mayoritaria en favor de las 16 Circunscripciones Transitorias Especiales para la Paz para los periodos de 2018-2022 y 2022-2026, que arbitrariamente habían sido negadas en la Cámara y el Senado.

El Acuerdo de Paz establece en el punto 2.3.6 la creación de 16 Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz en los territorios más afectadas por la violencia y el abandono estatal. Este es un compromiso del Gobierno Nacional que tiene por objetivo garantizar una mejor integración de las zonas, ampliar la participación de las víctimas y avanzar en la construcción de una paz estable y duradera.

Resaltamos que las curules tienen carácter independiente y son un mecanismo de reparación integral que hace parte de las garantías de no repetición, para que las víctimas afectadas por la violencia sociopolítica y el conflicto armado tengan una representación en las instancias de decisión. Cabe resaltar que estos espacios de participación deben ser ocupados por personas comprometidas con la construcción de la paz.

Es por esto que saludamos que la bancada por la paz siga defendiendo las 16 curules para las víctimas en el Congreso de la República y que la insistencia por parte de las víctimas haya encontrado eco en algunos parlamentarios. Respaldamos la iniciativa del senador Roy Barreras, quien radicó el pasado viernes 31 de mayo una tutela en el Tribunal de Cundinamarca para que se reconozca la mayoría absoluta de la votación del 30 de noviembre del 2017, en la cual se aprobaron las 16 curules en la Cámara de Representantes a las víctimas del conflicto, como parte de lo establecido en el Acuerdo de Paz entre el gobierno nacional y las FARC.

Históricamente se nos han cerrado y limitado los caminos para que nuestras voces puedan retumbar directamente en los escenarios legislativos, es por esto que, consideramos que con la implementación de las 16 curules para las víctimas de los territorios más afectados por el conflicto armado se abona el terreno para que nunca más se vulneren nuestros derechos y se reconozca el trabajo de las víctimas en busca de la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición en Colombia.

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