Por: Hernán Durango.Bogotá.

Donal Trump, presidente de los EE.UU. ha expresado signos de frustración ante la imposibilidad de derrotar a la revolución Bolivariana de Venezuela y  ahora cuestiona la estrategia contra Venezuela aplicada por su gobierno imperialista con anuencia de algunos  gobernantes lacayos y serviles que le hacen eco en la región y el mundo, entre ellos el sr. Iván Duque.

Los imperialistas acostumbrados a avasallar y humillar a los pueblos en sus luchas por la liberación nacional no contaban con la enorme resistencia, firmeza  y beligerancia del Gobierno Bolivariano y el pueblo de Bolívar y Chávez en una unión cívico- militar que cuenta con el acompañamiento y  respaldo solidario de millones de personas y movimientos populares  de muchos países. Con la unión cívico-militar los venezolanos se han parado firme en la defensa de su patria y en repudio a los personajes de la oligarquía criolla vende patria que en Caracas encabeza un seudo diputado autoproclamado.

Ahora Trump aparece cuestionando la estrategia agresiva e intervencionista  de su gobierno contra Venezuela tras el fracaso de un esfuerzo respaldado por Estados Unidos para derrocar al presidente Nicolás Maduro, y pretende mostrarse como un personaje que supuestamente fue engañado por sus asesores  al pretender embarcarlo a él y su gobierno en una nueva aventura guerrerista contra el proyecto soberano e independentista que lidera  Nicolás Maduro con el Gran Polo Patriótico que integran el  PSUV,  la FANB, el PCV y demás sectores de la revolución bolivariana.

Con su actitud Trump pretende engañar incautos, pues el mundo conoce el daño que ocasionan a los pueblos y gobiernos las acciones de guerra económica, mediática y todo tipo de presiones y acciones encubiertas y terroristas para introducir mercenarios en territorio venezolano con el aval cómplice de mafias en el poder en la Casa de Nariño y bandas paramilitares en la frontera.

Lo real de todo ese show sacado de Hollywood es que el señor Trump y todos los oligarcas del mundo ya comienzan a morder el polvo de otra derrota propinada por la lucha antimperialista mundial. Que no se les ocurra tras el telón de fondo intentar una invasión militar al territorio venezolano, y que ojalá los calenturientos de la Casa de Nariño reflexionen a tiempo y no se presten a semejante despropósito. Recibirían el castigo mayor de la historia por parte de los pueblos de la región latinoamericana y del mundo. 

Hernán Durango