
Quito, 11 nov (PL) El presidente de Ecuador, Rafael Correa, insistió hoy en que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) puede estabilizar los precios internacionales del crudo si acuerda reducir la producción.
Solamente con la reducción de la producción de los países de la OPEP se estabilizaría el mercado, aseveró el mandatario en una entrevista concedida al canal multinacional Telesur.
Correa, quien participó en la Cumbre América del Sur-Países Árabes (ASPA) que concluyó este miércoles en Riad, declaró que existe desconfianza entre los miembros de esa organización, y en particular entre Rusia y Arabia Saudita, los dos principales productores mundiales del llamado oro negro.
De acuerdo con el gobernante ecuatoriano, economista de profesión, los precios bajos de petróleo no le convienen a nadie, ni siquiera, dijo, a los consumidores.
Correa también presentó la propuesta de reducir la producción de crudo durante la reunión de ASPA, a la cual asistieron representantes de los 12 países de la Unión de Naciones Suramericanas y los líderes de 22 Estados árabes.
Interrogado sobre la situación en Ecuador, Correa aseguró que la economía de su país sigue creciendo pese a la adversa coyuntura internacional provocada por la caída de los precios del petróleo.
Ya habíamos anticipado que el 2015 nos venía difícil, y por ello tomamos medidas con anticipación, afirmó el líder ecuatoriano, quien señaló que durante todos estos años su gobierno ha construido redes de protección para los más pobres.
En el poder desde enero de 2007, Correa también reiteró que hasta el momento no tiene pensado buscar un tercero periodo de mandato, en caso de que la Asamblea Nacional aprueba un paquete de enmiendas entre las que se incluye una que permitiría la reelección indefinida de los cargos de elección popular.
Advirtió, no obstante, que en Ecuador existe una oposición conspiradora que solo busca desestabilizar al gobierno con marchas y protestas como las ocurridas recientemente en el país.
Lo que más quieren es evitar esas elecciones porque saben que van a perder, entonces lo que más quieren es desestabilizar al gobierno, remarcó.
Al respecto, consideró que ese mismo patrón se repite en Venezuela, Argentina, Brasil y otros países con gobiernos progresista, como parte de una restauración conservadora en marcha en la región.
Según el mandatario, esa estrategia de la derecha está perfectamente articulada, e incluye guerra económica y psicológica, y sigue un libreto como el utilizado en Chile para derrocar al presidente Salvador Allende en 1973.
Consideró, no obstante, que los gobiernos progresistas en América Latina todavía disfrutan de un inmenso apoyo popular, y en ese sentido llamó a fortalecer la integración regional.
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