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Empieza a perfilarse en el espacio público democrático la presencia de los movimientos sociales y populares como la expresión más genuina de la sociedad colombiana. Ante la degradación y descomposición de los denominados partidos políticos y el resto de la panoplia oligárquica que sirve como instrumento de dominación, los movimientos sociales constituyen la herramienta esencial en la defensa y conquista de los derechos de las mayorías populares. Los movimientos sociales son el vehículo de la protesta y la resistencia contra el Estado y las estructuras de sometimiento de la elite plutocrática.

Son varias las movilizaciones en curso. Las más fuertes son las de los camioneros, los mineros,  los campesinos, los educadores, los presos políticos, la defensa del proceso de paz, la elección de alcaldes y gobernadores populares, y las protestas contra el Plan de desarrollo neoliberal del señor Santos que impone los postulados de la OCDE para implementar un aumento al 19% del IVA y una reestructuración del sistema de pensiones para afectar los derechos de los trabajadores, particularmente de las mujeres.

El día 8 de febrero se inició una semana en que las movilizaciones sociales por toda Colombia seguirán tomando la fuerza necesaria para llamar la atención de la opinión pública nacional al convertirse en voluntad colectiva.

Los camioneros.

Los dirigentes del gremio de los transportadores de carga irán a pueblos y ciudades para exponer las causas del paro anunciado, que arrancará el próximo 23 de febrero.

Los dueños de tractomulas y los transportadores inconformes están agrupados en la Asociación de Transportadores de Carga (ATC), la Confederación Colombiana de Transportadores (CCT) y la Asociación Nacional de Transportadores (ANT).

El Presidente de la CCT ha señalado que  están en una situación muy complicada. Los combustibles, los peajes y las llantas son demasiado costosos. Así, al no tener garantizado el ingreso mediante los costos de operación que hay en el decreto 2092 –que el Ministerio de Transporte y la Superintendencia no han podido aplicar en la práctica para que liquiden los fletes justos–, se ven en la imperiosa obligación de adelantar una parálisis técnica porque están trabajando a pérdidas.

Según el presidente de la Confederación Colombiana de Transportadores de Carga, la no aplicación del Sistema Integrado de Costos Eficientes (Sice); el costo de los combustibles y la falta de seguridad social para los conductores, son algunos de los principales temas por los cuales irán al paro y la movilización con bloqueo de vías y manifestaciones en las principales ciudades de Colombia.

Campesinos.

Por su parte la Cumbre Agraria, en reunión realizada en Bogotá por su dirigencia la semana anterior, aprobó el 2015 como el año de las movilizaciones si el Gobierno Nacional no cumple con los acuerdos logrados en el paro del 2014.

Algunas Mesas regionales y sectoriales de dialogo con el gobierno de Santos están paralizadas porque los delegados santistas las abandonaron de manera irresponsable y abusiva.

Mineros.

El 18 de febrero es otra fecha para tener en cuenta, pues los pequeños mineros anunciaron paro por el incumplimiento con la creación de la ley que legalizaría su trabajo. Según Canominercol, uno de los organizadores, la protesta tomará forma en 22 departamentos y será pacífica pero vigorosa en la demanda de sus derechos.

Los pequeños mineros reclaman el cese de la persecución y de los señalamientos que constantemente les hacen, acusándolos de apoyar o ser apoyados por grupos ilegales. Las críticas de académicos y de los mismos mineros resaltan que la «locomotora minero-energética» Santos no les permite trabajar y por lo mismo no tienen garantías laborales, mientras las grandes empresas no tienen problema alguno.

Su principal objetivo es que la minería artesanal, realizada por miles de familias desde hace muchos años, se convierta en un trabajo legal. De esta manera, el 88 por ciento de los mineros del país, que son informales, podrían mejorar sensiblemente sus condiciones de vida y las de sus familias.

Educadores.

El 25 de febrero es la fecha anunciada inicialmente para la marcha de los docentes. La Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode) presentará el pliego de peticiones ante el Gobierno Nacional y la Ministra de Educación. Este documento incluye seis ejes temáticos, entre los que se encuentra el económico, la carrera docente, política educativa, el servicio a la salud, el quinto, que pretende reivindicar recursos para la sede de la Federación y los Juegos Nacionales del magisterio y, por último, el pago de deudas del Fondo de Prestaciones Sociales del Magisterio.

Los presos políticos.

Los presos políticos, casi 10 mil ubicados en penitenciarias de alta seguridad y sometidos a terribles condiciones, están organizando su movilización para exigir su libertad y derechos fundamentales. Para las próximas semanas se anuncian acciones concretas y encuentros de solidaridad para presionar con plantones y denuncias el respeto de los derechos de los presos.

Contra el Plan de desarrollo de la Ocde.

En este campo también se anuncian movilizaciones, denuncias, foros, plantones a raíz de la presentación del Plan de desarrollo neoliberal del segundo gobierno del señor Santos, en cuyo texto se incluyen las políticas de la Ocde para profundizar la explotación de los pueblos con medidas de última generación,  que no son otra cosa que las “recomendaciones” de dicha entidad imperialista que considera que Colombia necesita poner en marcha una reforma tributaria integral y una reforma al sistema pensional, como ‘políticas fundamentales. Así, se aumentará el IVA y la edad de las mujeres para pensionarse. Además, el Acuerdo de Comercio de Servicios Públicos, TISA (por sus siglas inglés), atornillará las privatizaciones y encarecerá aún más la prestación de los servicios públicos.

Las denuncias ya señalan que este Plan santista neoliberal es una cadena de micos y fraudes insertos en el articulado de la propuesta, para afectar derechos conquistados en materia de salud, educación, vivienda y Consultas previas a los indígenas y grupos afro descendientes que han sido desconocidos por Planeación nacional en el tramite de la Ley, razón por la cual será demandado ante la Corte Constitucional.

Estas son las movilizaciones que ya prendieron motores.

Los campesinos, los mineros, los camioneros y docentes, serán protagonistas en la lucha social en los próximos días y el gobierno de Santos deberá avocar sus propuestas, escuchar sus reclamos y dar soluciones.

Hernan Durango / Redacción Bogotá