Por Rolando Prudencio Briancon

Me parece una decisión atinada del Kremlin que el presidente ruso Vladimir Putin no asista a la posesión del flamante presidente norteamericano Donald Trump, por cuanto es como pretender mezclar el agua y el aceite, ya que ambos no representan lo mismo; sino absolutamente todo los contrario. Pero además teniendo Trump una imagen totalmente devaluada frente a su par ruso, quien saldría beneficiado brillando con luz ajena sería el truhan de Trump.

Y es que contrariamente al liderazgo -si se se puede considerar de alguna manera- de Trump; el de Vladimir Putin es como el de un libertador; al margen de presidente que es. Es que el liderazgo como libertador de Putin se ha puesto de manifiesto a partir de la Operación Militar Especial que la inició hace casi dos años atrás; precisamente para LIBERAR la región del Dombas, dónde la poblaciones ruso parlantes de Donestk y Lugansk estaban siendo sometidas por las bandas criminales neonazis ucranianas.

Desde aquel entonces hasta el inicio de la Operación Militar Especial Putin trató de que se solucione políticamente la crisis del Euromaidan, en la que operaron en esa ofensiva de las bandas neonazis, ya que desde el 2014 el accionar criminal del régimen de Kiev cobró la vida de más de 14 mil ruso parlantes, y sobre lo que nunca la comunidad internacional tomó cartas en el asunto para detener ésta ofensiva GENOCIDA ultra nacionalista; ya que por el contrario se enfocaron en infligir una «derrota estratégica» a Rusia.

Es por éste motivo que en la decisión tomada por Putin no se puede dejar de considerar que se ha enfrentado, y se está enfrentando contra la propia OTAN, la cual es la que precisamente estuvo rodeándola, y usando a Ucrania como punta de lanza para tenerla cercada en su fronteras e impedir su expansión hacia el Este.

Se entenderá entonces que Putin está actuando como el libertador de las poblaciones de la república popular de Donestk y Lugansk del régimen neonazi de Kiev; a diferencia de la actuación libertina del Trump.

Trump conciente de lo contraproducente de su libertino liderazgo -si así se puede sin considerar- es que astutamente se acercó a Putin, ya que luego de juicios en su contra por 34 cargos que van desde fraude comercial, hasta el relacionado con el pago de dinero a la vedette Stormy Daniels, que con el objetivo de silenciarla durante la campaña presidencial de 2016; es que el liderazgo de Trump no pasa de ser el liderazgo de un libertino; tal cual es el liderazgo del propio Estados Unidos, cuyo liderazgo como país es así de libertino, pero se llenan la boca de ser los líderes de la defensa de la «libertad», cuando se trata tan sólo de «libertinaje», que es en lo que la han convertido a la Libertad.

Rolando Prudencio Briancon
Abogado