Las Fuerzas Armadas de Ucrania intentaron avanzar en el sur del país desde las ciudades de Nikoláyev y Krivói Rog, informa el Ministerio de Defensa ruso. Agregan que durante la fracasada ofensiva perdieron cerca de 1.200 uniformados.

«Como resultado de la derrota de la ofensiva ucraniana llevada a cabo por orden personal del [presidente ucraniano Volodímir] Zelenski desde NikoláyevKrivói Rog y otras direcciones, el enemigo sufrió pérdidas a gran escala. Las efectivas medidas del grupo de tropas rusas destruyeron 48 tanques, 46 vehículos de infantería, otros 37 vehículos blindados, 8 camionetas con ametralladoras pesadas y más de 1.200 militares ucranianos en un día», revela el informe de la Defensa rusa.

En particular, fueron derrotadas las unidades de la 128ª Brigada de Asalto de Montaña de las Fuerzas Armadas ucranianas trasladadas desde el oeste de Ucrania para participar en la operación, añaden desde el Ministerio.

El 29 de agosto en los medios de comunicación ucranianos y las redes sociales apareció información sobre la ofensiva de las Fuerzas Armadas de Ucrania en varias direcciones. Más tarde en la noche, los militares rusos confirmaron el intento de ofensiva de las Fuerzas ucranianas en tres direcciones en las regiones de Nikoláyev y Jersón. El intento «fracasó estrepitosamente», resumió el Ministerio de Defensa.

Anteriormente, el Ministerio de Defensa de Rusia informó que las tropas de Ucrania intentaron una ofensiva en las regiones de Nikoláyev y Jersón en tres frentes. Las pérdidas de la parte ucraniana ascendieron a más de 560 soldados.

Las repúblicas de Donetsk y Lugansk, reconocidas previamente por Moscú, solicitaron ayuda a Rusia para defenderse de los ataques intensos de las tropas ucranianas. El 24 de febrero, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, en respuesta a esta solicitud decidió lanzar una operación especial militar. Según el Kremlin, los objetivos de la operación especial son «desmilitarizar y desnazificar» Ucrania.