«De hecho, de las 92 elecciones que hemos monitoreado, yo diría que el proceso electoral en Venezuela es el mejor del mundo», señaló Carter.

Venezuela, uno de los países que más elecciones realiza desde la llegada al poder del Comandante Hugo Chávez en 1998, ahora se prepara para una nueva justa electoral en la cual se han perfeccionado las herramientas de votación, unas de las más avanzadas en el mundo.

Desde el reconocimiento que hiciera el expresidente estadounidense Jimmy Carter sobre el sistema electoral venezolano en 2006, las autoridades electorales del país suramericano han mejora es totalmente automatizado y puede ser auditado en todas sus fases.

 «De hecho, de las 92 elecciones que hemos monitoreado, yo diría que el proceso electoral en Venezuela es el mejor del mundo», señaló Carter en 2006 al destacar la automatización del voto, lo que garantiza su verificación y transparencia. 

Los comicios en Venezuela han estado bajo la responsabilidad del Consejo Nacional Electoral (CNE), entidad que desde 2004 implementó y supervisó la modalidad del voto en máquinas que imprimen el comprobante. 

En una entrevista reciente, el presidente del CNE,  Calzadilla ratificó que el Sistema Electoral venezolano garantiza la transparencia y la voluntad popular del mandato que se exprese en los votos.   

En detalle, Venezuela ha desarrollado las máquinas de votación modelo SAES (Smartmatic Auditable Election Systems), cuya tecnología ofrece resultados seguros y 100% auditable para la automatización de consultas electorales.

Dentro de las innovaciones tecnológicas utilizadas en los procesos electorales destaca  que en la utilización de una boleta (electrónica) de votación convencional, los electores solo tienen que tocar en el nombre, el rostro o el partido del aspirante al cargo de elección popular.

De acuerdo al CNE, el método de votación venezolano se fortaleció con la entrada del Sistema de Autenticación Integral (SAI), última fase de la automatización, que permite al elector activar la máquina con su impresión dactilar, lo cual representa una garantía más para la integridad del voto.

Este voto permanece almacenado de manera aleatoria en la memoria de la máquina y al final de la jornada queda plasmado en las actas impresas de totalización. Dichos votos se cotejan con los comprobantes físicos de la caja de resguardo en la auditoria posterior.

El paquete de votos de cada máquina viaja encriptado a través de una red segura que provee la empresa de telecomunicaciones estatal CANTV. La red está aislada de Internet y tiene múltiples niveles de seguridad y autenticación. 

Todas las fases del proceso están resguardadas con una clave alfanumérica cifrada a través de un hash o firma electrónica. 

Esta clave no depende de una de las partes porque está compartida entre el CNE, las organizaciones con fines políticos de todas las tendencias y Smartmatic. Eso hace imposible acceder a los datos sin la clave compartida entre todos los actores.

Además el sistema automatizado de votación cuenta con siete instancias de verificación de votos, entre ellas que el voto físico, el cual es impreso en papel especial, con marcas de agua y tinta de seguridad, e identificado a través de un código no secuencial, que resguarda el secreto del voto.

Dentro de este mecanismo de votación también se subraya las siguientes bondades, como el manejo del voto es hecho únicamente por el elector; al terminar el proceso de votación, la totalización es inmediata, lo cual garantiza rapidez en los resultados oficiales.

Otras de las virtudes del sistema es la realización de auditorias,  donde se replica todas las etapas del proceso de votación, que es acompañado por partidos, auditores externos y veedores nacionales e internacionales.

También se han realizado auditoria de la Red Transmisión de Resultados Electorales para las megaelecciones de este 21 de noviembre.

Por otra parte, otro de los procesos que se llevó a cabo fue la descarga de la llamada lista blanca, que está integrada por 7.402 líneas telefónicas (fijas y celulares), las únicas validadas y de uso exclusivo para esta actividad electoral. 

Dentro del equipo humano que hace posible esta elección, trabajan alrededor de un 1.300.000  personas entre técnicos, operadores, coordinadores y funcionarios diversos.