Por Semanario Voz

El paro nacional que inició el 28 de abril del 2021, demostró de nuevo la capacidad y creatividad del pueblo para poner en marcha varios repertorios de acciones colectivas de la movilización urbana, que se conectaron con el desarrollo de la protesta social y alimentaron la expresión del inconformismo, el rechazo a las políticas de Duque para atender la emergencia de la pandemia.

Las movilizaciones fortalecieron el proyecto de construir una alianza que conduzca a la conquista de un gobierno diferente que por fin promueva la democracia, la inclusión social, el empoderamiento de las mujeres y rescate la soberanía subordinada al imperialismo estadounidense.

El Comité Nacional de Paro convocó nuevamente a una jornada nacional de movilización para el 26 de agosto del 2021, ante la incapacidad y falta de voluntad política del presidente Duque para darle respuesta al pliego de peticiones presentado en abril.

Esta convocatoria hace parte del Plan de Acción Unitario para rechazar el nuevo proyecto de ley de reforma tributaria, llamado “ley de inversión social”, el cual pretende otorgar facultades extraordinarias por seis meses al presidente, tal como lo hizo Uribe en su primer mandato con la ley 790 de 2002, creando el programa de renovación de la administración pública, ley que dio la estocada final a la liquidación de Telecom.

Se cambió de forma, pero no el contenido.   Con el pretexto de la austeridad y la misma demagogia de siempre, se busca privatizar algunas entidades estatales con la secuela de una masacre laboral, todos estos atropellos ejecutados mediante las facultades especiales concedidas al presidente.

Además, hay otros entuertos, la propuesta de congelar el salario y las nóminas de los trabajadores estatales por un periodo de cinco años con lo cual se demuestra que nada cambia en cuanto al contenido de la reforma que presentó Carrasquilla, pues se mantiene la lógica de que la clase trabajadora asuma los costos de la crisis. En esta versión, serían los trabajadores estatales.

Duque prometió otro tipo de reforma y le mintió a la ciudadanía.  De acuerdo con lo que se ha podido conocer del Proyecto de Ley se deduce que una vez más se burla de la gente. En el Título III, denominado: Austeridad y Eficiencia en el Gasto, se plantea que en un periodo de 10 años el presupuesto general de la nación no podrá superar la meta de la inflación anual; proyecta, además, el desmonte de los planes dirigidos al cubrimiento de acceso a internet y datos en el territorio nacional, lo que priva a los territorios del acceso a esta tecnología, congelamiento de la planta de personal para las entidades del Estado, entre otras determinaciones.

Los miembros del parlamento al debatir y votar el Proyecto de reforma tributaria deben tener en cuenta que la venda que cubría los ojos del pueblo que le impedía identificar a quienes legislan contra el pueblo fue arrancada por las movilizaciones. Ahora votaremos contra los enemigos del pueblo. ¡Ténganlo en cuenta!

¡El Paro Nacional aún sigue en pie! Otro punto importante de la movilización es exigir que se debatan y aprueben los 10 proyectos de ley que el Comité Nacional de Paro radicó en el Congreso, los cuales recogen los principales puntos del Pliego de Emergencia: Renta básica de emergencia, un salario mínimo mensual legal vigente por 12 meses para 7,5 millones de hogares que se encuentran en la pobreza; matrícula cero en educación superior, y nuevos recursos del presupuesto general de la nación para su financiación; fortalecimiento de la red pública de salud.

Incluye también dignificación y formalización laboral para enfrentar la pandemia; reactivación económica de las Mipymes y generación de empleo. Apoyos para la reactivación agropecuaria; derogatoria del decreto 1174 de 2020; acciones de promoción, prevención y capacitación para luchar contra las violencias de género; garantías para el ejercicio del derecho a la protesta pacífica; reforma al estatuto de juventud (incentivar y garantías de la participación política de la juventud) y reforma a la policía, desmonte del Esmad, la renovación y fortalecimiento de la doctrina basada en la garantía de los derechos humanos.

Nos encontramos ante un movimiento que denuncia  la incapacidad, la mentira y la corrupción del presidente Duque, que se compromete en la búsqueda de mejores condiciones para la mayoría, un movimiento social que lucha en tres escenarios, el primero es la calle, con la movilización y las acciones de masas, el segundo en el Senado, al cual se suben las propuestas que se construyen en el paro y tercero, es la elaboración de propuestas y socialización de un petitorio que contenga las reivindicaciones populares, juveniles, de las mujeres que se dinamicen en la campaña electoral que debe conducir a las fuerzas políticas integrantes del Pacto Histórico al gobierno de Colombia. Para lograr este triunfo ¡un paso atrás ni para coger impulso! ¡Por todos nuestros mártires, siempre adelante!