La Misión Internacional S.O.S Colombia reveló que Johan Sebastián Bonilla había sido víctima de por lo menos cuatro acciones en su contra, entre amenazas, disparos e intimidaciones contra su familia en la casa de sus padres por parte de desconocidos lo que desmiente la versión oficial sobre que su asesinato fue producto de un intento de robo.

Por su parte, este miércoles 4 de agosto, las y los comisionados de la misión internacional S.O.S Colombia, manifestaron su repudió frente al asesinato de Johan Sebastián Bonilla Bermúdez. El joven de 26 años, hacía parte de la Primera Línea de Cali y fue uno de sus más reconocidos líderes.

El 22 de julio, Johan, recibió 13 impactos de bala, cuando protegía de un ataque sicarial a Rebecca Sprösser, la alemana que apoyó a los manifestantes de la ciudad vallecaucana y quien fue expulsada del país el pasado 27 de julio por Migración Colombia.

«El 22 de julio a las 9:30 de la noche cambió toda mi vida cuando vino este sujeto y nos empezó a atacar a tiros sin hablar y sin parar (…) Tuvimos que llevarlo a 3 hospitales porque los primeros 2 estuvieron llenos Y todo el tiempo él nunca se quejó, él luchó como el león que es. Lo único que siempre me pidió fue: ¡No me dejes solo, no me dejes solo nunca! Y yo le cumplí esa promesa».

Rebecca Sprösser sobre el asesinato de Johan Sebastián Bonilla Bermúdez.

La Misión S.O.S que visitó el país entre el 3 y 12 de julio para constatar la situación de DD.HH. en el marco del Paro Nacional, también informó que dentro de los testimonios recopilados en Valle del Cauca estaba el de Johan Sebastián Bonilla Bermúdez.

«Todos estos antecedentes evidencian que Johan Sebastián Bonilla Bermúdez estaba fuertemente amenazado por su rol de liderazgo en primera línea, e indican que el atentado en el que fue asesinado puede hacer parte de una serie de ataques en su contra por su rol de vocero de Puerto Resistencia. A pesar de las fuertes amenazas y atentados previos, el Estado no cumplió su obligación de garantizar su derecho a la vida».

Misión S.O.S Colombia.

Rebecca Sprösser ya había denunciado las amenazas de las que eran víctimas los jóvenes de la Primera Línea y ella misma, desde su país la extranjera también lamentó la muerte del joven. «Cuando empezaron las amenazas de muerte contra él por su dedicación a las protestas yo traté con todo de convencerle que se aleje de Puerto Resistencia. Pero él estaba tan comprometido a la causa, tan enfocado en mejorar su país que primero no aceptó ningún consejo», expresó Rebecca Sprösser.

«Él dio todo para su país, cada día y noche, hasta su propio pecho y vida»: Rebecca Sprösser

Cortesía de la alianza Canal 2 y Contagio Radio.

De acuerdo a los y las comisionadas de la Misión S.O.S Colombia, Johan denunció que el 21 de junio dos hombres en una moto llegaron a la casa de su madre y la amenazaron mencionando que “ya tenían ubicado” al caleño, como era conocido Johan Sebastián, y según sus propias palabras le advirtieron que si seguía “jalando gente” iban a atentar contra él.

Otro hecho se presentó en la semana del 8 de junio, cuando estando en Puerto Resistencia, Johan Sebastián Bonilla Bermúdez fue atacado con arma traumática recibiendo impactos en la pierna y mano izquierdas, en la cabeza, y en la espalda. Según la misión, desde ese entonces, el joven entró a una ruta de protección y no regresó a Puerto Resistencia ni a dormir a su casa por temor.

A inicios de mayo, en la 46 con Mariano Ramos, cerca de Puerto Resistencia «se presentó un
altercado y algunos integrantes de primera línea, entre ellos Johan Sebastián estaban acercándose para
ver qué pasaba. Él levanto su mano en signo de calma y recibió un disparo con arma de fuego en su brazo» informó la Misión S.O.S Colombia.

El 28 de abril, día que inició el paro Nacional, cerca de la Estación del MIO de Universidades, Johan
Sebastián también fue impactado en el brazo por las esquirlas de una aturdidora.

Los observadores también manifestaron su preocupación ante los señalamientos los «discursos estigmatizadores contra las víctimas, y por las acciones del Estado que indican una posible falta de independencia y la debida diligencia en la investigación penal por estos delitos, lo cual puede constituir estrategias para garantizar la impunidad judicial y social».

La misión también rechazó el papel de la Policía Nacional, Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía y medios de comunicación que desconocieron las amenazas de las que fue víctima el joven y Rebecca Sprösser y descalificó su hipótesis oficial de que el crimen se tratase de un intento de robo.

Misión S.O.S Colombia también hizo un llamado a organismos internacionales, para que se «preste atención especial» a los hechos de vulneración de DD.HH. que aún persisten en contra de los jóvenes que se manifiestan en todo el país y recomendó que se tengan en cuenta los atentados de los que fue víctima el joven en la investigación.