Por Félix Carrillo Hinojosa

La educación es el arma más poderosa que tiene una sociedad, para poder decirle al mundo, “soy libre”. Mientras el analfabetismo gane terreno y poco le interese a un gobierno su erradicación, tengale miedo a quien esté dirigiendo la suerte de ese país.

Un cerebro con poca formación académica, está más propenso a los peligros que hay en una Nación.”Las religiones”, “La politiquería”, “La drogadicción”, “La corrupción”, tienen el camino expedito para someter esas mentes y avasallar de tal manera a una población, que terminan convertidos en una ciudadanía zombie.Tenganle miedo a los gobernantes que hablan solo de armarse, a través de la compra de aviones, armas, militarización de su territorio, dotación para su policía y ejercito y poco o nada plantean sobre ciencia y tecnología, construcción de universidades y colegios públicos.

Colombia es un país atrasado, las cifras en el tema educación lo confirman.Las políticas públicas en lo relacionado con la lectura, en vez de atraer a los jóvenes y adultos, los aleja, porque al igual que la educación, es impositiva. El alto porcentaje en la no escritura y lectura, dos hechos que contribuyen a que el fantasma del analfabetismo nos persiga, no han sido mirado como un serio problema social, sino como un tema secundario que se vuelve siempre una promesa incumplida, que eleva la irresponsable postura de las personas que hacen parte del gobierno.

Muchas dirán, el empleo es más fundamental que la educación. El no tener un empleo, induce a los riesgos que a diario se ve abocada nuestra ciudadanía. Eso es cierto como también lo es, que formarse por la caminos de una carrera técnica, tecnológica y posgrado ayudan a mejorar lo que podemos ser como país.

La formación en una carrera, nos permite que la mano de obra no sea un tema peyorativo. Hay quienes se atreven a argumentar, que muchos profesionales están ejerciendo oficios distintos a lo que estudiaron. Es una verdad, que en un País como el nuestro está vigente y que debe ser tratado con una mayor seriedad.

Tenemos muchos problemas al interior de la educación, del empleo, la vivienda y otros similares, pero aún así, la educación no deja de ser, lo que es para un País que quiere salir de su subdesarrollo mental.Colombia no es pobre, pero tampoco es el país que sobredimensiona su riqueza. Recuerden, todo se acaba.

Nada es eteno. Y lo que no se cuida, termina enajenado.La educación debe ser privilegiada. La misma no es un negocio y no debe ser tratada sus colegios y universidades, bajo un sistema bancarizado.En la medida, en que nuestro país mejores los caminos de la educación, su realidad será más transparente.La educación frena los aires de dictadura, reyesuelos, caudillismo, mesías, el feudalismo, las visiones precapitalistas que aún permanecen en nuestros pueblos y que los politiqueros saben aprovechar.

Esta no debe ser, un presidio escolar sino un ejercicio libertario. Ellos son felices, cuando encuentran a un pueblo sometido por el analfabetismo”.#Desdemiraya

Félix Carrillo Hinojosa