Moscú, 1 jun (Prensa Latina) Rusia rechazó hoy tajantemente las insinuaciones expuestas desde Estados Unidos sobre una supuesta complicidad de este país con protestas antigubernamentales, tras el asesinato por un policía del afroamericano George Floyd, en Minneapolis.
Se trata de una sucia manipulación, declaró la vocera de la Cancillería rusa, María Zajarova, al comentar declaraciones de Susan Rice, exasesora de seguridad nacional en la administración del expresidente demócrata Barack Obama.

En su momento, los compañeros de Rice cometieron un fatal error al idear el concepto de culpar a Rusia de todo lo que no les gusta, y ahora intenta aplicarlo con la ayuda de periodistas de la televisora CNN, mediante una sucia manipulación mediática, señaló la portavoz.

Se trata de una noticia falsa con pruebas nulas. Sus declaraciones a la CNN si son ejemplo de propaganda, espetó Zajarova en referencias a las afirmaciones de Rice y para denunciar así acusaciones de Washington de que medios rusos se dedican a la propaganda como Russia Today o Sputnik.

En un mensaje en su cuenta de Facebook, la vocera de la Cancillería recomendó a Rice poner fin al empleo del factor ruso y regresar a la realidad.

Las mismas redes sociales que, como usted afirma, se emplean por Rusia con el fin de azuzar las protestas, están registradas en Estados Unidos y son propiedad de norteamericanos, quienes están bajo regulación del país norteño, subrayó.

Vaya y dígale a su población, mirándole a los ojos, que Rusia los manipula a través de Youtube y Facebook, entonces observaremos como se pone en práctica la exclusividad estadounidense, declaró.

De su lado, el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró que las manifestaciones, que pasaron de Minneapolis a otras ciudades norteamericanas, son un asunto exclusivamente interno de Estados Unidos y para nada guardan alguna relación con Rusia.

Nunca hemos interferido en los asuntos internos de Estados Unidos y tampoco tenemos la intención de hacerlo ahora, comentó el portavoz presidencial.

Para Peskov, las declaraciones de la exasesora de Obama son erróneas y en nada relacionadas con las realidad, además de no representar la posición oficial de la Casa Blanca.

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