Moscú, 14 ene (Prensa Latina) El jefe del llamado Ejército Nacional Libio (ENL), el general Halif Haftar, abandonó hoy la capital rusa sin firmar un acuerdo de fin de hostilidades con el Gobierno de Conciliación Nacional (GCN), indicaron aquí medios de prensa.

Haftar explicó que el proyecto de acuerdo ignoró varias de las demandas del ELN, señaló el canal Al Arabiya, de acuerdo con la agencia TASS.

En las conversaciones, que se extendieron ayer por más de ocho horas en el Centro de Protocolo de la Cancillería rusa, Haftar insistió en la entrada de sus fuerzas en Trípoli para la formación de un Gobierno de Unidad Nacional, destaca, por su lado, Sky News Arabia, citada aquí.

Para el jefe del ELN, el nuevo ejecutivo libio debería entonces contar con un voto de confianza del Parlamento que sesiona en la ciudad de Tobruk, mientras el cese de hostilidades debería tener monitoreo internacional, del cual se exceptuaría por completo a Turquía.

De igual forma, el jefe del ELN exigía la salida del país norafricano de lo que llamó mercenarios venidos de Siria y Turquía, cuyo Parlamento aprobó el envío de tropas regulares en apoyo al Gobierno de Conciliación Nacional, del primer ministro Fayez-al Sarraj y reconocido por la ONU.

Medios de prensa rusos especulan que Haftar recibe apoyo de Estados Unidos en su ofensiva para hacerse del control de Trípoli, lanzada en abril pasado. Hace unos días, sus tropas tomaron el control de la portuaria ciudad de Sirte, donde nació el líder libio Mohamar Ghadafi.

La víspera, el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, anunció que Sarraj y el jefe del Consejo Supremo de Libia, Hallad al-Mishri, rubricaron el arreglo, pero Haftar pidió hasta esta mañana para firmar el documento.

Durante una conferencia de prensa conjunta con su similar turco, Mavlut Cavusoglu, Lavrov afirmó que hubo un cierto progreso en las conversaciones, efectuadas con la mediación de los ministros de Defensa y Asuntos Exteriores de Rusia y Turquía.

El pasado sábado, el presidente ruso, Vladimir Putin, y el mandatario turco, Recep Tayyip Erdogan, llamaron a las partes enfrentadas en Libia a suspender las hostilidades a partir de la madrugada del pasado domingo.

Haftar en un principio saludó la propuesta de Moscú y Ankara, aunque afirmó tener la intención de mantener su ofensiva rumbo a Trípoli, mientras Sarraj también tomó nota de la iniciativa, pero exigió la retirada de las tropas del referido general.

El domingo último, las partes en confrontación en Libia aceptaron acatar la tregua, pero prometieron responder a cualquier violación de ese arreglo.

Tras los bombardeos lanzados por la Organización del Tratado del Atlántico Norte contra Libia, en 2011, al interpretar a su manera una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, las fuerzas apoyadas por ese bloque militar asesinaron a Ghadafi.

Ello llevó a una atomización del conflicto en el país norafricano.

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