OSCAR SÁNCHEZ SERRA  09 FEBRERO 2019

La mentira tiene piernas cortas, porque la fuerza de la verdad es arrolladora. En Venezuela el pasado 23 de enero la derecha opositora, guiada abierta y públicamente por un gobierno extranjero, el de Estados Unidos, con su presidente, vicepresidente y secretario de Estado al frente, orquestó una supina falacia para intoxicar al mundo y a esa nación.

Sobre la propagación del engaño han intentado armar un golpe de Estado e implantar un presidente interino, figura no reconocida en la Constitución venezolana, sobre la matriz de que Nicolás Maduro es un presidente ilegítimo.

El académico mexicano Fernando Buen Abad, ante la estratagema estadounidense y de la OEA en Venezuela, expresó en su cuenta de Twitter:

«No nos alcanzará la eternidad para arrepentirnos si no sabemos generar un gran movimiento planetario en defensa de la Revolución Venezolana. Es hora de estremecer al mundo con un clamor de paz y democracia al lado del Pueblo venezolano que lucha por su independencia».

Justo por esa sentencia ha de conocerse la verdad, las razones de la legitimidad del presidente democráticamente electo de la República Bolivariana de Venezuela. Habría que preguntarse de dónde salió la matriz de ilegitimidad.

Recordemos este texto: «…el proceso electoral llevado a cabo en Venezuela el 20 de mayo de 2018 carece de legitimidad por no haber contado con la participación de todos los actores políticos venezolanos, ni con la presencia de observadores internacionales independientes, ni con las garantías y estándares internacionales necesarios para un proceso libre, justo y transparente».

¿Cuándo y quién escribió el parrafito? Fue el 4 de enero pasado en una cumbre del Grupo de Lima, que es tan autoproclamado como Juan Guaidó, que se autojuramentó presidente interino de Venezuela; ni ese Grupo ni Guaidó tienen personalidad jurídica, uno porque pertenece a un parlamento en desacato, no juró ante ninguna autoridad pública, solo frente a un grupo de seguidores, y porque ese acto obedecía a un mandato de un Gobierno extranjero, y el otro porque no puede actuar como bloque ni ser reconocido por organismo internacional alguno, al no pertenecer al sistema multilateral.

Las piernas de esta mentira son tan cortas que no puede sostenerse de pie. Las elecciones del 20 de mayo de 2018 se celebraron con el mismo sistema electoral empleado en las elecciones parlamentarias de diciembre de 2015, en las cuales resultó ganadora la oposición venezolana. No hay moral para decir entonces que Maduro es usurpador.

Desde el Twitter del programa televisivo Con el mazo dando, del presidente de la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela, Diosdado Cabello, se lee:

«@dcabellor afirma que conversó con Guaidó el día de ayer (22 de enero) y este no cumplió su palabra. Y que también solicitó una nueva reunión argumentando que la autojuramentación fue “por mucha presión”, que él solo haría una pantomima en esa juramentación y que sabía que Maduro es el presidente legítimo de Venezuela».

Pero veamos, con información de Telesur, las razones que amparan la legitimidad de Nicolás Maduro como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela.

Las elecciones presidenciales se realizaron el 20 de mayo de 2018, es decir, antes del 10 de enero de 2019, momento en el que de acuerdo con los artículos 230 y 231 de la Constitución se vence el periodo presidencial 2013-2019. Se estuviese violando la Constitución si las elecciones se hubiesen realizado después del 10 de enero de 2019, o, peor aún, que no se hubiesen realizado.

La oposición venezolana solicitó el adelanto de las elecciones. Se realizaron en mayo y no en diciembre, como tradicionalmente se hacía, porque fue ella la que pidió, en el marco del diálogo en República Dominicana, que se efectuasen el primer trimestre de 2018.

En Venezuela el voto es un derecho, no es un deber. Quienes de manera libre, aunque influenciados por algunas organizaciones políticas no democráticas que llamaron a la abstención, decidieron no asistir a votar, están en su pleno derecho, pero en lo absoluto ilegitima el proceso.

Participaron 16 partidos políticos en la contienda electoral. En Venezuela no es obligatorio que todos los partidos políticos participen en los procesos electorales. Están en su pleno derecho de decidir si participan o no. Justamente porque es un sistema democrático.

El hecho de que tres partidos (Acción Democrática AD, Voluntad Popular VP y Primero Justicia PJ) decidieron libremente no participar, no ilegítima el proceso electoral, más aun cuando eso implicaría desconocer e irrespetar a los 9.389.056 que sí decidieron votar y ejercieron democráticamente su derecho al sufragio.

Se postularon seis candidatos: Nicolás Maduro, Henri Falcón, Javier Bertucci, Reinaldo Quijada, Francisco Visconti Osorio y Luis Alejandro Ratti (los dos últimos decidieron retirarse).

Maduro ganó con un amplio margen, obtuvo 6.248.864 votos, el 67,84 %; le siguieron Henri Falcón con 1.927.958, el 20,93 %; Javier Bertucci con 1.015.895, 10,82 % y Reinaldo Quijada, quien obtuvo 36.246 votos, el 0,39 % del total.

Acompañaron el proceso electoral unas 150 personas, entre ellas 14 comisiones electorales de ocho países; dos misiones técnicas electorales; 18 periodistas de distintas partes del mundo; un europarlamentario y una delegación técnico-electoral de la Central Electoral de Rusia.

El electoral es un sistema automatizado y sometido a auditorías antes, durante y después de los comicios; garantiza el principio de un elector, un voto, porque solo con la huella dactilar se desbloquea la máquina de votación; garantiza el secreto del voto.

Se realizaron 18 auditorías al sistema. Los representantes del candidato Henri Falcón participaron en las 18 y suscribieron las actas en las que manifiestan su conformidad con el sistema electoral.

Las auditorías son públicas y televisadas en vivo por el canal del Consejo Nacional Electoral. Una vez realizadas las auditorías, el sistema se bloquea y la única manera de acceder nuevamente es con la introducción simultánea de los códigos secretos que tiene cada organización política.

Ninguno de los candidatos que participó en el proceso electoral impugnó los resultados.

Pero hay otra verdad y todo el mundo la sabe. Esto que van a leer no lo dijo ni un chavista, ni un cubano, ni un comunista, sino un senador de Estados Unidos por el estado de Vermont, Bernie Sander:

«Todavía hay millones de personas en el mundo que siguen creyendo que la crisis que padece actualmente Venezuela es por culpa de Nicolás Maduro y no del brutal bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, al no tener nuevamente el gran acceso y control del petróleo y de sus recursos naturales. Pero así son los medios de comunicación, te hacen odiar al oprimido y amar al opresor».

Gráfica.-  Este es el legítimo Presidente de la República Bolivariana, el elegido y respaldado por su pueblo. Foto: Internet.

Videos:
¡Medios Privados Ocultan la Realidad de Venezuela!
https://www.youtube.com/watch?v=GpwnoDBoeC0
Bernie Sanders: historia real, Chile, la CIA y los medios de comunicación
https://www.youtube.com/watch?v=qFwGbHYePn4
BERNIE SANDER “TRATANDO QUE LOS MEDIOS NO TE IMPONGAN LA AGENDA Y OTRAS YERBAS”
https://www.youtube.com/watch?v=3iybvMrcECA
Senador Bernie Sanders acusa a Trump de generar odio a migrantes
https://www.youtube.com/watch?v=hcIJ16kJ98I
Bernie Sanders habla sobre Cuba, Nicaragua y Venezuela
https://www.youtube.com/watch?v=2SR8WB9Ndes
Bernie Sanders explica la política injerencista de gobiernos de EE.UU
https://www.youtube.com/watch?v=QlubpMzqWcI

Fuente:
http://www.granma.cu/mundo/2019-02-05/la-legitimidad-de-un-presidente-contra-la-mentira-05-02-2019-18-02-02

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