Bogotá, 6 nov (PL) La sociedad civil colombiana desempeña un papel protagónico en el Encuentro Internacional Pueblos Construyendo Paz, que concluye hoy en esta capital, aseguraron participantes en esta cita.

Las jornadas del encuentro, iniciado el martes, abordaron el largo devenir histórico de las luchas sociales que condujeron al proceso de diálogo de paz entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) y el gobierno de Juan Manuel Santos.

Las 10 organizaciones sociales convocadas coinciden en que las conversaciones que se llevan a cabo en La Habana, Cuba, entre ambas partes, en busca de una solución del conflicto político, social y armado, es solo el primer paso para la materialización de una paz.

Su construcción requiere la participación masiva de todos los sectores del país, aseguran.

Un nuevo modelo de nación es la fórmula planteada, con la unidad como norte del camino hacia una paz con justicia social, que responda al clamor y necesidades de las vastas capas populares, como señaló Omar Fernández, delegado de la Coordinadora de Movimientos Sociales.

Por su parte, Alexandra Bermúdez y Edgar Mujica, integrantes del Congreso para los Pueblos, señalaron la necesidad de agrupar los esfuerzos de las organizaciones sociales para arropar el proceso que transcurre en la capital cubana. También defendieron la importancia de incluir en el ejercicio de diálogo al Ejército de Liberación Nacional, que en fecha reciente reiteró su voluntad de integrarse a las pláticas.

Mientras, Mujica apostó por «una legislación que nos incluya a todos».

Uno de los voceros de la Marcha Patriótica, David Flores, opinó que «el Estado colombiano liga la paz a no transformar nada y silenciar los fusiles, pero la otra paz, la de las gentes del común es totalmente diferente».

En tanto, el destacado jurista Alirio Uribe, del Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado, pidió preservar el proceso, emprendido por las FARC-EP y el gobierno, «de los enemigos que merodean».

Desde las cárceles, donde permanecen recluidos integrantes del Movimiento de presos políticos por la paz, llegó un mensaje al encuentro, en el que reclamaron la presencia en la mesa de diálogo de Simón Trinidad -quien cumple condena de 60 años impuesta por Estados Unidos.

Además demandaron la repatriación de los guerrilleros de las FARC-EP, Sonia e Iván Vargas, prisioneros en cárceles norteamericanas. «No fuimos nosotros los que iniciamos este conflicto», expresa el mensaje.

Inaugurado el martes último en la Universidad Nacional bogotana, el Encuentro se ha caracterizado por la amplia participación y la riqueza de las propuestas y análisis.

Hay consenso en que la gran propuesta del foro, que cerrará sus puertas hoy, sea mantener viva la movilización social por la paz mediante un trabajo mancomunado de las plataformas sociales.

Como sujeto político y columna vertebral de esa movilización obraría la Ruta Social Común por la Paz.