Por Alberto Pinzón Sánchez*

El 10 de octubre concluyó el trigésimo seminario internacional; los partidos y la nueva sociedad convocado por el Partido del Trabajo (PT) en la ciudad de México, con el loable objetivo de unir las fuerzas progresistas internacionales del mundo (participaron 101 organizaciones políticas de 39 países durante tres días), y discutir la construcción de un nuevo orden mundial.

Pese al cerco mediático mundial, por las pocas informaciones dadas por la prensa alternativa, se ha podido saber que la inauguración del evento estuvo a cargo del presidente de Cuba Miguel Diaz Canel, quien mediante una video conferencia evocó la figura determinante del comandante Fidel Castro, rechazó nuevamente el infame e inhumano bloqueo que sufre la revolución cubana desde hace más de 6 décadas por parte del gobierno de los EEUU, dejando claro, una vez más, que la revolución cubana no constituye una amenaza para nadie, menos para ningún país, y pidiendo la cooperación unitaria y solidaria entre las izquierdas latinoamericana y caribeña, con la bloqueada y sufrida sociedad cubana.

Así mismo, el ex presidente colombiano G. Petro, convocado ingenuamente por el progresismo internacional para inaugurar el evento con su brillo oratorio; en su deslucida, discordante y malintencionada intervención, puso en evidencia definitiva los verdaderos rasgos de su personalidad, ante el asombro de quienes todavía se niegan a valorar su accionar destructivo ególatra e hipócrita, esta vez, contra el proceso bolivariano de Venezuela. Afortunadamente fue  rebatido por la representante del PSUV Tania Díaz, quien en una valiente y bien argumentada intervención desmintió la valoración de Petro sobre lo acontecido el 3 de enero de 2006 en Caracas, y no dudó en llamarlo “el nuevo F. de P. Santander, acusándolo de tener información precisa dada por los EEUU sobre la operación sangrienta del secuestro del presidente Maduro en esa fecha, a lo que la delegación venezolana le hizo coro al grito de falso, fariseo, hipócrita que acompañó a Petro en su salida del salón (según el video y la información dada por la revista colombiana Cambio.( En https://cambiocolombia.com/pais/articulo/2026/10/por-que-el-chavismo-llamo-traidor-a-petro-el-choque-en-un-seminario-de-izquierda-que-expuso-la-ruptura)

El seminario asimiló rápidamente el show petrista y continúo su provechosa discusión. Una de las intervenciones o ponencias más destacadas e importantes por su aporte descriptivo y minucioso, que no dudo en recomendar se estudie seriamente y, que ha sido reseñada ampliamente por el diario la Jornada de México, fue la del semiólogo y erudito profesor en teoría de la comunicación de la Universidad de París Ignacio Ramonet, que se puede leer en su totalidad en https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/10/11/opinion/un-nuevo-sistema-historico 

Sobre la cual se pueden hacer varias acotaciones:

1 De nada sirve invocar a Gramsci o a Fidel Castro, si se les quita la piedra angular de su praxis  sobre la que están parados, que es la teoría leninista de 1917 (hasta el momento vigente por irrebatible en su confirmación en la práctica) sobre el Imperialismo como fase superior del Capitalismo actual, y el punto esencial de esta teoría, que es nada más ni nada menos, el reparto territorial del mundo periférico que hace el capital financiero ( industrias + bancos) de las grandes potencias del capitalismo desarrollado mediante guerras de rapiña.  

2 El cambio de época y el nuevo sistema histórico que el profesor Ramonet nos describe en detalle; de un mundo unipolar que está siendo sustituido ante nuestros ojos por múltiples centros de poder en guerras híbridas y abiertas, cuya base sigue siendo la economía (como lo acaba de demostrar el llamado Pacto del Diesel entre EE UU y Rusia, 09.10. 2026, mientras continúa la guerra). Las modificaciones geoestratégicas y desarrollos y plataformas tecnológicas que se vienen dando aceleradamente en especial en la robótica y la Inteligencia artificial, solo poseídas por las tres grandes superpotencias de (USA. Rusia, China). La necesidad energética del petróleo a la que se suma la urgencia apremiante de los minerales raros o magnéticos para las baterías de autos y demás aparatos y teléfonos de alienación masiva. La fragmentación de la globalización y, de todo el Sistema Global del Imperialismo; junto con todas las crisis conocidas agrupadas desde su aparición en la llamada Policrisis o Crisis Civilizatoria, cuyos rasgos más destacable son la velocidad y simultaneidad con la que se están juntando con sus efectos colaterales y consecuencias ante toda la humanidad. Y, el avance mundial de la ideología fascista nucleada por el actual gobierno de los EEUU, presentada como la solución milagrosa que nos devolverá al paraíso perdido del capitalismo dorado y hegemónico de la postguerra de 1945 (Make América Great Again).

Obviamente exigen no sólo su descripción minuciosa, sino su elaboración teórica práctica y comprensible, que nos permita enfrentarla con una praxis politica adecuada y eficaz, cuyo fundamento está en TODA la tradición marxista tanto teórica como práctica.

3 El motor de la Historia, me da pena contradecir, según esta tradición marxista, no es la tecnología por sofisticada o sorprendente que sea, es nada más ni nada menos que la simpleza de la lucha de clases, subestimada por la tradición adversa al marxismo por la socialdemocracia europea desde hace más de un siglo. Fue precisamente el tan citado Gramsci, quien con su amplitud teórico-práctica y su voluntad inquebrantable, se opuso férreamente al determinismo tecnológico; demostrando que en la contradicción inseparable Fuerzas Productivas/ Relaciones de Producción, son estas últimas las que determinan quién es el dueño privado de la tecnología, parte integral e íntima del capital constante, con el cual su dueño obtiene la plusvalía del capital variable o fuerza de trabajo y explota al obrero o trabajador.

4 Explotación capitalista, cuya esencia, a pesar de las grandes y maravillosas transformaciones tecnológicas actuales, sigue siendo igual a la explotación capitalista del siglo XIX: La vieja y siempre joven contradicción entre el Capital y el Trabajo.

5 Y, volvemos al trigo: A la discusión actual en el seno de la izquierda que enfrenta a la izquierda leninista con la social democracia y el progresismo iluso, sobre la caracterización de los Estados que rigen hoy las sociedades de las tres superpotencias que se están repartiendo el mundo periférico dependiente mediante la guerra (USA RUSIA Y CHINA), poseedoras las tres de un espantoso poder-militar-atómico-tecnológico- y poseedoras, en especial la actual plataforma de la Inteligencia Artificial que no lo tiene nadie más, y poseedoras, también, de un inmenso capital financiero que no lo tiene ninguna otra potencia emergente.

 Lo cual pone, una vez más en claro que estos tres Estados son superpotencias, unas más agresivas que otras. Unas con más bases militares en la periferia capitalista que otras. Unas con más comercio que otras, pero donde existe la plusvalía y la explotación de la fuerza de trabajo humana masiva, como mercancía generadora y productora de capital. Lo cual, a la luz de la teoría marxista no deja duda de poderlos caracterizar como Estados capitalistas convertidos en superpotencias, que desmiente finalmente, la bondadosa creencia en ciertos sectores nostálgicos de creerse el cuento de hadas de que el anti leninista Putin se inspira en el mariscal Stalin, o el presidente Xi Ping, quien en su niñez fue guardia rojo, es la continuación mejorada de Mao Ze Dong. 

Y más bien, nos pone ante la realidad que he venido sosteniendo ¿Cual capitalismo; el occidental-USA; el Ruso o el Chino, debemos enfrentar en el “futuro abierto” que nos presenta en su enjundiosa y rica ponencia el profesor Ramonet?,

Fuente imagen Internet.    

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*Alberto Pinzón Sánchez. es un médico cirujano y antropólogo colombiano, reconocido como uno de los analistas más profundos del conflicto social y armado en su país. Su trayectoria combina el rigor científico con un activismo intelectual incansable por la paz, lo que lo llevó a integrar la histórica Comisión de Personalidades (Notables) durante los diálogos del Caguán (1998-2002), donde aportó propuestas clave para la humanización del conflicto. Debido a su pensamiento crítico y su defensa de los derechos humanos, se vio obligado al exilio en Europa, desde donde continúa su labor como ensayista y columnista. Sus escritos destacan por un enfoque interdisciplinario que disecciona la geopolítica regional, las estructuras del poder estatal y la necesidad de una solución política negociada. Es una voz de referencia para entender la historia contemporánea de Colombia, siempre abogando por transformaciones estructurales que garanticen la justicia social y el fortalecimiento del Estado social de derecho.♦

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