No le expliques esto a Quiroz. No lo entendería. No por falta de inteligencia, sino por descaro.

 Luis Casado*

No. Esto no va de Javier Solís –el célebre cantante mexicano– ni de su éxito planetario homónimo. Pero pasa que en la letra hay versos que le van como un guante al payaso que ocupa La Moneda:

  • En cofre de vulgar hipocresía
  • Ante la gente oculto mi derrota…
  • Payaso, soy un triste payaso
  • Que oculto mi fracaso con risas y alegrías…

Con todo respeto, desde luego. A tal punto que –de los títulos que hicieron la fama de Javier Solís– me rehusé a utilizar Farsante, cuestión de no extralimitarme agotando los epítetos merecidos por los protagonistas de la presente parida.

Por razones que nadie ha explicado –y que hace pensar que los enanos que nos gobiernan practican la taqiya con un empeño y un denuedo dignos de mejor causa– el dream team encabezado por JAK le agregó un curioso sinónimo a la palabra deuda: de ahora en adelante la deuda es caca.

Como cualquier hijo de vecino servidor entendía –con la RAE– que una deuda es una obligación que alguien tiene de pagar o reintegrarle a otra persona, por lo común dinero. No sólo dinero visto que también existe lo que se conoce como deuda u obligación moral.

En este caso hay una condición: entender de qué va eso de la moral. Un economista dedicado a organizar colusiones –por ejemplo en los mercados de la carne de pollo, las farmacias, el asfalto o el transporte marítimo– no califica. Un bufón que –en virtud de imprudentes poderes– tuviese la peregrina idea de nombrarle ministro de Hacienda, por muy cómico que sea, tampoco.

Uno, que por razones de laburo se levanta temprano, comprende –con los economistas, los banqueros, los usureros y otros gangsters– que la deuda ES EL NEGOCIO.

Así, con mayúscula, visto que los bancos prestan dinero que no tienen, lo que hace que por baja que sea la tasa de interés el lucro tiende a infinito (para más señas sobre el infinito te recomiendo al profesor de Física Fabrizio Bucella, un belga de origen italiano, en You Tube).

Los Bancos Centrales crean dinero ex nihilo, es decir a partir de la nada. Esa creación monetaria va a parar a las ávidas manitas de la banca privada que se hace un placer y un NEGOCIO –ya se dijo– prestándole el billete a los gobiernos a cambio de una modesta tasa de interés. Todo lo cual contribuye a un fenómeno muy conocido: la inflación.

Razón que lleva a los Insumisos (Francia) a inscribir en su programa de gobierno la obligación para el Banco Central Europeo (BCE) de prestarle dinero directamente a los 27 Estados de la UE, sin pasar por los bancos privados. Resultado: tasa de interés igual a cero.

No le expliques esto a Quiroz. No lo entendería. No por falta de inteligencia, sino por descaro. JAK tampoco lo entendería: lo confundiría con una “metáfora”.

Lo cierto es que desde el día aciago en el que estos fascistas asumieron las riendas del gobierno con la voluntad visionaria de iniciar una reconstrucción nacional de urgencia, han ido mostrando sobre todo que se van quedando en pura agua de borrajas.

Después de declarar solemnemente “las arcas vacías”, asegurar que devolver los inmigrados a sus países de origen fue una “metáfora”, decidir un recorte presupuestario generalizado con pinta de emasculación a uña y proclamar que la deuda pública es como la caca de oca… he aquí que el Gobierno se ve en la obligación de solicitarle al Congreso un aumento de US$ 6.200 millones en el techo de endeudamiento…

En su fuga asintótica hacia la histeria crónica los economistas anuncian que eso complicará la tarea de mantenerse bajo el límite prudencial, sin explicar quién, cómo, cuando y dónde definió lo que es el límite prudencial, y creen “inevitable” que se sobrepase el umbral del 45% del PIB. ¡Alabao!

La presidente de la Sofofa advierte que superar las metas de deuda “lo termina pagando las personas”, como si alguna vez los empresarios se hubiesen metido las manos en los bolsillos para cubrir un déficit presupuestario. “Las personas”, como las llama Rosario Navarro, pagan todo incluyendo el lucro que constatan periódicamente las empresas. ¿O el lucro cae del cielo Rosario?

Todas estas luminarias adoran el neoliberalismo, el anarco-capitalismo, la “¡libertad carajo!” como dice Milei, el libre-mercado, la libre competencia, el individualismo o sea el cada-uno-para-su-santo porque la sociedad no existe (Margaret Thatcher).

Esas teorías no nacieron en Pichidangui, ni fructificaron al pie del volcán Llullaillaco.

Los chicago-boys… ¿te suenan? Milton Friedman, en sus memorias, escribe:

“En 1975, cuando la inflación aún azotaba a Chile y una recesión mundial desencadenó una depresión… El general Pinochet recurrió a los “Chicago Boys” y nombró a varios de ellos para puestos de poder en el gobierno.”

Desde entonces, hasta hoy, el modelo económico chileno sigue siendo el mismo, y ha sido profundizado incluso por demócratas, progresistas y otros renovados. Las ideas vinieron del norte.

Justamente… ¿dónde está el norte en materia de deuda pública? Para saberlo tienes que visitar a FRED, por Federal Reserve Debt, o deuda del Banco Central yanqui. FRED mantiene en línea un gráfico que da cuenta, minuto a minuto de la proporción de la deuda pública con relación el PIB de EEUU:

Como puedes ver, los mejores economistas del mundo, en el país más poderoso del mundo, se las han arreglado para mantener una deuda que supera con creces el 120% PIB anual. Son los mismos que formaron a la elite económica chilensis.

En el lote no están, por razones evidentes, los genios de la London School of Economics en la que ahora enseña otro super dotado: Andrés Velasco. ¿Cuál es la situación del Reino Unido en materia de deuda pública?

Actualmente asciende a unos 2,9 billones de libras esterlinas, mientras el déficit presupuestario – horror de horrores– gira en torno al 5,1% anual. De tal manera que la deuda, en proporción el PIB británico, representa un 101%.

Lo que acabo de mostrar es la realidad de los inventores del invento, los países a los que van a estudiar, o a enseñar, nuestros genios.

Lo cual nos permite, una vez más, plantear la cuestión central: ¿quién, cómo, cuando y dónde definió lo que es el límite prudencial en materia de deuda pública?

Aunque parezca empecinamiento de mi parte, terquedad y obstinación… te recuerdo que tal país como Japón, potencia asiática, ostenta una deuda de dios padre y señor mío.

La deuda pública de Japón es el monto total de dinero que el Gobierno de Japón ha contraído mediante la emisión de bonos por parte del Ministerio de Finanzas y otros organismos gubernamentales. A finales de marzo de 2025, la deuda bruta general del Gobierno japonés ascendía a 1.324 billones de yenes, lo que representa el 234,9 % del producto interno bruto del país, una de las más altas entre las naciones desarrolladas.

¿Alguna voz se ha elevado entre los eruditos que saben, para afirmar que en Japón se ha superado el límite prudencial?

Tú, pobre pringao desechable, consumidor sin deudas o con las mensualidades al día… ¿devolviste tu Toyota Yaris en señal de rechazo? Me refiero al buga que compraste en incómodas cuotas mensuales, dejándote con una deuda igual al 150% de tu salario anual. Para no hablar de la deuda en la que incurriste para realizar el sueño de la casita propia, que correrá durante los próximos 20 – 30 años, si es que de aquí allí aún tienes un laburo…

Sabiendo –es lo que publica lo que hay de prensa– que tendrás que “aumentar el pago mínimo de tus tarjetas de crédito en medio de la estrechez económica…”

Visto que “El uso de tarjetas de crédito se ha consolidado en el sistema financiero como uno de los medios de pago preferidos por la población, que muchas veces acude a este instrumento para diluir su carga financiera mensual y planificar el pago de sus deudas en varios meses.”

Lo que precede, en medio de proyecciones en caída libre: “Crecimiento de 2% en 2026 se ve lejano y aparece el fantasma de la recesión.” “La economía chilena acumula cuatro meses consecutivos de caídas, y todo indica que habrá un quinto.”

No lo digo yo, lo dice la prensa que le aviva la cueca al payaso. Me dirás que entre la prensa y la verdad media una distancia sideral medible sólo por un telescopio espacial y llevas razón.

Mientras que el Proyecto de Reconstrucción Nacional se parece al auto del tío Lucho, ese que no partía por razones ligadas al encendido, las bujías, la bobina, el distribuidor, cuando no por falta de combustible.

En fin, que otra cosa es con guitarra, y al dream team de JAK le fallan las cuerdas, el mástil, los trastes y el clavijero.

En eso estaba cuando Horacio me recordó las palabras de un socialista de verdad:

“Todas las ideas son respetadas. El fascismo no. No es una idea. Es la muerte de todas las ideas.” Sandro Pertini.

Nota: Alessandro Giuseppe Antonio “Sandro” Pertini fue un político italiano, socialista, guerrillero y periodista, que fue presidente de Italia entre 1978 y 1985. Cuando los partisanos capturaron a Mussolini, que intentaba huir hacia Suiza, el jefe del grupo llamó a Sandro Pertini para pedirle instrucciones… Sandro Pertini hizo un gesto muy italiano y le dijo qué hacer…

POLITIKA

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