Por: Ramón César González Ortiz.

Introducción.

Los crímenes cometidos durante la Guerra Civil y la dictadura española que encabezó Francisco Franco se encuentran hasta la fecha amparados sobre un manto de impunidad.

Ocurriendo así, luego de que el general Franco obtuviera la victoria el 1 de abril de 1939, y con ello impusiera una dictadura mediante la cual emprendería una persecución hacia las personas afines a la República y a cualquier opinión contraria a su Régimen.

Dicha persecución sería conocida como “Represión Franquista”, misma que tendría como una de sus características principales el hecho de haberse producido fuera del conflicto bélico, una vez que éste había finalizado. En tanto que, los actores principales de esa represión serían: el Ejército, la policía, la Guardia Civil, la Falange, los Ayuntamientos y la Guardia Urbana, motivos por los que se puede considerar como actos de contrainsurgencia.

Tesitura dentro de la que, se debe destacar la Ley de Responsabilidades Políticas, aprobada el 9 de febrero de 1939. Toda vez que, esa norma permitiría perseguir a todas aquellas personas que: ”contribuyeron a crear o agravar la subversión de todo orden desde el mes de octubre de 1934” y de aquellas otras que a partir del 18 de julio “se hayan opuesto o se opongan al Movimiento nacional con actos concretos o de pasividad grave”.

De suerte que, mediante esa ley se procedería a la detención de todo individuo supuestamente implicado en la Revolución de Asturias en el año 1934, así como se detendría a toda persona que se opusiera al régimen dictatorial de Franco aun por hechos cometidos con anterioridad a la entrada en vigor de la norma.

Pero más aun, acorde con el sentido contrainsurgente de la represión, para articular actos dentro de la ley con actos fuera de esta, se daría paso a una forma sistematizada de asesinar a los opositores al régimen y enterrar sus cuerpos en fosas comunes clandestinas.

Así, miles de personas serían asesinadas, a menudo mediante un tiro de bala en la cabeza, sin realizar juicio previo y careciendo de certificado de defunción. Para luego almacenar sus restos en fosas comunes clandestinas y con ello evitar la posibilidad de identificar la ubicación concreta de los cuerposi.

La fosa común clandestina como método contrainsurgente.

Conforme a lo arriba descrito y de acuerdo con otros eventos históricos, la fosa común clandestina ha sido utilizada como un método contrainsurgente. Ejemplo de ello es la dictadura militar argentina (1976-1983) puesto que en ese momento fueron utilizadas las fosas comunes de panteones de la Provincia de Buenos Aires, como el Cementerio Municipal de Lomas de Zamora, para enterrar a los detenidos desaparecidos.

E igualmente ocurriría durante la dictadura de Pinochet en Chile, así como en Rionegro, Colombia, y en La Verbena, en Guatemala, con las víctimas de los conflictos armados de esos paísesii

Hechos a partir de los cuales se puede comprender a las fosas clandestinas como una tecnología de terror que ha buscado borrar las huellas de la violencia para poder consolidar regímenes de miedo que duren por décadas.

Toda vez que, las fosas comunes clandestinas reflejan un control total sobre el cuerpo de las víctimas, sobre las poblaciones y sobre el territorio donde se han realizado. Ya que, llegan a modificar las relaciones y ritos dentro de las comunidades donde son halladas.

Pero más todavía, de acuerdo a la experiencia internacional la inhumación clandestina de personas ha sido utilizada como herramienta pedagógica. En tal sentido, se ha documentado cómo es que grupos paramilitares en Colombia implementaron “escuelas de la muerte” en departamentos como Caquetá, donde los cuerpos de las personas desaparecidas eran utilizados para enseñar a infligir sufrimiento. Para luego ser enterradas en fosasiii.

Hechos que, desafortunadamente en México se renovaron, a partir de los gobiernos de derecha del Partido Acción Nacional, de Vicente Fox y Felipe Calderón. Mismos que, en contubernio con gobiernos del PRI como el de Enrique Peña Nieto lograron asentar en nuestro país gobiernos represivos que se valieron de métodos contrainsurgentes como las fosas comunes clandestinas. Las cuales han corrido a cargo de grupos de narcoparamilitares.

Al respecto, en días recientes se ha podido observar la herencia de dichos regímenes. Luego de encontrarse un centro de exterminio de narcoparamilitares, en Teuchitlán, un pueblo a poco más de una hora de Guadalajara, la capital estatal.

Ahí, integrantes del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco ha denunciado que, en el rancho conocido como La Estanzuela o Izaguirre, los buscadores encontraron hornos crematorios, fosas y restos humanos. Además de encontrarse un centro de exterminio, que se presume había sido un campo de entrenamiento de reclutas para el grupo narcoparamilitar imperante en la zona, el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG)iv.

La fosa común clandestina en México como método contrainsurgente.

Respecto a México, la Dirección de Operaciones de Búsqueda, en 2021, confirmaría la práctica contrainsurgente del Estado mexicano durante la guerra sucia. A partir de enterrar cuerpos de guerrilleros en calidad de desconocidos en la fosa común del Panteón Civil de Dolores, ubicado en el Bosque de Chapultepec de la Ciudad de México.

Hechos que, se harían evidentes desde el 2002 hasta el 3 de noviembre de 2023 luego de inhumarse 18,061 cuerpos y restos humanos en las fosas del Panteón Civil de Dolores, de los que solo 8,122 lograron ser identificadosv.

Actos que, el gobierno de Felipe Calderón del PAN revitalizaría a partir del inicio de la así denominada “guerra contra el narcotráfico” (diciembre 2006). A partir de que, de 2006 a 2015, en medio de dicha guerra se registrarían además muertos y desaparecidos, la aparición de fosa clandestina o lo que en México ha sido conocido como “narcofosa”vi.

Palabra que ha sido utilizada para señalar al fenómeno como un acto que es perpetrado exclusivamente por narcoparamilitares y así dejar fuera a actores del Estado mexicano, como policías estatales o el ejército, además de caciques locales y otros grupos de poder en nuestro país.

No obstantes, estos últimos también se han visto involucrados en detenciones arbitrarias, tortura, desapariciones forzadas y el ocultamiento de víctimas en fosas clandestinas.

Al respecto, cabe resaltar el caso de Jethro Ramssés Sánchez Santana, quien en mayo de 2011 fuera detenido por policías municipales en Morelos, entregado sucesivamente a la Policía Federal y a un convoy militar, y en última instancia sería encontrado semienterrado en una fosa clandestina en el estado de Pueblavii.

Así, se ha llevado a que en nuestro país aparezcan fosas comunes clandestinas en desiertos, pastizales, bosques y selvas. Además, distintos medios de comunicación han señalado que, entre 2020 y 2022, en cada estado de la república se ha encontrado, al menos, una sepultura ilegal.

Lógica dentro de la cual, es el estado de Colima donde se ha reportado la tasa de sepulturas ilegales más alta (10 por cada 100 mil habitantes). Seguido de Sonora, Guanajuato, Guerrero, Sinaloa y Zacatecas.

De donde han destacado los estados de Guanajuato, Sonora y Guerrero al concentrar el 42% de los registros.

Mientras que, en el estado de Baja California, se han registrado 17,306 casos de desaparición. Así como se han ubicado 52 fosas clandestinas y se estima que existe una alta probabilidad de encontrar más fosas a una distancia de entre 18 y 28 kilómetros de las ya conocidasviii.

Fosas comunes clandestinas y el actual señalamiento de narcoterroristas.

Por si todo lo explicado no fuera suficiente, también se debe destacar el hecho de que los actos cometidos por los narcoparamilitares y demás actores, han servido como pretexto para que el Pentágono y la derecha en México, que son sus aliados. Constantemente estén señalando al gobierno de Claudia Sheinbaum de narcogobierno.

Tesitura conforme a la cual, no se puede pasar por alto los recientes intentos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de señalar a los grupos de narcoparamilitares como “narcoterroristas”.

Y a lo cual ayudaran los recientes descubrimientos de fosas clandestinas en Guadalajara. Siendo que, a diferencia de los regímenes dictatoriales como los de Francisco Franco, las fosas clandestinas no han pretendido ocultar para siempre los cadáveres ni evitar su hallazgo, sino todo lo contrario; se han hecho con la finalidad de que los cuerpos sean encontradosix.

Bibliografía.

Violencia y terror: hallazgos sobre fosas clandestinas en México 2006-2017 / Coordinadores Denise González Núñez, Jorge Ruiz Reyes, Lucía Guadalupe Chávez Vargas, José Antonio Guevara Bermúdez. – México: Universidad Iberoamericana Ciudad de México, 2019.

Nexos. Las otras fosas de ciudad de México. Por: Andrea Horcasitas Martínez y Renata Vadillo Polo. Abril 22, 2024

El Universal. México el país de las fosas clandestinas. Por: Carlos Seoane. 17/04/2023

RUIZ REYES, Jorge. Fosas clandestinas y su relación con crímenes de lesa humanidad. Propuesta metodológica para la documentación de casos que determinen responsabilidad penal internacional en México. Hist. graf [online]. 2019, n.52, pp.97-128. ISSN 1405-0927.

La Jornada. Iniciativa de ley de Desaparición Forzada en Guerrero tiene 4 años detenida. Corresponsal Sergio Ocampo. 24 de febrero de 2025.

Chiapas Sin Censura. Identifica ropa de su esposo en crematorio clandestino. 11/03/2025

El País. Cientos de zapatillas y huesos: un campo de exterminio horroriza a México. Por: Pablo Ferri. 10/03/2025.

Universidad Miguel Hernández de Elche. Departamentos de la UMH::Ciencias Sociales y Humanas. Las fosas comunes como mecanismo de represión franquista: su significado y repercusión actual en la sociedad española. Autor: Cousin, Laurine Chloé Léa. 2023-06.

Animal Político. Dimensionando el problema de las fosas clandestinas en México. Por: Ileana García Rodríguez y Olivier Keller. 20 de noviembre, 2017

Grupo de Investigación en Antropología Social y Forense (GIASF). Las fosas en España, espejo de impunidad para el contexto mexicano. Por: Isabel Beltrán Gil. Mayo 30, 2024

The New York Times. La paradoja de las fosas clandestinas en México. Por Ioan Grillo. 19 de julio de 2017

i• En concreto, se calcula que unas 50.000 personas fueron asesinadas. Otros historiadores como Mirta Núñez o Reig Tapia, amplían la cifra a 150.000 víctimas debido a todo otro tipo de muertes no registradas, como, por ejemplo, la defunción de presos republicanos a consecuencia de las pésimas condiciones de las cárceles franquistas.

Si bien la Fosa común no es un elemento exclusivamente franquista, conociéndose también entre las filas republicanas. Podemos afirmar que estas técnicas de enterramiento, por lo que respecta al bando leal al Gobierno de 1936, tuvieron lugar exclusivamente en un contexto bélico, mientras que las de autoría franquista las encontramos durante los años de Guerra Civil, así como en el periodo dictatorial subsiguiente, comprendido entre los años 1939 y 1975.

Universidad Miguel Hernández de Elche. Departamentos de la UMH::Ciencias Sociales y Humanas. Las fosas comunes como mecanismo de represión franquista: su significado y repercusión actual en la sociedad española. Autor: Cousin, Laurine Chloé Léa. 2023-06.

ii• Animal Político. Dimensionando el problema de las fosas clandestinas en México. Por: Ileana García Rodríguez y Olivier Keller. 20 de noviembre, 2017

iiiFosas clandestinas y su relación con crímenes de lesa humanidad. Propuesta metodológica para la documentación de casos que determinen responsabilidad penal internacional en México. Por: Jorge Ruiz Reyes. Hist. graf no.52 México ene./jun. 2019. versión impresa ISSN 1405-0927

iv• El País. Cientos de zapatillas y huesos: un campo de exterminio horroriza a México. Por: Pablo Ferri. 10/03/2025.

v• ¿A dónde van los desaparecidos? Desaparecer en una fosa común, desde la ‘guerra sucia’ hasta hoy. Por: Analy Nuño. Febrero 14, 2024

vi• The New York Times. La paradoja de las fosas clandestinas en México. Por Ioan Grillo. 19 de julio de 2017

vii• Chequeado. Un mapa de datos para predecir la existencia de fosas clandestinas en México. Por Cristina Ávila-Zesatti. 26 abril, 2021

viii• WIRED. Cómo la tecnología geoespacial expone el horror de las fosas clandestinas en México. Por: Geraldine Castro. 6 de septiembre de 2024

ix• Los Ángeles Times. Fosas clandestinas, recurso de crimen organizado para causar terror en México. Jun. 22, 2017

*Ramón César González Ortiz es Licenciado en Sociología y Maestro en Estudios Políticos por la UNAM.