Por: Juan Hernández Machado, Miembro de la Unión de Historiadores de Cuba
Palestina necesita de nosotros. Así titulamos el trabajo que fuera publicado en este mismo sitio el pasado 10 de febrero. Y aunque el comunicador cuida mucho no repetirse, a solo tres meses de distancia estamos de nuevo presentando el mismo tema.
Claro, ajustado a lo que ha acontecido en este tiempo.
La escalada gruesa comenzó cuando la policía israelí allanó la mezquita de al Aqsa, en medio del sagrado mes de Ramadán, con el pretexto de detener a unos “agitadores” que se habían refugiado en la misma.
Además de la agresión religiosa a un pueblo que se encontraba en un lugar sagrado para ellos, en el principal mes de su religión, los ocupantes ocasionaron decenas de heridos por las armas que utilizaron al irrumpir en la misma.
Y nosotros los americanos, que estamos geográficamente alejados del lugar, pudiéramos darle crédito a la excusa del gobierno israelí, aunque no perdonar bajo ningún concepto tan baja acción, pero la historia demuestra que era solo eso, una excusa. Qué casualidad que la acción contra los palestinos musulmanes se realiza en momento de grandes protestas de la población israelí contra su gobierno por determinadas medidas de política interna que no consideraban correctas.
Decimos, sin temor a equivocarnos que fue una excusa porque hay serios antecedentes que muchos olvidan y otros desconocen.
En el año 2000 varios legisladores del derechista partido Likud irrumpieron en al Aqsa porque lo consideraban un lugar sagrado del judaísmo y se consideraban con todo el derecho de visitarlo.
Las protestas de los palestinos fueron enfrentadas con fuerza desmedida que dio lugar a la llamada segunda Intifada, o Intifada de al Aqsa. Al final de los enfrentamientos más de tres mil palestinos perdieron la vida así como más de mil israelíes.
Nuevos enfrentamientos por las mismas razones se produjeron en el 2021 y en el 2022.
Y de nuevo el 17 de mayo de este año colonos israelíes protegidos por la policía de ese país vuelven a irrumpir en la mezquita para conmemorar la ocupación, por parte de Israel, de la parte oriental de la ciudad en 1967.
Diferentes fuentes han manifestado que dichas acciones constituyen violaciones flagrantes del estatuto jurídico e histórico de la Ciudad Santa de Jerusalén según las leyes internacionales.
Después de esos incidentes, en los últimos días, aviones a reacción de las fuerzas israelíes han atacado diferentes lugares de la Franja de Gaza como parte de la Operación Escudo y Flecha (la ciudad de Gaza y sus alrededores, la ciudad de Rafah en el sur y las ciudades de Beit Lahiya y Beit Hanoun, en el norte) causando 35 muertos, de los cuales una buena parte eran civiles, incluyendo seis niños. También utilizaron drones para algunos de los ataques.
Las autoridades israelíes han justificado los ataques con la neutralización de varios dirigentes de la Yihad Islámica, y el primer ministro Benjamín Netanyahu ha mostrado su complacencia por los resultados y, con su prepotencia de siempre, ha planteado que continuarán hasta el final para destruir a la resistencia palestina. Mientras tanto, las mujeres y niños asesinados pueden ser considerados “daños colaterales”, como hacían los estadounidenses durante sus aventuras en Vietnam, Iraq y Afganistán al suceder situaciones similares a estas.
Esas acciones por parte del estado sionista de Israel han sido condenadas de forma enérgica por la Liga Árabe, en su reunión del 10 de mayo pasado celebrada en El Cairo, la capital egipcia. Mientras solicitaban a las Naciones Unidas responsabilizar a Israel por lo acaecido, exigieron al Consejo de Seguridad de dicha organización que ejerciera las presiones necesarias sobre Israel para que suspendiera las agresiones y asedio contra la Franja de Gaza.
Condenas similares se han expresado por parte de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América- Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), al igual que diferentes países a título individual como Irán, Francia, Cuba, México y Argentina, entre otros.
El presidente brasileño Luis Ignacio Lula da Silva llamó al Consejo de Seguridad de la ONU a tener una actitud más responsable ante las diferentes crisis, incluyendo esta situación del pueblo palestino que sufre del apartheid israelí a pesar de las tantas resoluciones convertidas en palabras muertas hasta el momento.
En esta ocasión la población agredida de la Franja de Gaza ha respondido con el lanzamiento de cohetes contra Israel y las autoridades de ese país admitieron que en un día fueron 460, de los cuales 153 fueron interceptados por su sistema de defensa anti aérea denominado Domo de Hierro.
De todas formas, el mundo conoce el apoyo sin límites que recibe el régimen de Israel por parte de su principal aliado, los Estados Unidos de América, tanto en el abastecimiento militar como en impedir cualquier condena en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU.
Golpeando los tambores de la guerra no resolveremos nada porque siempre el más débil será el perdedor, aunque se comprende la indignación del noble pueblo palestino por los más de setenta años de sufrimiento.
Satisface ver las nuevas relaciones de Siria dentro de la Liga Árabe, las nuevas relaciones de Irán con Arabia Saudita y la comprensión que se va mostrando entre países que en un momento se enemistaron.
Nosotros, todos los países del sur, sin importar ascendencia, origen o religión sino basados en el respeto mutuo, las leyes internacionales y también lo que nos enseñan nuestras propias culturas y religiones, tenemos que unirnos cada día más, hacer un sólido frente común que viabilice que el sufrimiento del hermano pueblo palestino termine y que impida que surjan crisis artificiales motivadas por esos poderes que dicen ser nuestros amigos pero están muy lejos de serlos.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas tiene que cambiar para cumplir su verdadero role imparcial en la seguridad internacional para el cual fue creado. Basta ya de proteger a Israel en todas sus repetidas agresiones contra el pueblo palestino en particular y el pueblo árabe en general.
Como dijeran nuestras abuelas, “llueve sobre mojado”.
¡Hay que actuar, y rápido!
Mayo 2023

