OSCAR RIVERA LUNA

Más rápido que en los cálculos científicos del IPCC* de la ONU, el planeta tierra reacciona con altas temperaturas y ardiendo ante la agresión del mercado, con sus excesivas emisiones de carbono equivalente, y la enorme capacidad destructiva de su modelo productivo en los ecosistemas; marinos, fluviales y terrestres, causa de la sexta extinción masiva de especies.

El gran capital financiero obra siempre en nombre de la ciencia, del progreso, la competencia económica y la confianza inversionista, para evitar el nerviosismo del mercado y bolsas de valores. Agudizando la severa contaminación del mar, la atmósfera, las aguas dulces de los ríos, lagos, humedales y el suelo.

Acelera el cambio climático global, los eventos climáticos, el hambre y los sufrimientos de los desposeídos del mundo entero. Amenazado por largas sequías en USA, El Cuerno de África, Afganistán. La evaporación de enormes lagos; El Mar de Aral de 68.000 kilómetros cuadrados empezó a evaporar más agua que la aportada por los caudales de ríos afluentes; el Amur Daria y Syr Daria antes de año 1980. La evaporación reduce el nivel del gigantesco mar Caspio. El lago Chad de 25.000 kilómetros se redujo hasta menos de 10.000, causando extinción de las carpas gigantes que alimentaban a 20 millones de habitantes del Sahel Africano. Se evapora el río Colorado, los lagos Powell y Mead fuentes de abastecimiento de Las Vegas Nevada, Phoenix Arizona, Los Ángeles y San Francisco California. Llegaron en verano del año 2022 a sus mínimos niveles históricos. El lago que abastece Silicon Valle se redujo de 111 a 3,7 millones de metros cúbicos este verano.

Hace siglos que la Ciudad de México empezó a hundirse en los limos blandos del lago Texcoco, donde los Aztecas realizaban ceremonias y sus ofrendas al Sol y la Luna y sembraban maíz y porotos en chinampas floridas.

Ahora el descenso brusco del nivel freático y de los acuíferos subterráneos fractura las tuberías del acueducto y el alcantarillado con un flujo de aguas residuales de 62000 litros por segundo. Se evaporan dos lagos que abastecen a la ciudad de Monterrey, con 5,5 millones de habitantes. En 2022 sucedió la primavera más caliente de la historia de Europa. El Reino Unido, Portugal, España y Francia han sufrido la peor sequía en 500 años de vida. Se evaporaron en alto porcentaje los ríos; Duero de España y Portugal, Guadalquivir de España, el Ródano y el Loira de Francia, el Po de Italia, el Rin de Suiza y Alemania, El Vístula de Polonia. El Danubio que nace en el sur de Alemania y fluye por Austria, Eslovaquia, Hungría. Rumania, Croacia. Serbia, Bulgaria, Moldavia, Ucrania y desemboca al mar Negro, entre los brazos de su delta fluvial poblado de cedros, cañaverales, esturiones, carpas, siluros y pelícanos ceñudos.

El verano boreal más ardiente causó tormentas de fuego en Portugal, el Sur de Francia en 50.000 hectáreas, que emularon a las tormentas de fuego de California y de Australia con la dolorosa muerte de millones de animales. Los vientos del Sahara envían arenas al Sahel africano y la cuenca del Mediterráneo. España es más árida a cada instante. Se desploman aguas freáticas y los acuíferos subterráneos en vastas regiones del planeta.

En Colombia sufrimos lluvias devastadoras. La caverna mundial insiste en negar el rápido calentamiento, propone extraer más petróleo del Ártico e interpone toda clase de obstáculos para boicotear la transición gradual hacia las energías renovables. A la que achacan los males desatados por la guerra de Ucrania y sus graves impactos sobre la seguridad alimentaria global, la elevada cotización del dólar, el aumento del precio de la gasolina, la carestía general de los alimentos y la hambruna global. Impedir todo intento de transición energética, para seguir quemando combustibles fósiles y encareciendo la vida al compás de la siniestra melodía del mercado.

Las superpotencias empeñadas en la guerra hacen caso omiso de la tragedia climática y del sufrimiento de los pobres del mundo y avanzan hacia la tercera guerra mundial. Los pueblos del mundo quieren vivir en paz, proteger los manglares, páramos, selvas lluviosas y jardines coralinos del mar. Agua potable y alimentos sanos con solidaridad social y unión familiar. Para resistir la crisis sistémica desatada por la acumulación infinita de riqueza en pocas manos y vivir en plena armonía. Gozando el amor de madres, la sonrisa inocente de los niños, cantos sonoros del agua corriente en riachuelos y quebradas, los soplos frescos del viento y la dialéctica de las especies de flora y de fauna que transforman la materia en los ecosistemas y conservan el agua, que escasea debido a la intensa evaporación y vertiginosa transpiración de los árboles en todo el planeta.

OSCAR RIVERA LUNA
Ingeniero Agrónomo
Investigador y conferencista ambiental.