Por  Semanario Voz /  -4 septiembre, 2022

Las respuestas la tienen los economistas burgueses y Carlos Marx. Veamos que dicen

José Ramón Llanos H.

Debido a la polémica entre algunos lectores causada por el artículo titulado “La riqueza la produce la fuerza de trabajo”. Decidimos acudir al autor de El Capital, Carlos Marx para realizar las aclaraciones necesarias. La frase mencionada fue pronunciada por la ministra de Trabajo, la comunista Gloria Inés Ramírez, en una entrevista con Néstor Morales, director de Blu Radio. El comunicador ante este aserto de la ministra, replicó:

“Lo que le quiero decir ministra es que la riqueza no la genera el trabajador, la riqueza la generan los empresarios que ponen sus ahorros, que ponen la inversión, que ponen el capital”. Es claro que esos conceptos son debidos al hecho que Néstor Morales solo puede sobrevivir si encuentra quien le compre su fuerza de trabajo. Tan pronto lo encuentra se ve obligado a defender los intereses del comprador. Y esto es lo que ha hecho.

La respuesta a la pregunta ¿Quién produce la riqueza? Es fácil y a la vez difícil. El contenido de la respuesta es fácil entenderla si sabemos que ella es de orden clasista. El empresario, el burgués responde desde su perspectiva y desde sus intereses. Por tanto, para hacerlo debe sobrevalorar la ponderación de los medios de producción en el proceso de producción y subvalorar la participación de la fuerza de trabajo. Esa perspectiva y esos intereses los expresa la economía clásica, el neoliberalismo incluso Keynes y todas las escuelas de economía burguesa.

Todos los medios hablados y escritos reproducen esas “verdades”. En esta ocasión lo hizo Blu Radio. VOZ explicará la concepción de Marx, que es la explicación desde la perspectiva de los explotados, de los trabajadores y trabajadoras.

¿Quiénes producen la riqueza?

La primera y más importante productora de la riqueza es la naturaleza. La naturaleza es en sí misma riqueza, es la primera fuente de riqueza para el hombre. El hombre con su trabajo transforma la naturaleza para apropiarse de su riqueza, “las materias que la naturaleza le brindan. El trabajo es, en primer término, un proceso entre la naturaleza y el hombre, proceso en qué este realiza, regula y controla mediante su propia acción su intercambio de materia con la naturaleza. En este proceso, el hombre se enfrenta como un poder natural con la materia de la naturaleza.”¹

Sin embargo, en el capitalismo, según Marx, la riqueza “Se nos aparece como un inmenso ‘arsenal de mercancías’ y la mercancía como su forma elemental”². Como sabemos el productor de las mercancías en el capitalismo es el trabajador, hombres y mujeres, y este es al cual Marx llama la fuerza de trabajo, como no posee medios de producción, porque no tiene el dinero para comprarlos solo puede derivar sus ingresos de la venta de su fuerza de trabajo, de su propia “pelleja, dice Marx.

También sabemos que el poseedor de los medios de producción, las materias primas y las instalaciones adecuadas para producir es el capitalista. Y este es precisamente quien explota la fuerza de trabajo y se apodera de la riqueza que produce el trabajador. Por tanto, según la economía marxista, si bien el capitalista no crea la riqueza, si se apodera de ella. Y en la medida en que crece la riqueza tiene más posibilidades de explotar más fuerza de trabajo. La historia muestra que los capitalistas hicieron su riqueza, su capital apoderándose, expropiando a los propietarios colectivos de la tierra mediante la violencia. Léase La llamada acumulación originaria³.

¿Cómo se produce la riqueza que beneficia al capitalista?

No obstante, todos los años que Marx dedicó al análisis sistemático de la economía burguesa solo mediado los años cincuenta del siglo XIX pudo identificar el mecanismo mediante el cual el capitalista se enriquecía explotando al trabajador, es claro que identificó la llamada plusvalía. Después de explicarnos como se convierte el dinero en capital, que no es como lo define la economía burguesa. En Marx es el dinero que se utiliza para explotar la fuerza de trabajo, más precisamente, el dinero que emplea el capitalista para obtener la plusvalía, esto es la cantidad de dinero superior a la que le, paga al trabajador por la jornada de trabajo cuando produce la mercancía.

En otras palabras, la acción de la fuerza de trabajo que permite transformar las materias prima y crear una nueva mercancía crea un nuevo valor, en tanto los medios de producción, solo transfieren su valor al producto nuevo creado. Este incremento es lo que logra que el producto final tenga un valor superior a la sumatoria de las materias primas, las materias auxiliares, maquinarias, instalaciones y otros elementos esenciales para el proceso de trabajo más lo que recibe como salario el trabajador. A este plus es lo que llama Marx plusvalía.

“Este incremento o excedente que queda después de cubrir el valor primitivo es lo que yo llamo plusvalía”.

Capital constante, capital variable

Puesto que en el proceso de producción hay elementos que solamente transfieren su valor sin incrementarlo, Marx les llama capital constante. Y al dinero que el capitalista emplea para pagar al trabajador puesto que se incrementa en el proceso de trabajo, lo denomina capital variable. Esta plusvalía así obtenida el capitalista la acumula y por tanto tiene más posibilidades de explotar una mayor cantidad de fuerza de trabajo y nuevos incrementos de las sumas acumuladas.

Porque el capitalista subvalora el aporte de la fuerza de trabajo

Para facilitar la comprensión de la forma como el capitalista obtiene la plusvalía Marx toma la jornada de trabajo, en nuestra época serían 8 horas, y calcula la cantidad de dinero que recibe el trabajador por esta jornada de trabajo para identificar la intensidad de la explotación de la fuerza de trabajo. Si, por ejemplo, trabajando 4 horas el trabajador le restituye lo recibido como salario al capitalista, a esta parte de la jornada la llama tiempo de trabajo necesario. Y las restantes cuatro horas durante el cual el trabajador crea la plusvalía le llama tiempo de trabajo excedente. En este caso la intensidad de la explotación es del ciento por ciento, gana 4 horas y trabaja para el capitalista 4 horas. A esta proporción entre el capital variable y la plusvalía obtenida es lo que Marx llama cuota de plusvalía.

Para poder justificar las enormes sumas que acumulan los capitalistas explotando la fuerza de trabajo tienen que darle una enorme ponderación a los dineros que ellos utilizan en el proceso de producción para obtener la plusvalía, la cual transformada en ganancia devienen en enormes sumas de dinero que contrastan con la miseria y condiciones precarias en que malviven los trabajadores. Todo esto lo justifican alegando que ellos hicieron enormes sacrificios para acumular esas grandes sumas de dineros que les permiten favorecer a los trabajadores cuando les brindan trabajo para que ellos puedan vivir y mantener a sus familias.

En esta forma tratan de ocultar lo que la historia de los procesos económicos señala. Que los capitales no son productos de sus ahorros sino consecuencia de la apropiación ilegal de las tierras que primitivamente eran comunales. En el caso de Colombia es claro el proceso de como en el siglo XIX, los antecesores de estos capitalistas, se apropiaron mediante violencia de los baldíos nacionales. Después cuando las riquezas así obtenidas se transfirieron a las ciudades a finales del siglo XIX y comienzos del XX, la ausencia de sindicatos y de leyes que regularan el trabajo en Colombia permitieron la superexplotación de la clase obtener y por tanto arrancaron grandes sumas de plusvalía en los procesos de producción y les permitió acumular las riquezas que hoy simulan son productos de sus ahorros.

1. Carlos Marx. El capital. Fondo de Cultura Económica. México-Bogotá. 1977. P.130.
2. Ibid P 3.
3. Ibid P. 607-658.
4. Ibid Pág 107.