Nuevas generaciones de narcotraficantes mexicanos y canadienses continúan propiciando la entrada de grandes cantidades de droga, sobre todo cocaína, al país norteño. El asesinato de dos canadienses en Playa del Carmen, México, vuelve a sacar a la luz un tema que los periodistas Luis Horacio Nájera y Peter Edwards, especialistas en crimen organizado, abordan en el libro The Wolfpack, de reciente lanzamiento.

Producto de una investigación de tres años que incluyó entrevistas con policías, miembros de la mafia canadiense y archivos de uso restringido, este libro explica precisamente cómo los carteles de droga en México trabajan de conjunto con las mafias canadienses.

“Una de las cosas que descubrimos haciendo el libro es el cambio generacional en el crimen organizado que se aprecia no solamente en Canadá, de alguna manera en todo el mundo. Los capos reconocidos son personas que ya superan los 60 años y entonces obviamente tienen que ceder el poder a otros grupos. Estos nuevos criminales son parte de la llamada generación millennial con características muy interesantes”, destacó el periodista de origen mexicano en entrevista con CorreoTV.

Nájera remarcó el grado de penetración que el narcotráfico y otras organizaciones criminales mexicanas en Canadá, particularmente en el tema del tráfico de cocaína. “Durante la investigación encontramos precisamente al grupo The Wolfpack que es una alianza entre miembros de varias células criminales unidos por la ambición. Este grupo está vinculado con personas del Cártel de Sinaloa. Esa alianza comercial les permitió traficar cocaína a Canadá y su plan era exportarla a diferentes partes del mundo”.

El periodista, quien cubrió el crimen organizado en el norte de México destacó la necesidad de que el sistema legal canadiense se reforme para tratar con este tipo de organizaciones criminales ya que actualmente no está totalmente listo para lidiar con estos grupos.

“Al final del libro damos cuenta de personas que fueron detenidas por ser parte de estas organizaciones, pero muchas de ellas están libres. Lograron salir con los beneficios que la ley canadiense permite. Cuando estamos hablando de personas que son responsables, por ejemplo, de haber introducido cargamentos de dos toneladas de cocaína al país, estamos hablando de una capacidad criminal superior”, alertó Nájera.

Antecedentes del crimen organizado en el país

El periodista Luis Horacio Nájera destacó a CorreoTV que durante la realización de The Wolfpack él y su colega Edwards lograron obtener información de la presencia de varios grupos de crimen organizado mexicano que están o han estado en Canadá.

“Alrededor del 2014 estuvo aquí una persona que forma parte de una organización muy poderosa llamada Los Cuinis. Esa persona es cuñado de Nemesio Oseguera, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. Ese hombre incluso entró a Canadá con un pasaporte canadiense legítimo, lo que implica que tuvo contactos con oficiales de Migración”, contó Nájera, quien añadió que también se conoce que el grupo de Los Zetas está teniendo una influencia en el tráfico de personas hacia Canadá y existe una relación muy documentada en Vancouver con el grupo de Tijuana.

“Los criminales mexicanos ya están asentados y tienen personas aquí, operan sus negocios en este país y de alguna manera eso desplazó a los grupos locales que antes se encargaban de ello. Mucho de lo que encontramos es de operaciones en el sur de Ontario con base en archivos de la policía. Tuvimos acceso a las transcripciones de los mensajes, grabaciones, documentos y esto lo complementamos con entrevistas”, explicó el periodista.

El especialista en crimen organizado explicó que este relevo generacional ocurrió a partir de la muerte de Vito Rizzuto, el gran padrino de la mafia italiana en Canadá, basado en Montreal, pues con su fallecimiento todo se transformó y es cuando estos grupos ven una oportunidad.

The Wolfpack en sí parte de las investigaciones realizadas a partir del asesinato de Johnny Raposo en un café en el barrio italiano de Toronto en 2012. Su muerte, orquestada por sus propios socios, destapó las alertas para las autoridades sobre las mafias existentes en el país y un creciente problema de consumo de drogas.

“En Canadá existe una alerta social sobre el tema del abuso de drogas, pero mayormente del fentanilo, una sustancia que afecta principalmente a las personas de menos recursos. Pero no se habla de las adicciones a otras drogas que son consumidas por gente de clase media y clase alta como la cocaína. Sin embargo, se sabe que el problema existe porque hay incluso varios bares en el centro de Toronto donde en las tapas de las tazas del baño se ponen piedras para imposibilitar que se corte cocaína para consumir”, argumentó el periodista.

Para Nájera, quien tuvo que huir de México junto con su familia tras recibir amenazas de muerte, esta entrada de los cárteles mexicanos al país debe tomarse muy en serio pues responde además a la propia corrupción en ambos países y al aumento de la demanda de estupefacientes que vive hoy la nación.

Correo Canadiense invita a sus lectores a leer The Wolfpack y conocer de primera mano la realidad del mundo del narcotráfico y sus consecuencias. Los interesados pueden adquirirlo en la página web de la editorial Penguin Random House, en las plataformas Amazon e Índigo o buscarlo en las librerías locales.

(*) Nota realizada a partir de la entrevista de Isabel Inclán para CorreoTV. Vea la entrevista en el canal de YouTube de Correo Canadiense.