Bogotá, 2 sep (Prensa Latina) El territorio como espacio en el que actúa cada persona es desde hoy el centro de la edición 32 de la Semana por la Paz en Colombia, cita que tendrá lugar hasta el 9 de septiembre próximo.
Los participantes harán un esfuerzo por valorar el compromiso de las organizaciones, los ciudadanos y las comunidades en el territorio, su esfuerzo por construir paz, su compromiso con la reconciliación, la defensa por los derechos humanos, precisó Luis Emil Sanabria, presidente de la Red Nacional de Iniciativas Ciudadanas por la Paz y Contra la Guerra (Redepaz).
Al presentar la imagen oficial del encuentro, apuntó que la misma representa a todo el país y la invitación es a declarar todos los lugares territorio de paz.
Durante el evento están previstas más de mil actividades a nivel local y nacional.
La Semana es una movilización ciudadana impulsada por organizaciones sociales, cuyo objetivo es visibilizar los esfuerzos de miles de personas que a diario trabajan en la construcción de la paz y de iniciativas que dignifiquen la vida.
La cita tiene lugar en un contexto de frecuentes asesinatos de exguerrilleros, indígenas y líderes sociales en este país.
Unido a ello, partidos independientes y de oposición se pronunciaron recientemente por el cumplimiento a cabalidad de lo establecido en el Acuerdo de Paz suscrito en 2016 entre el Estado y la exguerrilla FARC-EP.
Desde distintas tendencias políticas, estamos convencidos de que la mejor manera de garantizar la no repetición del conflicto armado y la transformación de los territorios más afectados por la guerra, es cumpliendo a cabalidad con lo establecido en el Acuerdo, afirmaron.
El mismo puso fin a más de medio siglo de conflicto armado y logró que 13 mil excombatientes dejaran las armas e hicieran tránsito a la legalidad. Pero garantizar su no repetición y hacer sostenible el proceso de construcción de paz, es aún una tarea pendiente, subrayaron.
En el informe multipartidista, apuntaron que ‘en Colombia llevamos dos años y medio desde la entrada en vigor del Acuerdo y, aunque en 2017 tuvimos la tasa de homicidios más baja de los últimos 40 años, 2018 demostró que ese proceso era supremamente frágil y que la violencia podía recrudecerse en cualquier momento’.
Como resultado de esta visión, los partidos precisaron que el 57 por ciento de las normas requeridas para la implementación de lo pactado aún están pendientes de trámite en el Congreso de la República.
Quizás lo más grave es que el proyecto de presupuesto de 2020 no desagrega en el trazador presupuestal de paz los recursos necesarios para implementar cada uno de los 16 Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial, que fueron construidos con la participación de más de 220 mil habitantes de la ruralidad colombiana, significaron.
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