
Berlín, 15 nov (PL) El módulo de investigaciones científicas Philae, primer aparato construido por el hombre en aterrizar sobre un cometa, entró en hibernación por falta de energía, informó hoy la Agencia Espacial Europea (ESA).
Con sus baterías agotadas e insuficiente luz solar para recargarlas, Philae entró en modo de reposo, que implica que todos sus instrumentos y la mayoría de sus sistemas están apagados, según señaló la ESA.
Esa entidad espacial aseguró en su cuenta de la red social Twitter dedicada a Philae que el módulo espacial enviado por la misión Rosetta consiguió completar con éxito la operación de rotación de 35 grados en la superficie del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko.
La pasada noche se realizó una maniobra de elevación y giro del tren de aterrizaje de Philae para conseguir que el módulo tenga una mejor posición para recargar sus exhaustas baterías con energía solar.
Por el momento, Philae se encuentra en un lugar diferente al que estaba planeado, al lado de una colina que le hace sombra y los científicos temen que no le pueda dar la luz suficiente como para recargarse con sus paneles solares.
El módulo recibirá solo una fracción de la energía solar que necesita para su funcionamiento. Philae requiere de seis a siete horas diarias de sol, pero ahora solo recibirá hora y media.
Antes de entrar en estado de hibernación el aparato transmitió valiosos datos científicos sobre el cometa 67/P Churyumov-Gerasimenko, explicó a través del blog de la misión Rosetta su responsable, Stefan Ulamec.
A partir de ahora, no será posible ningún contacto, a menos que suficiente luz del Sol alcance los paneles solares para generar la energía suficiente para despertar al módulo.
Los controladores seguirán enviando señales en las próximas horas para comprobar si la luz solar ha permitido recargar las baterías.
Mientras tanto, la nave Rosetta, desde la cual fue lanzado el módulo de investigación, continuará orbitando el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko en su viaje hacia el Sol.
Tras un viaje de 550 millones de kilómetros desde la Tierra, el módulo Philae de la Misión Rosetta de la Agencia Espacial Europea se posó hace tres días en el asteroide, pero aterrizó en una zona oscura y rocosa que no le permitió aún recargar las baterías como estaba previsto.
