Teherán, 29 oct (PL) Irán instó hoy al equipo que negocia con Occidente su programa nuclear a aprovechar lo que consideró una oportunidad dorada para llegar a un acuerdo definitivo, aunque descartó hacerlo con renuncias a sus legítimos derechos.
Un editorial del diario en inglés Iran Daily, que suele reflejar la opinión del Gobierno, destacó la necesidad de hacer un «avance histórico» en las conversaciones que diplomáticos locales sostienen con el Grupo 5+1 (Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania).
Al respecto, la publicación llama a que en las venideras pláticas de Ginebra, que deberán encabezar el canciller iraní, Mohammad Javadd Zarif, y la jefa saliente de la política exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton, se llegue a un entendimiento mediante «incansables esfuerzos».
El Iran Daily señaló que el equipo negociador de la república islámica se formó «después de 11 años de juicios y errores», y que a pesar de los logros registrados, hay radicales domésticos y foráneos que causan preocupación con sus enfoques negativos dirigidos a frustrar y torcer las tratativas.
Así, pidió a los «radicales domésticos» no olvidar que ese equipo trabaja bajo supervisión directa de las más altas autoridades del país, empezando por el líder supremo de la Revolución Islámica, ayatolah Ali Khamenei.
El G5+1, agregó, no escatimó esfuerzos para imponer tantas restricciones como sean posibles en el trabajo nuclear de Irán, que indudablemente tenía 200 centrífugas hace una década y ahora ha elevado el número de máquinas para el enriquecimiento de uranio a tono con las necesidades del país.
Sin embargo, ahora el llamado Sexteto «busca desesperadamente cerrar el caso que ha sido prolongado innecesariamente y se ha tornado altamente costoso para ellos, indicó el comentario en referencia a quienes «una vez llegaron el dossier nuclear iraní al Consejo de Seguridad de la ONU».
En noviembre de 2013 Irán y el G5+1 llegaron a un acuerdo interino que abrió el camino a las actuales tratativas para un pacto definitivo a más tardar el 24 de noviembre próximo.
Dicho arreglo permitió el levantamiento parcial de las sanciones económicas de Occidente a cambio de que Teherán limitara ciertas actividades de su programa atómico y trajo esperanzas para un boom en la economía iraní.
Pero tanto el rotativo como la portavoz de la cancillería, Marzieh Afkham, subrayaron que «esta oportunidad dorada» debe aprovecharse preservando los derechos de Irán al empleo de la energía nuclear pacífica y sin violar lo que aquí se consideran «líneas rojas».
En declaraciones en esta capital, Afkham desmintió algún arreglo sobre temas pendientes en las negociaciones y afirmó que lo único decidido es el nombre del futuro acuerdo, que se llamará Plan Abarcador de Acción Conjunta.
Al responder a especulaciones de opositores políticos, la vocero descartó que el gobierno de Hassan Rouhani permita que se crucen las líneas rojas de la república islámica, porque cualquier pacto en ese sentido «será nulo».
