Por Martin Hacthoun
Buenos Aires, 16 oct (PL) Impulsado por un poderoso cohete Ariane-5 salió hoy al espacio el ArSat-1, el primer satélite que fabrica Argentina y que la coloca en el selecto grupo de ocho países capaces de desarrollar equipos de este tipo.
El sensor de telecomunicaciones, diseñado y construido a un costo total de 250 millones de dólares, brindará cobertura para una diversidad de servicios, entre estos de televisión digital abierta, canales de Internet y de telefonía celular, como sus principales funciones.
Lanzado desde la estación que la empresa francesa Arianespace opera en Kourou, Guayana Francesa, el propulsor Ariane-5 dejará el ingenio en una órbita elíptica de transferencia entre 250 y 300 kilómetros sobre el nivel del mar.
El lanzamiento se demoró unos 30 minutos a la espera de condiciones climáticas óptimas, durante la ventana prevista de 18:00 a 19:00 hora local, informaron los técnicos del proyecto Arsat que supervisan la operación desde la base terrena de la ciudad bonaerense de Benavidez.
A partir de ese momento, el personal de las empresas argentinas ARSAT e INVAP realizará desde su centro de control en Benavídez las operaciones técnicas para controlar el satélite, a fin de posicionarlo a 36 mil kilómetros de distancia de la Tierra en una esfera geoestacionaria.
«Ese proceso dura 10 días en los que se va corrigiendo la trayectoria hasta llegar a la órbita final para que a principios de noviembre se pueda comenzar a operar el satélite», puntualizó Ignacio Grossi, jefe del proyecto Arsat.
Desde allí, el satélite prestará servicios de telecomunicaciones a millones de usuarios, no solo de Argentina, sino en principio de Chile y Uruguay también, y se abre una puerta para proveer a otros países también.
El proyecto surgió en la década de 1990 pero no contó con el apoyo del Estado en ese momento, y no es hasta que Néstor Kirchner asumió la presidencia en 2003 y brindó el respaldo del Gobierno para el desarrollo y se hiciera realidad un sueño de la ciencia argentina.
Estuvo en pruebas durante siete meses y en su diseño y fabricación participaron 400 trabajadores, desde científicos hasta personal de apoyo. Se calcula que la inversión destinada al Arsat-1 se recuperará en siete años.
Follow @pbolivariana
Reblogueó esto en Planeta marcela!.