Bogotá, 16 jul (PL) El III Congreso Latinoamericano sobre Trata y Tráfico de personas comenzó hoy sus sesiones en esta capital, centrado en los derechos y justicia para las víctimas de este flagelo, considerado el tercer negocio ilícito más lucrativo en el mundo.
Con sede por primera vez en Bogotá, el encuentro reunirá durante tres días a delegados de más de 15 países, entre ellos prestigiosas figuras como la relatora especial de las Naciones Unidas sobre trata y tráfico, especialmente en niños y mujeres, Joy Ngozi Ezeilo, quien ofrecerá una conferencia titulada Globalización y trata.
Junto a ella estará también la directora de Pembroke Center Brown University de Estados Unidos, Kay Warren, quien centrará su ponencia en el tema de derecho y justicia.
En la jornada inaugural, con sede en la Universidad de los Andes, la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) presentó un trabajo sobre la trata de personas desde la perspectiva del derecho internacional de los refugiados.
El programa de este primer día comprende tres paneles, uno de ellos sobre la pobreza y desigualdad, que profundizará en la trata y crimen organizado (narcotráfico, tráfico de armas, industria extractiva), los flujos migratorios y la discriminación.
Bajo el título de «Globalización, trata y acceso a justicia: articulación de diálogos regionales», en la cita participan delegados de Costa Rica, Paraguay, Perú, Guatemala, Argentina, Bolivia, El Salvador y México, entre otros.
Este último país estará representado con varias ponencias, entre las que destacan El uso de la teoría en las investigaciones sobre la trata con fines de explotación de la prostitución, de Oscar Montiel, y otra enfocada en el feminicidio y la explotación central en ese país centroamericano, de Marta Hernández y Perla Fragoso.
El congreso girará en tres ejes fundamentales: la globalización y trata, derechos y justicia y comunicación, observatorios y nuevas tecnologías.
Según datos oficiales difundido por la Organización Internacional del Trabajo, se calcula que más de 12,3 millones de personas sufren situaciones laborales similares a la esclavitud, cuatro millones de ellas son víctimas de la trata anualmente, la mayoría niños y mujeres, utilizados de forma lucrativa para la explotación sexual, trabajos forzados y extracción de órganos.
