Por Javier Rodriguez Roque
Asunción, 12 ene (PL) La batalla de las ideas es común en Paraguay y confiamos en romper la dependencia de partidos tradicionales subordinados a poderes económicos, dijo Aníbal Carrillo, candidato presidencial de la izquierda.
En entrevista concedida a Prensa Latina, Carrillo analizó la marcha del proceso electoral en este país mediterráneo, la organización de la izquierda para las elecciones del próximo mes de abril, la estrategia de los sectores progresistas y los obstáculos a vencer para ello.
A partir del triunfo electoral de Fernando Lugo en el 2008 existe un desarrollo crítico de la conciencia de la población que va avanzando, especialmente entre los jóvenes, a favor de una democracia entendida como el gobierno del pueblo y no como el de las oligarquías, apuntó.
Basado en esa seguridad es que la coalición de partidos y organizaciones sociales constituida como Frente Guasú va a la batalla electoral este año tras la quiebra institucional de junio pasado, motivado por la destitución del mandatario constitucional, causa del aislamiento internacional del país.
Hoy en Paraguay tenemos unos golpistas que ponen en peligro la convivencia democrática, alimentados en forma subterránea por los poderes oligárquicos y mezquinos de los grandes terratenientes y ganaderos involucrados en el golpe de Estado, sentenció.
Carrillo confía en que la toma de conciencia popular se consolide con las denuncias de la vinculación gubernamental con transnacionales como Río Tinto Alcán, expresión de la vieja alianza entre los poderes político y económico conservadores, subordinados a los grandes inereses foráneos.
Por eso, vamos a luchar en este proceso electoral en medio del debate entre las posibilidades de un gobierno de cambio, sensible al requerimiento de las mayorías y otro vinculado al dinero sucio con fuerte sospecha de venir del narcotráfico, puntualizó.
Carrillo abordó el tema de las garantías que puede tener la izquierda frente a la estructura electoral existente y a un gobierno favorable, no solo a poderes económicos, sino el poder comunicacional casi total en sus manos.
Plantea que, en primer lugar, se propicia la organización con suficiente fuerza e inteligencia para neutralizar las tentaciones golpistas del Tribunal Superior de Justicia Electoral que, aseguró, está absolutamente subordinado a los partidos tradicionales.
Ese Tribunal actuará siempre a favor de blanquear a algún gobierno no popular que salga de estos comicios e incluso impidió la inscripción de paraguayos residentes en el exterior, aprobando apenas 22 mil de un total de 700 mil aptos para sufragar, constiuyendo un fraude electoral, agregó .
Confirmamos en nuestra capacidad organizativa y en la presencia que demandamos de organismos internacionales como Unasur y Mercosur para supervisar los comicios para tener algún tipo de garantías y sobre todo en la con ciencia popular mayoritaria en el pueblo paraguiayo, resaltó.
