Caracas, 31 ago (PL) El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, agradeció la solidaridad latinoamericana al apoyar la decisión de Ecuador de darle asilo y aseguró ser hoy un perseguido político por Estados Unidos.

«No me siento utilizado de ninguna manera por Ecuador para fines políticos, como dicen algunos, soy una persona perseguida política por Estados Unidos y sus aliados, eso es un hecho reconocido», afirmó el periodista australiano en entrevista ofrecida a la televisora multinacional TeleSur, en la sede de la Embajada ecuatoriana en Londres.

A su juicio, Ecuador ha actuado correctamente al demostrar sus valores en este caso, «no solo en otorgarme el asilo, sino también por ir más allá y defender mis derechos».

Indicó que «sabía que tenía a muchos latinoamericanos a mi favor, fue una sorpresa placentera; todos en América Latina salieron a apoyarnos, pienso que es muy importante esta solidaridad latinoamericana sobre el tema».

Subrayó que eso no pudo haber ocurrido hace 10 años, «pienso que refleja una fortaleza creciente de la integración de Latinoamérica, una defensa mutua de valores compartidos».

El fundador de la organización que ha revelado en su portal digital miles de informaciones confidenciales de Estados Unidos aseguró que hay una investigación en curso en ese país que involucra a los pertenecientes de WikiLeaks, que no tiene comparación en cuanto a escala y naturaleza.

«Si vas en contra de la voluntad de Estados Unidos, entonces algo malo te sucederá», sentenció.

En cuanto a las acusaciones por acoso sexual que se tramitan en Suecia, explicó que se trata de una manipulación vergonzosa y que las autoridades suecas han rehusado aceptar una declaración escrita bajo juramento.

Interrogado acerca de si consideraba que las acciones suecas están aliñadas con las políticas de Estados Unidos en relación con personajes no amigables, como podría ser su caso, el comunicador precisó que Suecia ha cambiado mucho y ya no es neutral.

Como pruebas mencionó que las fuerzas de esa nación se encuentran «bajo el mando de Estados Unidos en Afganistán», Suecia «fue el quinto en Libia con aviones» y es el mayor fabricante de armas per cápita del mundo.

Assange explicó que WikiLeaks es el nombre de una publicación y detrás de ella hay una organización, con su estructura, y «con respecto al material siempre publicamos la verdad y siempre analizamos lo que publicamos».

El año pasado divulgamos más de un millón de documentos de diferentes lugares, pero nunca hemos comprado ni vendido información, no lo hemos hecho por razones legales o políticas, reveló.

Ante la acusación de Estados Unidos de que los cables publicados ponen en peligro la vida de las personas, aseguró que WikiLeaks no ha lastimado a nadie con sus publicaciones, por el contrario, los propios archivos de ese país ponen en evidencia que son ellos la maquinaria que ha regado sangre en Afganistán y las Fuerzas Armadas estadounidenses han asesinado a miles de personas allí.

Denunció el aspecto oscuro de Internet, como el caso de Google, administrado desde Estados Unidos y cuya información es almacenada e interceptada por el Consejo Nacional de Seguridad de ese país, analizadas y espiadas.

El espionaje masivo va en camino de una avalancha de totalitarismo trasnacional, que se está desplazando hacia Occidente, más allá de Estados Unidos, significó Assange.

Ante este contexto, acotó que «la hermandad de América Latina es suficiente para resistir eso, pero como individuos es difícil resistir».

En cuanto al impacto de las revelaciones hechas por WikiLeaks, su creador refirió que «es tan tremendo, que hace pequeño lo que estamos pasando y eso vale hasta nuestras vidas, es la manera de luchar por las cosas que uno cree».

Asimismo, consideró que la situación en que se encuentra podrá resolverse en el plazo de seis meses o quizás más «por la vía de la diplomacia o por un acontecimiento inusual en el mundo, que no podemos predecir, como una guerra con Irán, las elecciones en Estados Unidos o el abandono del caso por parte del gobierno sueco».

Adelantó que «cuando salga de esto, mis planes son seguir luchando».