Damasco, 10 jul (PL) El Ejército Árabe Sirio continúa los ejercicios bélicos de todas las armas para poner a punto la defensa del país, sometido a fuertes presiones y amenazado de una intervención militar externa.
Este lunes unidades de defensa terrestre, aérea y navales realizaron por tercer día consecutivo ejercicios con fuego real, en el cual utilizaron cohetes y la artillería antiaérea para repeler presuntos ataques contra la nación.
Según fuentes militares, citadas por la agencia siria de noticias Sana, los combatientes mostraron gran dominio y capacidad en el uso de un armamento sofisticado, imágenes ampliamente divulgadas en los noticiarios de la televisión local y la prensa escrita.
Prueba de esa capacidad fue el derribo de un avión caza F-4 turco que penetró al espacio aéreo local a finales de junio, para lo que se necesitaba de mucha pericia y experiencia, según expertos rusos y del Pentágono.
Al comentar estos ejercicios, el general Dawud Abdalla Rajha, viceprimer ministro y ministro de Defensa, elogió los esfuerzos desempeñados por parte de los combatientes antiaéreos, quienes gozan de alta moral, autoconfianza, y señaló la importancia de estas maniobras para verificar las capacidades combativas.
Rajha puntualizó que la determinación del pueblo, la cohesión del Ejército y la sabiduría de nuestro liderazgo no permitirán a los terroristas y enemigos socavar nuestra firmeza y sólidas posiciones.
El ejercicio fue observado por varios oficiales de alto rango del Comando General del Ejército y las Fuerzas Armadas, entre ellos el general Talal Mustafa Tlas.
La continuación de las maniobras defensivas coincidió con la visita a Damasco del enviado especial de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan, quien fue recibido por el presidente Bashar Al-Assad, ocasión en que fueron abordados aspectos de la crisis en Siria, en especial el diálogo entre los sirios y guiado por estos.
Durante el encuentro se remarcó que el éxito de las gestiones depende en gran medida, de detener el armamento y la financiación de los actos terroristas, y de la existencia de una voluntad internacional sincera para el cese de la violencia y el completo cumplimiento del plan de seis puntos de Annan.
Llama la atención que Annan prometió deliberar sus propuestas con la oposición armada al gobierno, algo que pudiera impulsar el diálogo.
