By Voz Digital
Por su importancia para el debate nacional sobre la necesidad de una política de paz del Gobierno nacional y de la implementación del Acuerdo de La Habana, VOZ reproduce las palabras del embajador Sun Lei en la sesión del Consejo de Seguridad sobre Colombia, el 12 de octubre. El título es de VOZ
Hace diez años, la firma del acuerdo de paz puso fin a la guerra civil de Colombia de más de medio siglo, constituyendo un ejemplo de la solución de conflictos a través del diálogo. Gracias a los esfuerzos conjuntos de los sucesivos gobiernos colombianos, todos los sectores de la sociedad y la comunidad internacional, se han logrado avances positivos en la implementación del acuerdo de paz. Esperamos que el nuevo gobierno de Colombia priorice el desarrollo a largo plazo del país y los intereses fundamentales de su pueblo, una a todas las partes y siga avanzando sin cesar hacia el objetivo de lograr una paz integral y duradera. Quisiera destacar cuatro puntos:
Primero, implementar integral y establemente el acuerdo de paz. Con la profundización y consolidación del proceso de paz, el reconocimiento y la voluntad de participación de todas las partes siguen aumentando, el consenso para impulsar el proceso de paz se fortalece cada vez más y las expectativas respecto a los resultados futuros son cada vez mayores. Actualmente, la implementación del acuerdo de paz ha entrado en una etapa clave. Esperamos que el Gobierno de Colombia, partiendo de la base existente y tomando en cuenta las experiencias y lecciones del pasado, defina lo antes posible las políticas para la siguiente etapa de implementación, adopte más medidas prácticas en ámbitos de interés para la población, tales como la reforma rural integral, el desarme y la reintegración social, y la justicia especial, movilice activamente los recursos y aproveche las ventajas de los mecanismos existentes, para que más personas puedan disfrutar de los beneficios de la paz.
Segundo, responder de manera eficaz a los desafíos de seguridad. La situación de seguridad actual en Colombia sigue siendo preocupante. China apoya al Gobierno de Colombia en su esfuerzo por contener la violencia de conformidad con la ley y, al mismo tiempo, resolver las contradicciones por vías políticas para reducir los riesgos de conflicto. Es necesario mejorar el entorno de seguridad social en su conjunto, fortalecer la protección de los grupos vulnerables, incluyendo los excombatientes, los campesinos, las minorías étnicas, las mujeres y los niños, aumentando la confianza de la población en el proceso de paz.
Tercero, abordar las raíces del conflicto. La paz no puede limitarse a silenciar las armas, sino que depende en gran medida de la solución de problemas profundos como el desarrollo insuficiente y la distribución desigual. China apoya al Gobierno de Colombia en la lucha contra el narcotráfico, en la sustitución de cultivos de uso ilícito, en la mejora de las condiciones de vida en las zonas remotas y atrasadas, y en la promoción de un desarrollo económico y social equilibrado y sostenible. El Gobierno de Colombia debe brindar apoyo sistemático a los excombatientes en materia de tierra, vivienda, capacitación laboral y actividades productivas, a fin de ayudarlos a obtener medios de vida estables. La construcción de la paz y el desarrollo económico se complementan mutuamente. Todos los sectores de la sociedad colombiana deben convertirse en fuerzas importantes para impulsar la construcción nacional.
Cuarto, mantener la eficacia del apoyo de la comunidad internacional. China elogia el papel activo que desempeña la Misión de Verificación de la ONU en Colombia en apoyo del proceso de paz, respalda la prórroga de su mandato, así como aboga por fortalecer el diálogo con todas las partes colombianas y brindar ayuda específica. La comunidad internacional debe impulsar que los esfuerzos en materia de ayuda al desarrollo y construcción de la paz se complementen con las políticas del Gobierno de Colombia, canalizando más fondos y proyectos hacia las regiones gravemente afectadas por el conflicto y con desarrollo insuficiente, a fin de generar una mayor sinergia. China concede gran importancia al desarrollo de las relaciones con Colombia y a la amistad tradicional bilateral. Después del fuerte terremoto que sufrió Colombia, China a primera hora expresó sus condolencias y brindó asistencia financiera y de suministros para el socorro y la recuperación. China está dispuesta a trabajar junto con el Gobierno de Colombia y la comunidad internacional para impulsar que el proceso de paz, “liderado y dirigido por los colombianos”, siga logrando nuevos avances, en beneficio del pueblo colombiano.






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