La revolución Bolivariana de Venezuela en sus 25 años de revolución ha sufrido los constantes ataques del imperialismo norteamericano.

Han perpetrado planes de desestabilización de su economía mediante múltiples formas de saboteo económico, empleado la violencia de las guarimbas financiadas del exterior para generar violencia, golpes de Estado, planes de asesinatos del liderazgo Bolivariano, campañas mediáticas, ataques cibernéticos, todas estas acciones encaminadas a destruir el país y quitarle la base social y política a la revolución Bolivariana de Venezuela.

Y no han podido y no podrán destruir la revolución Bolivariana de Venezuela.

El pueblo venezolano y su gobierno Bolivariano han sido un muro sólido a estas pretensiones que la injerencia gringa ha utilizado para negarles el derecho universal a la libre autodeterminación de escoger su formas de vida y de gobierno.

A pesar de momentos tan difíciles como el desabastecimiento de alimentos, el sabotaje a la red eléctrica y la infraestructura productiva y los intentos vanos de llevar al pueblo a la guerra civil, ninguna de esas medidas han doblegado la conciencia de clase y la dignidad del pueblo venezolano.

El gobierno bolivariano ha sorteado todos estos embates de la derecha interna y sus instigadores y financiadores imperialistas con la movilización y la unidad del pueblo venezolano.

Que en medios de todas estas dificultades se hayan presentado situaciones en las que el pueblo ha tenido que enfrentar, solo ellos, que lo han padecido, conocen los sacrificios que ha significado defender su proceso de transformación social, política, económica y social y cultural.

Si en Venezuela no existiera un proceso autónomo, genuino de cambio frente a los gobiernos oligárquicos del pasado no serían presa de tan descomunal ataque imperialista.

Los venezolanos escogieron el camino de la revolución bolivariana para ejercer el poder popular y la democracia participativa y directa.

La conciencia y dignidad del pueblo venezolano es un ejemplo de heroísmo.

Si el proceso revolucionario no contará con el apoyo de la sociedad, de las organizaciones sociales, sindicales, políticas, comunitarias, populares creame que hubieran regresado a las viejas formas de dominación.

Los avances de la revolución Bolivariana en la economía, la política, el Estado, el gobierno y las condiciones de vida del pueblo venezolano son fortalezas mayores, que no se pueden ignorar ni minimizar, así existan problemas, debilidades, amenazas y conflictos por resolver, como en todo proceso de cambio y transformación el pueblo ha decidido construir su sistema socialista Bolivariano.

El pueblo está empeñado en defender su gobierno y su democracia porque allá las decisiones fundamentales del legislativo deben ser aprobadas por referendo popular.

No hay tal dictadura en Venezuela, lo que hay es un Estado democrático y popular consagrado en la Constitución política Bolivariana.

Hoy el respaldo al proceso revolucionario de Venezuela es un deber moral y político de todos los que luchamos por un mundo diferente y mejor al decadente capitalismo neoliberal.

Mañana 9 de enero habrá una multitudinaria movilización del pueblo como antesala a la posesión del legítimo presidente, Nicolás Maduro Moros.

Y aún así insisten en que no hay democracia en Venezuela.

Sobre la elección de Maduro se escuchan diversas opiniones, según el criterio de clase, sobre el sistema electoral de la hermana República Bolivariana de Venezuela.

Sistema electoral moderno, electrónico, auditado desde dentro y fuera por múltiples formas de veeduria y ha demostrado su robustez y eficacia como ejercicio transparente y democrático de las urnas.

Solo hay que mirar los actores políticos de la derecha nacional e internacional para saber en qué lado está la solidaridad mundial con Venezuela.

Tratan de vendernos la trasnochada ideología que la única democracia burguesa es la posible.

De malas hay otras formas de democracia de la creatividad de los pueblos insumisos.

Venezuela es un muro de contención a las pretensiones imperialistas de continuar viendonos como su patio trasero.

Los imperialistas yankis y sus aliados fascistas no pasaran.

El pueblo venezolano está firme y preparado para cualquier injerencia en sus asuntos internos.

Aprendamos colombianos del proceso revolucionario venezolano porque en Colombia los mismos que agreden a Venezuela quieren defenestrar el gobierno del cambio de Gustavo Petro y Francia.

Que ridículas las rancias oligarquías hablando de posesionar a Edmundo Gonzalez, el segundo guiado, que apenas puede caminar incierto y tembloroso.

ALPA

Santiago de Cali distrito, 9 de enero de 2025

X @PBolivariana