Félix Carrillo Hinojosa

Considerada una de las poetas y escritoras moralistas y costumbristas más destacada del siglo 19, cuyos escritos recogieron destacados pasajes de los momentos bélicos de la Independencia. Fue una importante narradora de la vida Repúblicana al recoger ese protagonismo de la ilustración que se perdió en la época colonial.

Su obra más destacada fue «Cuadros de la vida privada de algunos granadinos» hechos al natural y escrito en 1860, un año antes de su fallecimiento y publicado por la imprenta El Mosaico, 1861,von el prólogo biográfico de José María Vergara y Vergara, su más reconocida obra.

Provino de una familia de Monguí y Páramo, jurisdicción de la villa de San Gil, con mucha fortuna y reconocimiento, del que surgieron muchos conquistadores, encomenderos y funcionarios del gobierno colonial, del que se destacó su padre «el tribuno de 1810» quien siete años más tarde falleció en una zona selvática del sur de nuestra patria, cuando intentaba escapar de la reconquista española.

Su madre incidió en su formación sobre la ciencia y las artes. Esto le dio unas bases que la enrutaron a un protagonismo destacado, con el que logró romper el prolongado silencio femenino en la literatura.
Su matrimonio con el abogado Diego Fernando Gómez, natural de San Gil y fallecido en Fusagasugá, 1786-1850, tuvo a Amalia Julia, Amalia Luisa y Rosa, quien fue un colaborador cercano de los gobiernos del General Francisco de Paula Santander, incidió en su vida y las obras que produjo.

En la hacienda El Chico ubicada en la población de Fusagasugá, fue el lugar ideal para adelantar su hogar y su actividad en las letras. Duró separada veinte años de él, que la llevó a viajar a Inglaterra en 1845 en compañía de su hija y yerno José Ferreira. Ocho años más tarde, falleció su esposo.
La primera edición de su ensayo «Deberes de los casados», cuya quinta edición fue hecha por la imprenta de Francisco Torres Amaya, realizada en 1857 de 106 páginas, que reposa en la Biblioteca Nacional de Colombia, cuyo contenido recoge de manera amena los roles masculinos y femeninos al interior del matrimonio. «Tratado sobre economía doméstica» fue editado en la imprenta de José A. Cualla en 1848 de 87 páginas.


Muchas de sus obras no tuvieron su crédito como autora, por los problemas que la época generó en detrimento de la mujer. «Poesías de una Granadina» de 129 páginas, 1853, donde usó el seudónimo de «Napoleón Fundamentan», «Una granadina» y «Una señora Granadina» y el alias de Josefa Acevedo.
Sus obras «Oráculo de las flores y de las frutas», publicada por la imprenta de Francisco Torres Amaya, 1857, que era una variante de un juego de salón en verso, forma narrativa que dio inicio a la literatura femenina en varios países de la América española.

Realizó varias biografías breves, entre ellas, «La de su padre», una obra reconocida en la época, «La de su hermano José», más una extensa obra de ese tipo y una autobiografía unos meses ante de fallecer. Con narraciones cortas lograron ilustrar de manera amena y precisa la vida de muchos personajes célebres de la época, libro que se ha reeditado varias veces. Según los críticos de la época, ante todo los hombres, tenía un inmenso talento pero muy poca formación literaria, pese a ello, hace parte del Parnaso Granadino de poetas escogidos.

Los principios Liberales reinaron en su hogar, con sobradas maneras hizo gala de una vida social y política, la cual siempre giró en torno a la emancipación.
En los años cuarenta y cinco del siglo 19 fue un tiempo de mucha creación para ella, al igual que su vida política que se alimenta con sus constantes reuniones con José Hilario López, Tomás Cipriano de Mosquera, José de Obaldía, Anselmo Pineda y Rufino Cuervo, que la llevan a tener una cercana relación con los implicados en la conspiración septembrina, del que se destacan Luis Vargas Tejada, Vicente Azuero y Francisco Arganil, en donde la reconocida escritora hace de los dos primeros, sus biografías, cuya ideología por parte de ella, es el puro liberalismo de la primera mitad de siglo, fundamentado en la Revolución Francesa, heredero de la ilustración, que sustenta el ideario del movimiento revolucionario, sin dejar de lado sus críticas a la creación en 1848 del Partido Liberal Colombiano.

Fue una activa protagonista en el tema de los periódicos impresos, donde su obra caminó pese al cruento mundo patriarcal.
Su deseo desde niña por la escritura, enfrenta un conflicto con el modelo de mujer republicana en donde desarrolló su vida. Con el tiempo logró consolidar su trabajo como escritora y su injerencia en la política de esa época.

Se le considera por parte de los investigadores y críticos de su tiempo y los posteriores, que ella logró, el reconocimiento como profesión, el ser escritora»-Fercahino

Josefa Acevedo Sánchez nació en Bogotá el 23 de enero de 1803 y falleció el 19 de enero de 1861 en Pasca, Cundinamarca. Padres Catalina Sánchez de Tejada y José Acevedo y Gómez.
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Félix Carrillo Hinojosa