Por Félix Carrillo Hinojosa

Colombia es un país rico, eso lo saben en demasía, los que se apoderaron de ella para saquearla. Nuestro ordenamiento político, se da el lujo de tener una clase dirigente mediocre, que no sabe administrar con decencia los recursos diversos que tenemos. Ese maltrato a lo humano, es de las muestras más degradantes que puede mostrarse en nuestro País.

La constante violación de los derechos humanos, el robo descarado de mejores oportunidades, han marcado a las distintas generaciones que ante las pocas posibilidades de un mejor vivir, se han tomado las calles para mostrar su descontento, con el riesgo permanente de la infiltración, instrumento que los gobiernos no dudan en señalar alegremente a la oposición como única responsable de las marchas, y el “vandalismo” que se da al interior de ellas.

El fracaso de muchos de los gobiernos, es que gerencian desde un recinto frío, que los vuelve unos seres sin alma, olvidando lo multicultural de una Nación, que merece un mejor tratamiento y ante todo, ser escuchada.Lo local, regional y nacional está algarete, no por la gente de a pie, sino por esa voracidad que le asiste a nuestros gobernantes, que se graduaron con honores con las más variadas formas de saquear a un pueblo, departamento y nación.Los gobernantes han institucionalizado el miedo y el odio como mecanismos represivos, que han mantenido al pueblo en un profundo sometimiento.

El desgobierno de Uribe-Duque de manera estratégica, azusan a sus fuerzas oscuras, para volver a la Colombia maltrecha, un polvorín, como única manera de generar un autogolpe y cerrarle el paso democrático a las próximas elecciones.Le corresponde a las diversas ciudadanías, blindarse ante la arremetida del gobierno actual, para defender todos esos recursos naturales, que de manera perversa tienen seleccionados, para hacer su faena comercial como cierre a uno de los peores desgobiernos que hemos tenido, en donde las encuestadoras han sido generosas en el manejo de su precaria popularidad”.

Los gremios envejecidos siguen sumisos y la dinámica de un presidente, que no sabe hacia donde va, quienes a voz en cuello, dirigen marchas en silencio con un soterrado propósito de sostener lo insostenible.Las cabezas visibles del paro, no se deben levantar de la mesa de negociación, sin constatar que lo pactado, sea de fiel cumplimiento, máxime que estamos ante un presidente que no es serio ni honra la palabra”. #Desdemiraya

Félix Carrillo Hinojosa