Por: Equipo Colarebo Colombia

El día 16 de junio de 2020, los concejales del centro democrático en Medellín, emitieron un boletín dirigido a la opinión pública, como reacción de rechazo al foro “Democracia y Participación. Retos para una democracia imparable” que tenía como tema: “Retos de la democracia en tiempos de la Covid-19”, promovido por la alcaldía local y que contó con participación extranjera.

En su escrito manifiestan que: “nos unimos a las voces que con vehemencia expresan su rechazo al foro”. Habría que preguntar ¿a cuáles voces se unen?, con esas frases quieren demostrar que asumen una representatividad que nadie les ha dado y dejan entrever su forma de entender la democracia, que es la que ellos definan.

Dicen que “Medellín ha sido un ejemplo a nivel nacional en construcción de consensos”. ¿Consensos con quién? No será con la empobrecida ciudadanía, desconocida en los tradicionales planes de desarrollo, como el recientemente aprobado; ni con los vendedores ambulantes; ni con los estudiantes; ni con los desplazados; ni con las mujeres; ni con los trabajadores de la salud; ni con los profesores; ni con las víctimas del conflicto; ni con los viviendistas; ni con los trabajadores del transporte; ni con las personas de la tercera edad.

También ejemplo de “buena administración”. ¿Buena para quién? Los negocios de hidroituango, la billonaria estafa de Une-millicom, han provocado un gran detrimento del patrimonio municipal y han contado con la aprobación de los concejales que tradicionalmente se la juegan por la corrupción.

Es ejemplo de “sobre todo respeto por las buenas prácticas democráticas y los derechos humanos”. Tales como la operación orión que dejó muertos, desplazados y cerca de cien desaparecidos o como las recientes golpizas a las vendedoras de tinto en el Parque Berrío, que incluía a mujeres en embarazo; a marchantes de la tercera edad; a ciudadanos en estado de indefensión; a los estudiantes con disparos a los ojos, lesionados con brazos, mandíbulas y dientes partidos; detenciones arbitrarias de periodistas y defensores de derechos humanos. “Le den la espalda a esta tradición que como municipio nos ha caracterizado”.

Rechazan que supuestamente “se fomenten espacios que, con un marcado sesgo ideológico, promueven ideologías autoritarias que han demostrado su fracaso a lo largo de la historia”. ¿Harán referencia al fascismo impulsado desde su partido? ¿Qué será lo que se quiere decir con lo de autoritario, si eso es lo que busca el patrón? Es más que coincidencia, esas palabras “sesgo ideológico” tan usadas en las declaraciones de los jefes paramilitares.

Entre otras rechazan el que se convoque a hablar en el foro a personas que no son de su agrado y lo peor es que lo hacen en defensa de la democracia, una muy amplia en la que no todos puedan expresarse.

¿“Narcotiranía” en Venezuela? Se nota que nos han visto la serie matarife ni ven noticieros ni leen la prensa nacional o mundial. Ellos mejor que nadie, conocen su odin desde adentro y que, si no se arrodillan ante los gringos, se van extraditados. ¡Muéstrame uno limpio Señor!

“Trabajamos a diario por promover en nuestros territorios el respeto por los valores democráticos y republicanos que nos hacen un Estado social de Derecho…y en consecuencia no nos representan”. ¿Estado de derecho, democracia y republicanismo, los que violan la constitución, que buscan refundar la patria en aquelarres con oscuros asociados, los de los falsos positivos, los que roban elecciones mediante fraudes, compra de votos, con engaños y constreñimiento a la población? Si se sintieran representados en la libertad de expresión, no se lo creerían ni los capos.

Junio 16 de 2020