Washington, 31 may (Prensa Latina) Al menos cuatro muertos y cientos de detenidos dejan hoy las protestas masivas que recorren Estados Unidos tras el asesinato por un policía blanco del afroamericano George Floyd en Minneapolis, Minnesota.

El presidente Donald Trump criticó la víspera a las fuerzas del orden de Minnesota, pidió que sean ‘más duras’ y ofreció desplegar militares, lo que declinó el gobernador Tim Walz.

Las manifestaciones se extendieron más allá de ese estado durante el día y la noche, con multitudinarias movilizaciones desde Columbus (Ohio) y Little Rock (Arkansas) hasta Miami y Washington.

Partes de Los Ángeles se incendiaron, autos de la patrulla y tiendas fueron dañadas o destruidas en Chicago, los disparos resonaron en el centro de Indianápolis y una ciudad tras otra se llenó de humo, náuseas y vómitos que siguen al gas lacrimógeno, reseñó el diario The New York Times.

Hay urbes en las que los agentes dispararon balas de goma y otros proyectiles pese a poca o ninguna provocación. En la ciudad de Nueva York, dos vehículos policiales se abalanzaron sobre una multitud de manifestantes, algunos de los cuales bloquearon la calle y arrojaron escombros a los carros.

La policía de la megaurbe realizó más de 340 arrestos entre el sábado y la madrugada del domingo, durante las protestas que dejaron 33 oficiales de la policía heridos, señaló la CNN.

En los últimos días ocurrieron movilizaciones en unas 75 ciudades y los alcaldes de más de dos docenas de ellas impusieron toques de queda. Es la primera vez que tantos líderes locales emitieron simultáneamente tales órdenes ante los disturbios cívicos desde 1968, cuando el asesinato del reverendo Martin Luther King.

La agitación del sábado fue el quinto día de indignación desde que George Floyd murió el lunes mientras estaba bajo custodia policial en Minneapolis.

Un video de un teléfono celular mostró a un oficial de policía -que ya fue despedido y acusado de asesinato en tercer grado? comprimiendo el cuello de Floyd con su rodilla durante más de ocho minutos en los que la víctima pedía auxilio y decía: ‘No puedo respirar’.

Tras meses de confinamiento para frenar la pandemia de la Covid-19, en medio de la profunda desaceleración económica que causó esa crisis de salud que deja a casi 40 millones de personas sin trabajo, el vídeo de la muerte de Floyd aportó otro elemento a un escenario inflamable, ahora con esta nueva oleada de indignación y dolor por la desigualdad y el maltrato.

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