united-we-dreamWashington, 29 oct (PL) Activistas proinmigrantes dijeron hoy que están perdiendo la paciencia con el presidente Barack Obama, quien no ha cumplido aún su promesa de lograr una reforma migratoria integral en Estados Unidos.

La presión continuará cada vez más fuerte sobre Obama hasta que tome la acción, advirtieron los defensores de los inmigrantes al señalar que están cansados de escuchar “excusas políticas”.

“El presidente ya ha decepcionado a nuestra comunidad al elegir a favor de la política y no sobre nuestras familias, cuando decidió retrasar la acción ejecutiva por los comicios de medio término”, afirmó Cristina Jiménez, directora general de la organización United We Dream.

Según Jiménez “no vamos a aceptar las mismas excusas políticas que hemos escuchado una y otra vez”.

El mandatario demócrata enfrenta permanentes protestas por su reciente decisión, pues se había comprometido a llevar a cabo una amplia revisión sobre el tema para finales del verano.

Las iniciativas incluirían la probabilidad de una nueva prórroga con el fin de enlentecer la cifra de deportaciones sin precedentes durante su gobierno (alrededor de dos millones desde 2009).

Sin embargo, el mes pasado, Obama aplazó toda medida ejecutiva hasta después de las próximas elecciones legislativas del 4 de noviembre, donde los demócratas tienen en juego el control del Senado.

La víspera, al realizar campaña a favor de su partido en Wisconsin, el jefe de la Casa Blanca enfrentó interrupciones por parte de integrantes del público.

“Espere un segundo, jovencita, permítame decirle algo. Permítame decirle algo”, repetía Obama a la persona que intervino mientras él hablaba.

Y seguido explicó “el problema es que debería estarle protestando a los republicanos que lo obstruyen en el Congreso (la reforma migratoria). Eso es lo que usted debería hacer. Eso es lo que debería hacer, porque yo estoy a favor”.

La Cámara alta aprobó en junio de 2013 un proyecto legislativo bipartidista de reforma, pero la Cámara de Representantes, dominada por los republicanos, lo dejó morir.

Datos actualizados estiman en más de 11 millones la cantidad de inmigrantes sin papeles que residen en territorio de Estados Unidos.