Lilliam Oviedo*

El Listín Diario, en una crónica publicada el 26 de marzo con el título Más de 100 dominicanos respaldan la firma del “Acuerdo de Liberación de Cuba”, menciona a ciento dos dominicanos que respaldan la continuidad y el permanente crecimiento del saqueo y la explotación y unen sus voces a un coro dirigido por figuras ligadas a la malversación de fondos y que apoyan (hay que escribir en letra grande que contra su propio país) la violencia económica imperialista y hasta la ocupación militar.

El desparpajo con que Donald Trump se refiere al proyecto de intervenir militarmente en Cuba muestra su concepción de que América Latina es el patio trasero de Estados Unidos y deja ver su desprecio por los colaboradores de la zona, a quienes considera aliados de menor importancia y, en vocabulario llano, tontos útiles. ¿Tendrá en otra lista a esos dominicanos y a los latinoamericanos que son sus similares?

Una reseña difundida por la corporación noticiosa CNN dice en uno de sus párrafos:

Construí estas grandes Fuerzas Armadas. Dije: ‘Nunca tendrán que usarlas’, pero a veces hay que usarlas”, afirmó Trump durante su discurso en la Cumbre Prioritaria del FII celebrada en Miami. Luego añadió: “Y Cuba es la siguiente, por cierto, pero finjan que no dije eso… medios, por favor ignoren esa declaración. Muchas gracias. Cuba es la siguiente”.

El descaro, el narcisismo, la aceptación del crimen y del abuso y la facilidad para mezclar ficción y realidad y bromear cuando se requiere sobriedad, son cualidades y prácticas que han permitido que las grandes corporaciones tecnológicas y los estrategas al servicio del complejo militar industrial lo utilicen como cabeza visible en el rediseño de la sumisión, el despojo y el colonialismo.

El mal llamado Acuerdo por la Liberación de Cuba es una proclama que firmaron al inicio de marzo varias organizaciones cubanas de Miami ligadas casi todas a formas diversas de terrorismo y que plantea unir recursos y conspirar en conjunto para alimentar el viejo proyecto de interrumpir el avance político en Cuba. La Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC) y Pasos de Cambios, son las organizaciones que lo firman. La ARC está encabezada por Orlando Gutiérrez-Boronat y Pasos de Cambios por Rosa María Payá. ¡A esas figuras hacen coro los ciento dos dominicanos citados por el Listín Diario!

Orlando Gutiérrez-Boronat es acusado de malversación de fondos por figuras del exilio como Armando Valladares, y Rosa María Payá, protegida de Marco Rubio, es acusada por figuras como el Coco Fariñas (Guillermo Fariñas, premiado hace años por hacer huelgas de hambre en respaldo a la contrarrevolución) de obtener grandes beneficios de la actividad conspirativa.

Valladares pone cifra a la malversación de Boronat, la sitúa en 30 millones de dólares. Fariñas dice que son falsas las firmas que Payá ha presentado para sustentar su organización en Cuba. Y se sabe con qué intención se falsifica.

Gutiérrez-Boronat ha declarado en más de una ocasión que sería legítima la acción militar contra el gobierno de Cuba. De Rosa María Payá se sabe que, tras la muerte de su padre en un accidente en el año 2012 (por el manejo temerario de un amigo español), Marco Rubio (hoy secretario de Estado) ha patrocinado su accionar contrarrevolucionario.

Marco Rubio, desde París, declaró: “La economía de Cuba necesita cambiar, y no puede cambiar a menos que cambie su sistema de Gobierno. Es así de simple”. Con más de seis décadas de cruel bloqueo imperialista recrudecido con la reciente decisión de impedir la entrada de combustibles, el pronunciamiento es incalificable.

Como advirtió el asesinado activista Malcolm X, los medios de comunicación intentan conducir a las mayorías a odiar al oprimido y amar al opresor.

Donald Trump, en el encuentro empresarial en que puso a Cuba en lista después de la infame agresión contra Venezuela y el ataque a Irán y puso a la mención un tono de burla, se dirigió a los representantes del grupo de Miami para recordarles que no ha olvidado la promesa que les hizo.

VOCES DOMINICANAS CONTRA EL ABUSO

El asedio contra Cuba, llevado ahora al extremo, existe desde el inicio del gobierno revolucionario, ha sido recrudecido en los últimos años y durante el actual gobierno, en un ejercicio de agresión descarada, ha sido reforzado por la aplicación de medidas para impedir la entrada de combustibles.

Los grupos de izquierda y los activistas populares dominicanos han exigido al presidente Luis Abinader tomar posición contra la agresión a Cuba. Se impone fortalecer esta exigencia, unir a ella cada vez más voces y exigir al gobierno suspender la práctica de prestar aeropuertos y bases militares dominicanas para la instalación del equipo y del personal militar yanqui encargado de poner en marcha la agresión y de dar continuidad al espionaje.

Existe, y ha tenido presencia durante años en la vida política, el Comité Dominicano de Solidaridad con Cuba, y hay que decir que entre las personalidades reconocidas en octubre pasado por su activismo en la solidaridad con Cuba figura un dominicano, Manuel Joaquín Colón, doctor en economía, docente y activista ligado a las mejores causas.

El doctor Colón recibió la medalla de manos del presidente Miguel Díaz- Canel. Su voz ha sonado por Cuba, igual que la voz de la reconocida docente María De La Cruz. Y vive el ejemplo de los siempre recordados Iván Rodríguez y Raúl Pérez Peña (Bacho). Son voces para conmemorar el centenario del nacimiento de Fidel Castro, voces de la hermandad y la lucha.

Entre quienes escogieron la simbólica fecha aniversaria de la firma del acuerdo entre Martí y Máximo Gómez para firmar una pieza insultante hay exmilitares con historial reprochable, exfuncionarios ligados a la represión y al abuso contra migrantes haitianos, intelectuales que han servido al entreguismo y se han prestado a difundir el racismo y la xenofobia, herederos (de sangre, ideología y trayectoria antipopular) de represores y contrarrevolucionarios, así como comunicadores instalados en plataformas con financiamiento de origen dudoso que no en vano han sido estimulados desde instancias de la podredumbre incluyendo a la propia embajada de Estados Unidos.

Cabe citar algunos nombres de la lista ofrecida por el Listín Diario, no sin antes decir que los calificativos salen sobrando. De la Fuerza Nacional Progresista, una organización entreguista, patriotera y enemiga de los migrantes haitianos, proceden Pelegrín Castillo y Vinicio Castillo. El coro antiinmigrantes y partidario del sometimiento al imperialismo es reforzado por Manuel Núñez Asencio, Elías Wessin Chávez (el hijo del siniestro general Elías Wessin y Wessin) e Ismael Cruz. Entre los periodistas figuran beneficiarios de la politiquería y creadores de contenido basura. (Lista completa en el siguiente enlace https://listindiario.com/la-republica/20260326/dominicanos-respaldan-firma-acuerdo-liberacion-cuba_899448.html

Y hay que decir que, aunque resulta duro mantener en al alto la bandera de la resistencia y la dignidad, vivir de rodillas a cambio de dinero y privilegios, sencillamente no es opción.


BLOG DE LA AUTORA: Lilliam Oviedo
Siguenos en X: @PBolivariana
Telegram: @bolivarianapress
Instagram: @pbolivariana
Threads: @pbolivariana
Facebook:  @prensabolivarianainfo
Correo: pbolivariana@gmail.com||FDE82A