Por Alberto Pinzón Sánchez *
Cuando Cristóbal Colón, en octubre de 1.492, describe en su diario de navegación la isla caribeña compartida hoy por Haití y la República Dominicana; dice estar entrando en el Paraíso terrenal:
(….) “La Spañola es maravilla. Las sierras y las montañas i las vegas i las campiñas, i las tierras tan hermosas i gruesas para plantar y sembrar, para criar ganados de todas suertes, para edificios de villas i lugares. Los puertos de la mar, aquí no havría crehencia sin vista, i de los ríos muchos i grandes i buenas aguas, los más de los cuales traen oro. En los Alberto Pinzón Sánchez árboles i frutos i yerbas hay grandes differencias de aquéllas de la Juana; en ésta hay muchas especierías i grandes minas de oro i de otros metales…. Poblada con gente muy bella i harto mansa. Gente es muy simplice en armas, como verán Vuestras Altezas de siete que yo hice tomar para les llevar i aprender nuestra habla i volverlos, salvo que Vuestras Altezas cuando mandaren puédenlos todos llevar a Castilla o tenerlos en la misma isla cautivos, porque con cincuenta hombres los tendrán todos sojuzgados i lles harán hacer todo lo que quisieren” …
Es la esclavitud, en el Capitalismo de la acumulación originaria. En 1.522, en los molinos de azúcar de Diego, el hijo del gran almirante Colón, es aplastada la primera rebelión de esclavos de Nuestramérica. Se habían alzado los pocos indios caribes que aún sobrevivían y algunos africanos, que con candela (lo único que poseían) habían iniciado el primer incendio del Paraíso, e inaugurado su ingreso a la terrenal y sangrienta cadena de sistema colonial del capitalismo mundial y del cual, la católica Corona de España no era más que un incómodo intermediario.
En 1.560, ya se considera extinguida la población, la cultura indígena y se inicia la repoblación con esclavos africanos de piel negra. Cien años después, en 1.660, la parte norte del Paraíso de Colón, es una guarida bien fortificada de piratas, filibusteros y bucaneros asociados y comandados por Levasseur, bajo la protección del Rey de Francia Luis XIII, que expropiaban las riquezas extraídas con “sangre y lodo” por los españoles a sus esclavos en la parte oriental de la isla y transportaban a los mercados europeos en sus navíos.
Desde allí, los franceses colonizan la zona occidental de la isla, la que finalmente es entregada por España a Francia en 1.697, por el tratado de Ryswick. La parte francesa toma el nombre de Saint-Dominique y su capital se establece en el actual Cap Haitien, puerto ubicado en el norte del país.
París pobló su colonia con millones de esclavos capturados y encadenados en toda África, y la esclavitud para el mercado mundial transformó paulatinamente el Paraíso colombino en la perla de la Corona francesa, mediante una combinación de grandes plantaciones para la exportación, y el tráfico masivo de esclavos con destino a las colonias inglesas del sur de los Estados Unidos, las islas del Caribe y las posesiones americanas de España y Portugal. El número de esclavos (500 mil) supera al de blancos en una proporción de más de 20 a 1, y alrededor del 90 % de la población trabajaba esclavizada en las grandes plantaciones.
Su origen de muy diversas etnias africanas, costumbres y lenguajes diferentes, las muertes tempranas, el tráfico continuo y las fugas cimarronas, van sedimentando un idioma mezclado, que permite la comunicación entre ellos y que los colonos franceses llaman despectivamente “creole”. La palabra “cimarrón”, verdadero cáncer del régimen de la esclavitud colonial en America, que en idioma antillano significó “la flecha que busca la libertad”, empieza a conocerse por todas partes y con ella llegan al Paraíso de Colón, los perros y mastines europeos adiestrados para cazar esclavos cimarrones.
En 1.751 y durante más de 7 años, el manco Mackandal, un esclavo cimarrón nacido en África, huye a las selvas que aún quedan, desde donde pide a los suyos sublevarse usando venenos para matar a sus amos y sobre todo la candela para quemar las plantaciones. Es capturado y ejecutado cruelmente, deja su memoria y especialmente sus tácticas que influirán en los hechos posteriores. Así, el Paraíso colombino se va familiarizando con el fuego generalizado, como arma de lucha.
Los hechos de la Revolución Francesa de 1.789, sorprenden no solo a la aristocracia francesa sino a toda la sociedad haitiana. La burguesía colonial esclavista de los grandes propietarios terratenientes exportadores-comerciantes, ansia la separación de la isla colonial, porque Francia ha restringido la trata de negros y prohibido el comercio con otros países, especialmente con las colonias esclavistas inglesas de Norteamérica.
Las noticias de la metrópoli, aunque retardadas, finalmente llegan a Haití, y en 1.790, un grupo de mulatos liderados por Ogé y Chavannes, exigen frente a la Asamblea de Puerto Príncipe, la igualdad de los Derechos del Hombre para negros y mulatos. Las autoridades coloniales horrorizadas aplastan a sangre y fuego la manifestación. Sus líderes que habían logrado escapar a la parte española son entregados por los españoles, torturados y ejecutados públicamente con martillazos en la cabeza.
Sin embargo, el movimiento llega a la base esclava y un año después (1.791) el maestro del vudú Boukman, dirige en creole una gran rebelión en el norte haitiano, donde no solo matan a todos los blancos, sino que incendian las haciendas coloniales. Boukman es derrotado y su cabeza es exhibida, pero el rescoldo de la lucha antiesclavista continúa.
La guerra franco inglesa de 1.793, la decapitación del rey Luis XVI con la proclamación de la república francesa, más la amenaza de invasión inglesa a Haití; en 1.794, precipitan a la Convención Nacional a declarar abolida la esclavitud en todas las colonias francesas y a iniciar nuevas “candeladas” rebeldes en el rico botín apetecido por los enemigos de la Francia revolucionaria.
La parte norte de la isla es ocupada por los ingleses, mientras los españoles ocupan el centro y el sur desde su posesión en Santo Domingo, y los principales dirigentes de la rebelión esclava, pasan a luchar por su liberación al lado de los españoles. Uno de ellos es Toussaint L´ouverture, un antiguo liberto de gran capacidad política, quien con la ayuda de Dessalines y Henri Christhophe, logra reunir un verdadero ejército con más de 50.000 soldados. Este “nuevo Espartaco”, como lo llamaron con sorna los franceses, quien paradójicamente nunca proclama la independencia de Haití, logra hacer retirar a los ingleses a Jamaica, a los españoles a la parte oriental de la isla, enfrenta con éxito el ejército francés, derrota a los mulatos aliados de los franceses que se habían hecho fuertes en el norte de la isla. Luego, invade la parte española de la isla, quemada y purificada de rebeldías mediante el fuego por el gobernador Antonio de Osorio en 1.795, poco antes de ser cedida a Francia en el Tratado de Basilea, y la anexa a Haití, liberando a los esclavos propiedad de los españoles.
A continuación, propone un proyecto de constitución en el cual proclama a la colonia como parte integral de Francia, pero con un gobierno a su nombre, de amplia autonomía y vitalicio. La Constitución es rechazada por Napoleón, quién decide enviar una fuerte expedición militar al mando de su cuñado el general Leclerc, para reconquistar la isla y restablecer la esclavitud. En esta expedición regresan Rigaud y Pétion, los líderes mulatos expulsados por L´ouverture.
L´ouverture y sus generales se repliegan y resisten al ejército francés con la única arma que poseen, el fuego y la táctica de tierra quemada. Sin embargo, la superioridad tecnológica del general Leclerc se impone sobre L´ouverture quien debe capitular. Posteriormente es capturado y enviado encadenado a la metrópoli donde muere. Pero el rescoldo de la rebelión soplado por la represión a sangre y fuego del ejército francés, nuevamente se vuelve la llamarada de una verdadera guerra de dos caras (guerra antiesclavista y guerra de liberación) de mulatos y esclavos, liderados por Pétion, Christophe y Dessalines, unidos.
La lucha se generaliza contra el ejército francés que ha perdido cerca de 60. 000 soldados y culmina con la capitulación y retiro de las tropas francesas. Finalmente, el 1 de enero de 1.804, Dessalines un esclavo nacido en una plantación del norte, convertido en el jefe del nuevo Estado proclama en Gonaïves la independencia de la isla quemada, que se convierte así en el primer Estado independiente y negro de América Latina.
Dessalines, después de su primer año de mandato se proclama a sí mismo Emperador de Haití con el nombre de Jacques I, y busca inspiración para su gobierno en el Imperio que está naciendo en Francia bajo Napoleón. Los españoles recuperan Santo Domingo y los generales Christophe y Pétion en el sur occidente planean el asesinato de Dessalines, para después declararse una guerra entre ellos que dura hasta 1.810 y divide el país.
Christophe, también un antiguo esclavo, en 1.811 establece en el norte el reino de Haití y se proclama como el rey Henri I, mientras en el sur, el mulato Alexandre Pétion establece la república de Haití, que en 1.816 brinda amplio apoyo con armas y dinero a Simón Bolívar. Pétion, acosado por las potencias coloniales europeas y por Estados Unidos, estaba convencido de que sólo la independencia de toda América garantizaría la de Haití.
Pétion muere en 1818, y el general Boyer es electo presidente de la república y cuando el rey Henri I, abandonado por todos sus súbditos se suicida. Reconquista el norte del país en 1.820, y reunifica la república Haití hasta 1.843, cuando lo derroca un golpe militar dado por Rivière Hérard. Un año después, la República Dominicana recuperaría su independencia. Una república negra independiente, no puede ser bien vista por la república esclavista de los EEUU, que ya inicia su expansión hacia el oeste americano y el Caribe.
Así, el presidente norteamericano Thomas Jefferson, se niega a reconocer la independencia de Haití y el Congreso de Estados Unidos cediendo a las presiones de Francia y de España, prohíbe el comercio con Haití, añade, uno más, a los bloqueos que embargan a la naciente república negra. Por su parte Francia que nunca lo perdonará, vende a Haití en 1.826 el reconocimiento como país independiente por 150 millones de francos-oro, pagaderos con créditos de bancos franceses, equivalentes a unos 21.000 millones de dólares.
Así, desde sus inicios, el Haití independiente es nuevamente sometido con el eficaz instrumento neocolonial de la deuda externa. La Gran Colombia de Simón Bolívar mantuvo relaciones sin llegar a formalizarlas con la república de Pétion, debido al reinado de Christophe en la parte norte de la isla. Pero una vez el proyecto bolivariano se desintegra totalmente después de la muerte del libertador en 1930, Santander y Páez siguen las orientaciones de los Estados Unidos en contra de la normalización diplomática con Haití.
En 1.847, el general Soulouque es elegido presidente de la República. Un año después, designado presidente vitalicio de Haití y en 1.849, es coronado con pompa por el vicario del Vaticano en Puerto Príncipe, como el Emperador Faustin I del imperio de Haití. Invade en tres ocasiones la República Dominicana y tres veces es derrotado por el general dominicano Santana, sin embargo, logra gobernar durante 10 años hasta cuando es derrocado por el general Geffrard, quien se hace llamar duque de Tábara, y le confisca todas las propiedades y riquezas que no alcanzó llevarse consigo en la huida.
El general Geffrard, negocia en 1.860 un concordato con el Vaticano y su gobierno finalmente es reconocido en 1.862 por el presidente Lincoln. Instaura el “trabajo obligatorio” en las haciendas y las obras públicas como construcción de caminos, carreteras, canales y acueductos. En 1.865, con la ayuda de la marina británica reprime con fuego una sublevación de los “trabajadores obligatorios”, pero en 1.867 dimite, ante un levantamiento generalizado de toda la región del Artibonito. A Geffrard, lo reemplaza Salnave hasta 1.869, cuando Saget toma su lugar hasta 1.874, cuando Lysius Solomon llega al Poder hasta 1888, cuando es derrocado y Florvil Hyppolite es designado presidente constitucional hasta su muerte, para ser reemplazado por Tirésias Simón Sam, quien dimite en 1.902 y es sustituido por Pierre Nord Alexis quien se sostiene como presidente seis años hasta 1908, cuando es derrocado tras intentar erigirse como presidente vitalicio.
Y así, desde 1.908 cuando las compañías estadounidenses se han hecho adjudicar concesiones en Haití, para construir ferrocarriles, desarrollar plantaciones de banano, extraer sus ricos recursos naturales, el Citibank compra el banco central de Haití para tener el monopolio sobre la emisión de billetes y un consorcio norteamericano de bancos toma el control de las finanzas del país para endeudarlo aún más: Seis (6) presidentes se suceden entre Alexis y el colapso de la dictadura de Vilbrun Guillaume Sam en 1.915, cuando el presidente de Estados Unidos Woodrow Wilson, envía los US Marines con el pretexto de proteger las reservas de oro de Haití llevándolas a Nueva York, evitar la llegada al gobierno del líder rebelde y médico Rosalvo Bobo y, asegurar la aprobación por el parlamento de la «legislación progresista» dictada por los bancos y las instituciones financieras.
Los Marines norteamericanos colocan a Puerto Príncipe bajo ley marcial y luego someten con sangre y fuego la resistencia armada en zonas rurales, ejecutando al líder de la resistencia Charlemagne Péralte. La productora y exportadora de azúcar Haitian American Sugar Company se convierte en la segunda empresa del país hasta su liquidación en 1.987. El Banco de la Nación en una sucursal del Citibank, y, la deuda externa se vuelve aún más impagable.
En diciembre de 1.929 en Les Cayes, los US Marines dan muerte a diez campesinos haitianos durante una marcha de protesta por la situación económica, y en Estados Unidos en plena Gran Depresión crecen las voces en contra de lo costosa que está resultando la ocupación militar estadounidense de Haití. Sténio Vincent es escogido en 1930 como presidente por una Asamblea Nacional y en agosto de 1934 el presidente Franklin D. Roosevelt ordena el retiro de las tropas norteamericanas, pero conservando el control de la economía, las finanzas y la política.
En seguida, un plebiscito legaliza la situación extendiendo el período presidencial de Vincent hasta 1.941. Élie Lescot subido en 1.941, es bajado en 1.946 por un golpe de Estado, y Haití queda bajo gobierno militar hasta la huelga general de diciembre de 1.956, cuando los EEUU imponen como presidente al agente anticomunista François Duvalier, alias “Papa Doc”, quien gobierna dictatorialmente a sangre y fuego con la ayuda abierta militar y financiera de Estados Unidos, y sus temibles paramilitares llamados los “tonton macutes”.
En 1.964 se hace proclamar presidente vitalicio y gobierna directamente hasta 1971, cuando los paramilitares “tonton macutes”, de acuerdo con el gobierno norteamericano, imponen a su hijo Jean-Claude Duvalier (Baby Doc) hasta enero de 1.986, que una insurrección popular le obliga a exiliarse, bajo inmunidad, en Francia con toda su fortuna, la que asciende a 900 millones de dólares. Cifra superior a toda la deuda externa de Haití que en ese año es de 756 millones de dólares. El ejército haitiano controla la situación a sangre y fuego y se hace al Poder mediante la formación de un Consejo Nacional de Gobierno, presidido por el general Henri Namphy.
En 1.988, sube al Poder Leslie François Manigat quien es bajado en julio del mismo año por Namphy, derrocado a su vez por Prosper Avril. Tras la presidencia “provisional” de Ertha Pascal Trouillot, quien es depuesta por un golpe de Estado en 1991, es elegido, tal vez en las únicas elecciones legítimas de toda la historia haitiana como presidente, Jean Bertrand Aristide. Un mes más tarde, Jean-Bertrand Aristide es también depuesto por un golpe de Estado dirigido por el general Cedrás, alumno de la famosa Escuela de las Américas, coordinado por los militares norteamericanos y quienes designan como presidente a Joseph Nerette. Vuelve la sangre y el fuego a hacer incontrolable la situación, hasta 1.994, cuando la ONU (Naciones Unidas) autorizan la invasión militar de los EEUU en Haití para recuperar el orden. Exilian muy discretamente a Cedrás, y ante la presión nacional e internacional restituyen a Aristide, quien logra llegar en la presidencia hasta febrero de 2004.
En 2006, René Preval resulta electo presidente del país, y la deuda externa sigue creciendo en medio de una caótica situación social y politica; sin embargo, logra gobernar hasta 2011, pese al devastador terremoto de enero de 2010, que según cálculos mínimos dejó más de 300 mil muertos y un millón de damnificados que precipitó la ayuda internacional humanitaria que practica mente puso al país y la sociedad haitiana bajo control internacional dirigido por EEUU.
En los años siguientes al terremoto, Haití inicia una muy lenta y difícil recuperación económica que agrava la inestabilidad política. En 2011 gana las “elecciones posibles” Michel Martelly quien logra sostenerse hasta 2016, cuando obligado por el resultado incierto electoral cede la presidencia a una serie de presidentes “Interinos· Evans Paul en 2016, seguido por Jocelerme Privert en 2017, cuando llega a la presidencia el empresario Juvenel Moïse quien a pesar de la creciente inestabilidad politica, el aumento de la deuda internacional con el FM, el caos social y económico acompañadas de graves protestas contra la corrupción y el aumento de la violencia de innumerables e incontrolables pandillas armadas; logra gobernar hasta julio de 2021, cuando es asesinado por un comando de narco-paramilitares colombianos reconocidos al parecer asistidos desde Estados Unidos y al parecer frustró las elecciones presidenciales y una posible convocatoria a un referendo para aprobar una nueva construcción para el país.
La naturaleza tampoco da pausa, en agosto de 2021, un nuevo y devastador terremoto que agrava los efectos del de 2011, hunde aún más a la sociedad haitiana en una crisis humanitaria muy profunda, prácticamente irresoluble, que, la retahíla provisional o “sarta” de los nuevos gobernantes interinos: Claud Josep ( 2021), Ariel Henry (2021-2024), Edgar Leblanc Fils (2024), Leslie Voltaire ( 2024-2025), Fritz Alphonse Jean ( 2025), Laurent Saint-Cyr (2026), Alix Didier Fils-Aimé (2026), no han podido ni estabilizar, ni resolver hasta la fecha.
Los más de 11 millones de haitianos que sobreviven a tal crisis violenta, en un país neocolonizado analfabeta y miserable sumido en la violencia pandillera incontrolable, y con una deuda externa impagable. Dedicados fundamentalmente a la pequeña producción agrícola y devastado desde siglos por los 4 elementos de la naturaleza descritos por los filósofos griegos:
Uno. El agua y los vientos huracanados del Caribe, de velocidades increíbles que la azotan, sin misericordia, anualmente dejando destrucción y muerte a su paso. Dos. El fuego, usado como arma ha quemado muchas veces y reducido totalmente a escombros esta patria Tres. La tierra que se mueve con una intensidad geológica nunca antes vista, matando a millones de seres humanos y mutilando e hiriendo otros tantos y destruyendo lo poco que estaba en pie. Y cuatro, el aire irrespirable no solo de la caótica y violenta “atmósfera política”, como también, de las negras humaredas de los neumáticos incendiados por las innumerables protestas de los hambrientos ciudadanos, que no han podido devolver las cenizas de sus muertos; en los terremotos, al suelo fértil ese valle de lágrimas repoblado con esclavos africanos locos e independentistas, que Colón en su avaricia desmedida por el oro, llamó el Paraíso terrenal, y al que NUNCA, nunca, ninguno de los Imperialismos del capitalismo desarrollado en Occidente le ha perdonado ni le perdonará su voluntad libertaria ( 21.03.2026
AGRADECIMIENTOS: 1- A Cristóbal Colón por su diario de navegación. 2- A Eduardo Galeano por sus maravillosas Memorias del Fuego. 3- A C.L.R. James por su libro sobre los Jacobinos negros. 4- a Alejo Carpentier por el Siglo de las Luces y por el Reino de este mundo. 5- A las actualizaciones de www.wikipedia.org
Fuente imagen: Internet
*Alberto Pinzón Sánchez. es un médico cirujano y antropólogo colombiano, reconocido como uno de los analistas más profundos del conflicto social y armado en su país. Su trayectoria combina el rigor científico con un activismo intelectual incansable por la paz, lo que lo llevó a integrar la histórica Comisión de Personalidades (Notables) durante los diálogos del Caguán (1998-2002), donde aportó propuestas clave para la humanización del conflicto. Debido a su pensamiento crítico y su defensa de los derechos humanos, se vio obligado al exilio en Europa, desde donde continúa su labor como ensayista y columnista. Sus escritos destacan por un enfoque interdisciplinario que disecciona la geopolítica regional, las estructuras del poder estatal y la necesidad de una solución política negociada. Es una voz de referencia para entender la historia contemporánea de Colombia, siempre abogando por transformaciones estructurales que garanticen la justicia social y el fortalecimiento del Estado social de derecho.

BLOG DEL AUTOR: *Alberto Pinzón Sánchez
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