Por: Horacio Duque *

La estrategia militar del tándem Trump/Netanyahu reproduce, en su actual ataque a la Republica de Irán, el modelo centralizado y vertical de la Wehrmacht hitleriana (1935-1945), que funcionó como la fuerza de defensa unificada de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

En su antípoda, la «defensa descentralizada en mosaico» Iraní, se basa en tres niveles, en los que el Artesh (ejercito) se encarga de las fronteras con fuerzas convencionales, la Guardia Revolucionaria sirve como columna vertebral operativa que coordina la defensa territorial descentralizada y el Basij -integrado dentro de la estructura de mando de la Guardia Revolucionaria- extiende la movilización y la resistencia a la sociedad como reflejo de una alianza entre la fuerza militar y el pueblo.

Junto con la Guardia Revolucionaria y los Basij (redes coomilitares), el ejército convencional («Artesh») desempeña un papel complementario dentro del mosaico. Si bien la Guardia Revolucionaria se centra en la guerra asimétrica, las fuerzas de misiles y la defensa territorial, Artesh proporciona la columna vertebral de la fuerza militar convencional, incluidas formaciones blindadas, unidades de defensa antiaérea y fuerzas navales encargadas de proteger las fronteras y la infraestructura crítica de Irán.

Se trata de la red defensiva de una nación y un Estado de 90 millones de habitantes, con una profunda identidad nacional y una historia civilizatoria milenaria. Estado multiétnico donde los persas representan el 60% de la población, con minorías como la azerí, la kurda, la árabe del Juzestán y baluchi.

El papel central de la Guardia revolucionaria.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, fundado por decreto del Ayatolá Jomeini en mayo de 1979, no es una fuerza armada en el sentido convencional del término. Es un conglomerado político-militar-económico-estratégico sin precedente en el mundo contemporáneo —una estructura que gobierna la mayoría de sectores de la economía iraní, mantiene redes coomilitares a través de la milicia Basij (con entre 400.000 y 500.000 miembros activos y hasta once millones de activistas, y opera una amplia red de aliados territoriales (Hamas, Hizbolá, los Hutíes, las milicias guerrilleras pro-iraníes de Irak entre otros) que constituye, la infraestructura militar más sofisticada del mundo. Entender esto es condición previa e ineludible para cualquier análisis serio sobre la resistencia iraní al ataque imperialista.

La complejidad del CGRI se manifiesta en cinco dimensiones que se refuerzan mutuamente de forma sistémica: una Fuerza Terrestre de más de 130.000 efectivos; una Fuerza Aeroespacial responsable del programa de misiles balísticos y del arsenal de drones; una Fuerza Naval que tiene una gran capacidad de bloqueo del Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% de petróleo mundial y el 30% del GNL, mediante lanchas rápidas, mini submarinos y capacidad de minado masivo; la potente Fuerza Al-Quds, la unidad de operaciones exteriores bajo el mando de Esmail Qaani.

Misiles y drones.

El arsenal de misiles y de drones iraní constituye el núcleo central de sus capacidades ofensivas. Irán está entre los cinco países del mundo con mayor variedad y volumen de misiles balísticos operativos. El Sejjil-2, de propulsión sólida en dos etapas, con alcance de 2.000-2.500 kilómetros, es prácticamente indetectable hasta momentos antes del lanzamiento, anulando así la ventaja del ataque preventivo. El Khorramshahr-4 —presentado en 2023— incorpora una ojiva de reentrada maniobrable (MaRV) que dificulta su intercepción incluso para los sistemas más avanzados como el THAAD estadounidense.

Y el misil hipersónico Fattah, presentado en junio de 2023 con velocidades declaradas de entre Mach 13 y Mach 15 (entre 16.000 y 22.000 Km/h) así como el desarrollo de tecnología de vehículo de planeo hipersónico (HGV) con tecnología china y norcoreana, son el más descomunal desafío de los sistemas antimisiles actuales muy poco eficaces contra misiles hipersónicos.

La revolución táctica iraní de la última década, sin embargo, no reside en los misiles balísticos sino en los drones —y en particular en el Shahed-136 y el más rápido y letal Shahed-238 y la munición merodeadora el Hadid-110, con alcance de 2.000 kilómetros, carga explosiva de 40-50 kg. y un costo unitario de entre 20.000 y 50.000 dólares: una fracción infinitesimal del precio de los sistemas antimisil necesarios para interceptarlo—. Rusia ha empleado más de 3.000 unidades de este artefacto —rebautizado Geran-2— contra infraestructura civil ucraniana desde septiembre de 2022, con resultados devastadores. Se trata del sistema de armas asimétrico más relevante del momento actual.

La lógica económica de esta infraestructura es implacable: Irán puede fabricar Shaheds y Hadids en serie por decenas de millones de dólares; interceptarlos mediante misiles Patriot (EEUU) o Arrow (Israel) cuesta cientos de millones.

El emergente poder nuclear Iraní.

A esta infraestructura de poder tecnológico-asimétrico hay que superponer la dimensión nuclear. Irán ha acumulado suficiente uranio enriquecido al 73% para producir el material fisible necesario para entre tres y cinco armas en cuestión de semanas. El tiempo de ruptura, el lapso entre la decisión política de fabricar un arma y la disponibilidad del primer dispositivo se ha reducido, a menos de dos semanas frente al año o más que existía en 2015.

La combinación de un arsenal «misilístico» de largo alcance con una capacidad nuclear emergente, constituye la ecuación estratégica más contundente en el desorden geopolítico coyuntural, y hace de cualquier planificación militar contra Irán una empresa de una complejidad muy superior a la que sugieren análisis irresponsablemente superficiales e ignorantes.

*Horacio Duque Giraldo es un historiador, analista político y académico colombiano. Cuenta con una sólida formación académica que incluye: Licenciatura en Ciencias Sociales con énfasis en Educación Básica. Maestría en Análisis de Problemas Políticos, Económicos e Internacionales Contemporáneos. Maestría en Relaciones Internacionales. Como analista, es conocido por su enfoque crítico y su vinculación con movimientos sociales. Sus análisis suelen centrarse en la defensa de los derechos humanos, medioambientales y los derechos de comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas, especialmente en el sur occidente colombiano. Ha participado como conferencista en seminarios sobre el proceso de paz, promoviendo la pedagogía sobre la democracia ampliada y el pluralismo político

BLOG DEL AUTOR: *Horacio Duque
X: @horacio_DG
Correo: horacioduquegiraldo@gmail.com
Siguenos en X: @PBolivariana
Telegram: @bolivarianapress
Instagram: @pbolivariana
Threads: @pbolivariana
Facebook:  @prensabolivarianainfo
Correo: pbolivariana@gmail.com ||FDE82A