Roberto Malaver*

¡Se supo todo! Ocurre que casi toda la gente a la que nosotros admiramos y queremos y le paramos bola apareció como una cuerda de verdaderos aberrados en la isla de Epstein. A uno se le debería caer la cara de vergüenza, pero menos mal que ya uno no tiene esa vaina, porque la perdimos hace tiempo. A pesar de todo, esa vaina duele. Allí aparece el compañero Trump por todas partes, menos por una que lo une al cielo. También, el compañero Elon Musk, que pide que Epstein lo invite a una de sus fiestas más salvajes, y el compañero Pastrana, quien estuvo aquí acompañándonos en la lucha contra la dictadura y fue a la cárcel a visitar al compañero poeta Leopoldo López (menos mal que no lo dejaron entrar, porque podía pasar una vaina). Y hasta el compañero Aznar también está ahí, nombrado y fechado. Y la compañera María —Súmate— Machado no estaba en la isla, pero aparece en una foto con el dueño de la isla, es decir, con Epstein, en una amena conversación. Nosotros, que hemos dicho siempre que somos la gente decente y pensante, ahora nos encontramos con esta depravación que no sabemos cómo defender. A esa gente millonaria es a la que nosotros seguimos defendiendo, pero ellos hacen lo que les da la gana, porque en realidad ese es su verdadero comportamiento, el de pedófilos, violadores, asesinos y corruptos. Esas son las características de la gente que nosotros hemos venido admirando y nos da un poquito de pena decirlo. Esa querencia es a lo mejor porque los medios, y sobre todo los periodistas que hemos comprado, ocultan la verdad para informar lo que la gente nuestra les diga, y al carajo los enfermos. Hay medios que no han dicho nada de la isla de la fantasía de Epstein, porque no pueden denunciar a la gente que les paga. Uno ve a ese montón de millonarios persiguiendo niñas en la isla de Epstein y se pregunta: ¿y los comunistas dónde están?

Y lo peor, dijo el hombre que mostró miles de papeles y videos de la isla de Epstein, es que no publicaron los videos más aberrantes, los más asquerosos, porque aquello era mucho con me iría demasiado. La película de Pasolini Saló o 120 días de Sodoma se quedó corta con esta depravación (para que vean que somos cultos, ahí estoy citando a Pasolini). Hay que sacar conclusiones de esta vaina, y la verdad es que a nosotros nos importa un carajo, porque nosotros somos inocentes, los apoyamos desde aquí, pero no tenemos nada que ver con esa vaina, es bueno decirlo; pero si nos hubiesen invitado para esa isla, no hubiésemos pelado ese boche, porque a nosotros también nos gusta la guachafita. No se olviden del hombre aquel que en la frontera con Colombia, cuando todos estábamos haciendo lo posible porque entrara al país la ayuda humanitaria, se fue al hotel Penélope y allí dejó la vida por el país. Somos así y, por lo visto, no vamos a cambiar nunca. Ya lo decía en la nota anterior, hasta al pelotero de grandes ligas Miguel Cabrera le caímos a palo limpio por Twitter, o por X, mejor dicho. Y vivimos de fake news en fake news y nunca desmentimos un carajo, porque ya tratarán de desmentir lo que dijimos y cuando lo desmientan, será mucho mejor para nosotros, porque nos estarán parando bolas. Aunque esta vaina de la isla no hay cómo ocultarla. Dicen que en el encuentro entre Petro y Trump, Petro le dijo a Trump: «Te manda saludos el expresidente Pastrana, que no te ve desde la isla de Epstein».

El papá de Margot llegó arrecho: «La cosa está funcionando y ya hay unos carajos que quieren echar vaina. Ojalá el compañero Trump mande a la gente de la ICE para que sepan lo que es bueno. Ya llegó la compañera representante de Trump y dijo que tenía tres períodos, una mujer arrecha: la estabilidad, la recuperación económica y la transición. Casi lo mismo que pedía el bolsa de Guaidó, solo que Guaidó es un pobre millonario ladrón». Y se fue al cuarto y agarró la puerta y le metió ese coñazo tan duro que la vecina salió diciendo: «Vete pa la isla de Epstein, muérgano».

—No sé por qué piensas tú, soldado, que te odio yo… —me declama Margot.

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*Roberto Malaver. Periodista y escritor. Niega ser humorista, a pesar de algunas evidencias que indican lo contrario. Co-moderador del popular programa «Los Robertos», al cual insisten en llamar «Como Ustedes Pueden Ver». Co-editor del suplemento comico-politico «El Especulador Precóz». «Co-algo» de muchos otros proyectos porque le gusta jugar enquipo. robertomalaver@gmail.com  /   @robertomalaver 

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